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Lo dio a conocer Gerardo Martínez  líder de la UOCRA en la conferencia de la Organización Internacional del Trabajo, en Ginebra. “El Gobierno no interviene en las resoluciones de conflicto, no promueve políticas de empleo y pretende limitar la negociación colectiva”, afirmó

Mientras se acentuaron las divisiones sindicales por la estrategia que se seguirán contra las políticas de Javier Milei, la CGT efectuó este martes duras críticas contra el gobierno argentino en la conferencia anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que delibera desde ayer en Ginebra, Suiza: el secretario de Relaciones Internacionales cegetista, Gerardo Martínez, calificó la reforma laboral de “precarizadora y antisindical” y consideró que la Casa Rosada “no interviene en las resoluciones de conflicto, no promueve políticas de empleo y pretende limitar la negociación colectiva”.

Al hablar durante una reunión plenaria de la Comisión de Normas de la OIT, el líder de la UOCRA advirtió que las políticas que viene desarrollado el gobierno de Milei “colisionan con los conceptos y valores de la justicia social con la idea de transferir al sector privado el rol del Estado”.

“Nosotros reafirmamos que sin Estado no hay Nación”, destacó el directivo de la CGT, luego de lo cual profundizó sus cuestionamientos contra Milei: “El Gobierno, por ejemplo, no interviene en las resoluciones de conflicto, no promueve políticas de empleo, se despreocupa de la formación profesional, pretende limitar la negociación colectiva y se ausenta de sus obligaciones de combatir el trabajo no registrado con el adelantamiento de la inspección laboral”.

Ese cuadro, dijo, “representa claramente la contracara de las conclusiones de los expertos de OIT, donde el diálogo social es de vital importancia para abordar las cuestiones relacionadas con el trabajo”.

Luego consideró que “el Poder Ejecutivo, mediante un decreto de necesidad y urgencia, sin consulta con los actores sociales y la sociedad civil, sin acudir al Poder Legislativo, pretendió introducir la reforma laboral más regresiva desde que recuperamos la democracia”.

El titular del gremio de la construcción, que será reelegido como miembro del Comité Ejecutivo de la OIT, detalló que la propuesta laboral del gobierno argentino es “una reforma precarizadora y antisindical con la finalidad de imponer un conjunto de políticas económicas y reformas estructurales que dañan las condiciones de vida y restrigen el ejercicio de la libertad sindical”.

“La respuesta del movimiento obrero fue a través de la Justicia y con masivas movilizaciones, con una consigna: Ni un paso atrás -agregó Martínez en su discurso-. La reducción del rol del Estado eliminando a ministerios, organismos autárquicos, despidiendo masivamente a trabajadores del sector público ocasionó, como consecuencia de la fuerte recesión, que se produjeran despidos en el sector privado, producto de la parálisis de la actividad económica”.

Gerardo Martínez y el director de la OIT, Gilbert Houngbo

En ese sentido, el jefe de la UOCRA hizo hincapié en “el sector de la construcción, motor del desarrollo económico sostenible de cualquier país, que se ha visto golpeado con la paralización injustificada de obras públicas y de infraestructura, generando la pérdida de miles de puestos de trabajo, además de comprometer las inversiones con el desarrollo productivo del país”.

Según el sindicalista de la CGT, “es fundamental tener una administración del trabajo virtuosa para garantizar el paseo del paso de la informalidad a la formalidad y para dar respuesta a ese 60% de trabajadoras y trabajadores informales que hay en nuestro país”. Y añadió: “Los expertos resaltan el rol fundamental que cumplen los ministerios de trabajo. En Argentina, una de las primeras medidas adoptadas por el gobierno actual fue degradar nuestro ministerio al rol de Secretaría de Trabajo, reduciendo sus funciones, vaciándolo de su finalidad pública”.

“Los trabajadores de mi país apelamos al diálogo social como llave maestra de democracia para la construcción de una Argentina con desarrollo, producción y trabajo”, señaló Martínez, quien finalmente se pronunció en favor de “un nuevo contrato social que responda a los desafíos del mundo del trabajo, pero fundamentalmente que atienda a la demanda de nuestro pueblo”.

