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El Sindicato Argentino de Televisión (SATSAID) ratificó el paro de actividades de este miércoles 29 en canales abiertos, productoras y señales de todo el país, ante la falta de acuerdo en paritarias. 

El gremio que lidera Horacio Arreceygor confirmó la medida de fuerza resuelta la semana pasada tras fracasar una nueva audiencia de negociación con la Asociación de Teleradiodifusoras Argentinas (ATA) y la Cámara Argentina de Productoras Independientes de Televisión (CAPIT).

Las partes se vieron las caras este lunes, en el marco de la negociación paritaria de los convenios colectivos de trabajo 634/11 y 131/75.

Como había sucedido días antes, los empresarios ratificaron una oferta salarial del 5% para junio y un 4% para julio, lejos de las pretensiones del SATSAID que solicitó un incremento del 14% en mayo sobre la base de abril 2024, 12% para junio sobre la base de mayo 2024 y 10% para julio sobre la base de junio 2024.

«Una oferta insuficiente que deterioraría sensiblemente el poder adquisitivo de quienes se desempeñan en el sector», calificó el sindicato que reafirmó la convocatoria a un plan de lucha.

Asimismo se confirmó una nueva audiencia para el próximo viernes 31 de mayo, con el objetivo de analizar una alternativa que contemple una recomposición salarial para los trabajadores y trabajadoras de la actividad.

Días atrás, el SATSAID llegó a un acuerdo salarial para los trabajadores de empresa TIC, video y conectividad. El entendimiento firmado con la ATVC establece un incremento del 8,8% para el mes de mayo, sobre la base salarial de abril 2024, no remunerativo hasta el 1 de julio de 2024.

Por último, ambas partes se comprometieron a reunirse nuevamente el 14 de junio para revisar el impacto económico del presente acuerdo y dar continuidad a la negociación del período paritario en curso.

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La seguridad privada acordó la paritaria 2026 con aumentos mensuales hasta fin de año

La Unión del Personal de Seguridad de la República Argentina (UPSRA) firmó el acuerdo salarial correspondiente al segundo semestre de 2026. La actualización contempla incrementos mensuales para todas las categorías del convenio y llevará el salario bruto conformado del Vigilador General hasta $1.930.000 en diciembre, con una mejora acumulada del 17,35% respecto de junio.

La Unión del Personal de Seguridad de la República Argentina (UPSRA) alcanzó un nuevo acuerdo paritario con las cámaras empresarias de la seguridad privada que establece una recomposición salarial escalonada entre julio y diciembre de 2026. El entendimiento fija incrementos mensuales para todas las categorías comprendidas en el convenio colectivo y busca preservar el poder adquisitivo de una de las actividades con mayor crecimiento en materia de empleo durante los últimos años.

La referencia principal del convenio corresponde a la categoría Vigilador General, cuyo salario bruto conformado pasará de $1.644.650 en junio a $1.930.000 en diciembre. La diferencia representa un incremento acumulado de $285.350, equivalente al 17,35%, mediante una secuencia de actualizaciones distribuidas a lo largo del semestre.

El cronograma salarial establece que el ingreso bruto alcanzará $1.706.800 en julio, $1.744.800 en agosto, $1.791.600 en septiembre, $1.827.200 en octubre, $1.864.000 en noviembre y $1.930.000 en diciembre, otorgando previsibilidad tanto a trabajadores como a empleadores en un período caracterizado por negociaciones periódicas y revisiones salariales.

Uno de los componentes con mayor crecimiento será el salario básico, que aumentará desde $911.650 hasta $1.085.000, con una mejora acumulada del 19,02%, porcentaje superior al incremento del salario conformado. Por su parte, el adicional por presentismo pasará de $165.000 a $180.000, mientras que el viático ascenderá de $498.000 a $545.000, consolidando la actualización de los conceptos que integran la remuneración habitual de los trabajadores.

El acuerdo también incorpora una suma no remunerativa de carácter progresivo que comenzará en $20.000 durante julio, aumentará a $30.000 en agosto, $50.000 en septiembre, $60.000 en octubre, $70.000 en noviembre y alcanzará los $120.000 en diciembre, mecanismo que permite reforzar los ingresos durante el semestre sin modificar de inmediato la totalidad de la estructura remunerativa.

La negociación no se limita a la categoría de Vigilador General. Las nuevas escalas comprenden además a Vigiladores Bomberos, Vigiladores Principales, Operadores de Monitoreo, Verificadores de Eventos, Administrativos, Guías Técnicos, Instaladores de Sistemas Electrónicos y Controladores de Admisión y Permanencia, además de actualizar los adicionales específicos correspondientes a tareas aeroportuarias, zonas especiales como Neuquén y servicios vacacionales.

La seguridad privada constituye una de las principales ramas de servicios del país y emplea a decenas de miles de trabajadores distribuidos en empresas que prestan servicios en industrias, bancos, centros comerciales, hospitales, organismos públicos, barrios privados, complejos logísticos y eventos masivos. La evolución de sus salarios suele ser observada como un indicador relevante dentro del universo de convenios de servicios, debido a la magnitud de la actividad y a la diversidad de funciones que comprende.

La firma de esta paritaria se suma a la intensa dinámica de negociaciones colectivas que atraviesa 2026, marcada por acuerdos de corta duración y cláusulas de actualización periódica para acompañar la evolución de los precios y sostener el poder de compra de los salarios. En ese marco, la recomposición obtenida por UPSRA garantiza una referencia salarial para el segundo semestre y deja abierta la expectativa de una nueva discusión convencional hacia el cierre del año, cuando gremio y empleadores vuelvan a evaluar la evolución de la economía, la inflación y las condiciones del mercado laboral.