El titular de la UOCRA está en Ginebra junto con el cotitular de la CGT Héctor Daer (Sanidad); Cristian Jerónimo (empleados de la Industria del Vidrio y la abogada de la UOCRA Marta Pujadas, entre otros. También concurrieron miembros de la CTA Autónoma como su titular, Hugo “Cachorro” Godoy, y de la CTA de los Trabajadores, como Roberto Baradel (Suteba) y Claudio Marín (Foetra).

Baradel también criticó al Gobierno al hablar ante la OIT: dijo que “implementó su plan económico y social mediante normas de rango inferior, en clara violación a la Constitución Argentina, es decir, ignorando al Poder Legislativo” y que “se han multiplicado y propagado una serie de decretos, resoluciones, disposiciones y decisiones administrativas que, analizadas en conjunto, constituyen un plan sistemático de cambio del patrón de acumulación que beneficia a sectores concentrados y viola de forma sistemática derechos y garantías sociales que gozan de la más alta protección constitucional”.

Además, sostuvo que “el Poder Ejecutivo Nacional ha destruido el empleo público con más de 20.000 despidos, cifra que sigue en aumento, desmantelando la administración del trabajo, especialmente en un mundo laboral en transformación, como establece el documento en estudio”. Y resaltó que “ha recortado los salarios de los docentes, suprimiendo el Fondo Nacional de Incentivo Docente, que había sido parte de su salario durante más de 25 años, eliminado el presupuesto destinado a ello”.

Por Ricardo Carpena

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La CGT redefine su estrategia y prepara una reforma laboral propia para el debate en el Congreso

Convencida de que el Gobierno avanzará con cambios estructurales en la legislación laboral, la CGT decidió pasar de la resistencia pura a una estrategia de incidencia política: elabora una propuesta alternativa para negociar en el Congreso y preservar los pilares del modelo sindical.

La Confederación General del Trabajo (CGT) asumió que el debate por la reforma laboral ya no es una hipótesis, sino un escenario inminente. Con esa lectura, la central obrera resolvió redefinir su estrategia y comenzó a trabajar en una propuesta alternativa que le permita incidir en el texto final que el oficialismo buscará impulsar en el Congreso, con el objetivo de limitar el alcance de los cambios y preservar los ejes centrales del actual modelo sindical.

La decisión fue adoptada en el seno de la mesa chica cegetista, junto al nuevo triunvirato de conducción y dirigentes históricos del espacio, tras analizar el nuevo equilibrio político que dejó la aprobación del Presupuesto 2026. En la CGT interpretan que el Gobierno logró consolidar poder parlamentario y capacidad de articulación con gobernadores y bloques legislativos, una dinámica que ahora intentará replicar para avanzar con reformas estructurales en el régimen laboral.

Frente a ese panorama, la central obrera optó por una estrategia de doble carril. En el plano público, mantendrá un discurso de rechazo firme a la iniciativa libertaria, con el objetivo de marcar límites claros y sostener la cohesión interna. En paralelo, desplegará negociaciones políticas discretas con mandatarios provinciales y legisladores nacionales, buscando preservar los pilares considerados irrenunciables del sistema sindical antes de que el debate llegue formalmente al recinto.

El armado técnico de la propuesta quedó en manos de un grupo reducido de dirigentes y asesores con experiencia parlamentaria y trayectoria en negociaciones laborales. Ese equipo ya comenzó a analizar los artículos más sensibles del proyecto oficial, con la intención de redactar alternativas que atenúen su impacto y puedan resultar viables para los sectores del Gobierno abiertos al diálogo.

No obstante, el diseño de esta hoja de ruta expuso tensiones internas. Dentro de la CGT conviven posturas más confrontativas, que rechazan cualquier tipo de negociación, con otras más pragmáticas, que admiten la posibilidad de introducir modificaciones parciales en la legislación laboral. Esa diferencia atraviesa a la conducción cegetista y se profundizó luego de que el oficialismo demostrara su capacidad para sumar apoyos clave, especialmente en el Senado.

En ese contexto, la central obrera impulsa una estrategia de negociación segmentada, con gestiones caso por caso ante gobernadores y bloques legislativos. El objetivo es bloquear los artículos considerados innegociables, como la vigencia de los convenios colectivos nacionales, la ultraactividad de los acuerdos laborales y los mecanismos de financiamiento sindical, que constituyen la columna vertebral del modelo gremial argentino.

Al mismo tiempo, en la CGT admiten que existe margen para discutir otros aspectos vinculados al derecho individual del trabajo, como el régimen de vacaciones o el esquema de indemnizaciones. Esa apertura no implica un aval a la reforma oficial, sino una lógica que en la central definen como de “reducción de daños”, orientada a evitar un avance integral sobre la estructura sindical.

La CGT eligió anticiparse al debate y pasar a la ofensiva política. Con una contrarreforma en elaboración, el sindicalismo busca dejar de ser un actor meramente reactivo y convertirse en un jugador con capacidad de negociación real frente al Gobierno. En una situación adversa y con un oficialismo fortalecido, la disputa por la legislación laboral se perfila como uno de los ejes centrales del año parlamentario, con final abierto y alto impacto político y social.

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Fin de la segmentación: cómo funcionará el nuevo esquema de subsidios energéticos en 2026

Desde enero de 2026 entra en vigencia un nuevo régimen de subsidios energéticos que elimina la segmentación por niveles de ingresos y focaliza la asistencia estatal en un único grupo de beneficiarios. El cambio impacta de lleno en los hogares de ingresos medios y altos y acelera el traslado de los costos reales de la energía a las tarifas.

El Gobierno nacional puso en marcha un cambio estructural en la política de subsidios energéticos. A partir de enero de 2026, comenzó a regir el nuevo esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), que reemplaza definitivamente al sistema de segmentación por niveles de ingresos (N1, N2 y N3) vigente desde 2022 y cierra el período de transición iniciado en 2024.

El nuevo régimen unifica la asistencia estatal para los servicios de energía eléctrica, gas natural, gas propano indiluido por redes y gas licuado de petróleo (GLP) en garrafas de diez kilos. El objetivo central es avanzar en la reducción del gasto público y trasladar de manera progresiva a los usuarios el costo real de la energía, una política que en 2023 representó el 1,42% del Producto Interno Bruto (PIB) en subsidios y que fue señalada de manera reiterada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) como un punto crítico de las cuentas fiscales.

La principal novedad del esquema es la eliminación de la segmentación por niveles. En su lugar, se establece una única categoría de beneficiarios, determinada exclusivamente por el nivel de ingresos del grupo familiar. Para acceder al subsidio, los hogares deberán contar con ingresos netos declarados o registrados iguales o inferiores al equivalente a tres Canastas Básicas Totales (CBT) para un “Hogar 2”, según la metodología del Indec.

Con el último valor de la CBT correspondiente a noviembre de 2025, el umbral quedó fijado en $ 3.771.987. Las familias que superen ese ingreso perderán todo tipo de apoyo estatal y comenzarán a pagar la tarifa plena de energía.

No obstante, el régimen mantiene algunas excepciones. Continuarán recibiendo subsidios los hogares que cuenten con integrantes poseedores del Certificado de Vivienda Familiar del ReNaBaP o beneficiarios de la Pensión Vitalicia a Veteranos de Guerra del Atlántico Sur. En el caso de personas con Certificado Único de Discapacidad (CUD), la Secretaría de Energía realizará evaluaciones específicas para determinar la necesidad de asistencia económica.

El nuevo esquema fue formalizado mediante el Decreto 943/2025, publicado en el Boletín Oficial, que designa a la Secretaría de Energía como autoridad de aplicación y faculta al organismo a dictar normas complementarias. A su vez, instruye al ENRE y al ENARGAS a adaptar los cuadros tarifarios a los nuevos criterios.

Cómo funcionará el sistema

Para la administración del régimen, se crea el Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF), que se conformará a partir de la base de datos del actual Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE). Los usuarios ya inscriptos no deberán volver a registrarse, aunque podrán actualizar datos de ingresos, composición del hogar o suministro energético a través de la plataforma Mi Argentina o de forma presencial en oficinas de ANSES.

En caso de exclusiones consideradas erróneas, se habilitará un mecanismo de revisión mediante la plataforma Trámites a Distancia (TAD). La Secretaría de Energía podrá, además, utilizar indicadores patrimoniales para rechazar solicitudes cuando se detecte capacidad de pago superior a los límites establecidos.

El régimen fija bloques de consumo base subsidiables. En electricidad, el tope será de 300 kWh mensuales durante enero, febrero, mayo, junio, julio, agosto y diciembre, y de 150 kWh en marzo, abril, septiembre, octubre y noviembre. Para el gas natural y el propano por redes, se mantienen los volúmenes estacionales actuales según región y subzona tarifaria. Todo consumo que supere esos límites se facturará a precio pleno.

En términos de bonificaciones, los hogares incluidos en el SEF recibirán un descuento general del 50% en electricidad durante todo el año sobre el bloque base. Para el gas, la bonificación del 50% solo se aplicará entre abril y septiembre, mientras que el resto del año no habrá subsidio.

De manera transitoria, durante 2026 se sumará una bonificación extraordinaria decreciente de hasta el 25%, que comenzará en enero y se reducirá mes a mes hasta desaparecer en diciembre. En el caso del gas natural, los descuentos se aplicarán sobre un Precio Anual Uniforme (PAU) para evitar fuertes saltos estacionales.

El decreto también deroga la Tarifa Social Federal de Gas y establece un plazo de seis meses para migrar a los beneficiarios del Programa HOGAR al nuevo régimen. Las Entidades de Bien Público y Clubes de Barrio conservarán bonificaciones plenas sin topes de consumo.

El nuevo régimen de subsidios marca un punto de inflexión en la política energética argentina. Con un esquema más restrictivo y focalizado, el Estado reduce su nivel de asistencia y acelera el traslado de costos a los usuarios, especialmente a los sectores medios. A partir de 2026, el acceso a la energía subsidiada dejará de ser un derecho amplio para convertirse en un beneficio selectivo, con impacto directo en las tarifas, el consumo y el presupuesto de los hogares.

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Diciembre dio un respiro a las ventas, pero no alcanzó para revertir la crisis del comercio en San Juan


Tras once meses consecutivos de retracción, diciembre mostró un crecimiento en las ventas del comercio sanjuanino. Sin embargo, el balance anual volvió a dejar en evidencia un problema estructural: la rentabilidad continúa deteriorándose y obliga a muchos comercios a operar con márgenes mínimos o incluso a pérdida.

El cierre de 2025 dejó una fotografía ambigua para el comercio sanjuanino. Según el informe difundido por la Cámara de Comerciantes Unidos, diciembre fue el único mes del año en registrar un crecimiento en las ventas, impulsado por el consumo estacional de las fiestas y un mayor movimiento en los centros comerciales. Las cifras mostraron un aumento interanual del 5% respecto de diciembre de 2024 y un repunte del 10% en comparación con noviembre.

No obstante, el dato positivo del volumen vendido contrastó con un indicador clave que encendió señales de alerta: la rentabilidad cayó un 3% durante el último mes del año. El fenómeno refleja una realidad que se repite en distintos puntos del país: vender más no necesariamente implica ganar más. El incremento sostenido de los costos operativos, los gastos financieros asociados a las ventas en cuotas y la necesidad de absorber aumentos para no perder clientela terminaron erosionando los márgenes.

El balance anual confirma que el repunte de diciembre no logró compensar un año marcado por la debilidad del consumo. En promedio, las ventas de 2025 registraron caídas de entre el 5% y el 8%, con un impacto especialmente fuerte en rubros sensibles como indumentaria, calzado, muebles, decoración y alimentos. La contracción del poder adquisitivo consolidó un patrón de “consumo defensivo”, en el que los hogares priorizaron gastos esenciales y postergaron compras no urgentes.

En este sentido, el informe puso el foco en la transformación de los medios de pago. El 50% de las operaciones se realizó con tarjeta de crédito, lo que evidencia una creciente dependencia del financiamiento para sostener el nivel de ventas. Las billeteras virtuales y transferencias concentraron el 30% de las transacciones, mientras que el uso de efectivo cayó al 20%, una señal clara de los cambios en los hábitos de consumo y de la presión que ejercen las tasas y los plazos de cobro sobre la estructura financiera de los comercios.

Desde la Cámara de Comerciantes Unidos fueron contundentes en su diagnóstico. Si bien reconocieron el alivio coyuntural de diciembre, advirtieron que el nivel actual de ventas sigue siendo insuficiente para recomponer la rentabilidad del sector. En muchos casos, señalaron, los comercios están operando con márgenes extremadamente reducidos o directamente a pérdida, con el único objetivo de mantener las puertas abiertas y preservar los puestos de trabajo.

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