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CGT, CTA y UTEP unifican fuerzas y relanzan la protesta contra el ajuste nacional el 22 de julio

La CGT confirmó que el próximo 22 de julio encabezará una movilización junto a las dos CTA y la UTEP en respaldo a los jubilados. La protesta inaugurará una nueva etapa de coordinación sindical y social frente a las políticas económicas del Gobierno y podría derivar en un nuevo paro general si no hay respuestas a los reclamos.

La Confederación General del Trabajo (CGT) formalizó este viernes el inicio de una nueva fase de confrontación con la administración de Javier Milei al confirmar su participación en la movilización convocada para el miércoles 22 de julio, una protesta que reunirá además a la CTA Autónoma, la CTA de los Trabajadores y la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP). La convocatoria tendrá como principal consigna la defensa del sistema previsional y de los ingresos de los jubilados, aunque detrás de esa bandera se inscribe una estrategia sindical de mayor alcance destinada a profundizar la resistencia frente al programa económico del Gobierno nacional.

La concentración fue fijada para las 15 hs en la intersección de Avenida Rivadavia y Rodríguez Peña, desde donde las organizaciones marcharán para reclamar una recomposición de los haberes previsionales, la protección de la seguridad social y políticas que garanticen condiciones de vida dignas para los adultos mayores. Bajo el lema «La seguridad social es un derecho: marchamos junto a las y los jubilados», la CGT buscará exhibir una amplia capacidad de movilización junto a otros actores del movimiento sindical y de la economía popular.

La manifestación representa mucho más que una protesta puntual. Constituye el primer paso de un cronograma de acciones consensuado durante las reuniones que, en las últimas semanas, mantuvieron la conducción cegetista, las dos centrales de trabajadores y la UTEP. Ese espacio de coordinación consolidó una agenda común basada en el rechazo a las políticas de ajuste, la pérdida del poder adquisitivo de salarios y jubilaciones, el deterioro del empleo, el incremento de la conflictividad social y las reformas estructurales impulsadas por la Casa Rosada.

La convergencia entre la CGT y los movimientos sociales adquiere especial relevancia en un presente marcado por la eliminación de programas sociales, entre ellos Volver al Trabajo, decisión que profundizó el acercamiento entre la central obrera y la UTEP. Esa coincidencia amplió el frente opositor al Gobierno y fortaleció la construcción de una estrategia compartida para sostener la presión sindical y territorial durante los próximos meses.

La protesta de los jubilados muestra cómo el movimiento obrero se preocupa cada vez más por la pérdida del valor adquisitivo de las pensiones. Las organizaciones sostienen que los ingresos de los adultos mayores continúan perdiendo capacidad de compra frente al aumento del costo de vida y consideran que la defensa de la seguridad social constituye uno de los principales ejes de la disputa con el Ejecutivo.

La movilización del 22 de julio se inscribe además en una secuencia de acciones que la CGT viene desplegando desde el inicio de la gestión de Javier Milei. En poco más de un año y medio de gobierno, la central obrera impulsó varias movilizaciones nacionales y concretó tres paros generales, una frecuencia inédita en comparación con administraciones anteriores. El endurecimiento del conflicto responde al rechazo sindical a las reformas laborales, previsionales y económicas promovidas por el oficialismo, así como al impacto que, según las organizaciones gremiales, tienen las políticas de ajuste sobre el empleo registrado, los salarios y la producción.

En la conducción cegetista admiten que el plan de acción permanecerá abierto y sujeto a la evolución del vínculo con el Gobierno. Si las demandas vinculadas con jubilaciones, salarios, negociación colectiva y protección del empleo continúan sin respuesta, las distintas organizaciones no descartan avanzar hacia nuevas movilizaciones nacionales e incluso convocar a un cuarto paro general, alternativa que comenzó a ganar consenso durante los últimos encuentros entre las centrales sindicales.

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No habrá colectivos en San Juan mientras juegue la Selección argentina

La interrupción del servicio comenzará este domingo 19 de julio a las 15:00 y se extenderá hasta que concluyan los eventuales festejos por la final entre Argentina y España. La decisión busca proteger a los choferes, preservar las unidades y facilitar el operativo de seguridad previsto para la jornada.

El Gobierno de San Juan dispuso la suspensión total del servicio de colectivos de la RedTulum durante la disputa de la final del Mundial 2026, en la que la Selección argentina buscará el título frente a España. La medida regirá desde las 15:00 del domingo 19 de julio y permanecerá vigente hasta que las autoridades consideren finalizada la desconcentración de personas en la vía pública.

La decisión fue comunicada por el Ministerio de Gobierno, a través de la Secretaría de Tránsito y Transporte y la Dirección de RedTulum, como parte del operativo preventivo diseñado para una jornada en la que se espera una masiva movilización de hinchas en distintos puntos de la provincia.

El objetivo central es reducir los riesgos asociados a las celebraciones multitudinarias, resguardar la integridad de las unidades del transporte urbano y brindar mayores condiciones de seguridad a los conductores que prestan servicio. En antecedentes de grandes acontecimientos deportivos, los festejos espontáneos provocaron cortes de tránsito, congestión vehicular y daños sobre bienes públicos y privados, razón por la cual las autoridades optaron nuevamente por una interrupción temporal de la circulación.

El restablecimiento del servicio no tendrá un horario predeterminado. La reanudación dependerá de la evaluación que realicen los organismos de seguridad sobre el estado de las calles y la normalización del tránsito, una vez concluida la concentración de simpatizantes.

Desde RedTulum recomendaron a los usuarios reorganizar con anticipación sus desplazamientos, especialmente quienes deban concurrir a lugares de trabajo, establecimientos de salud o reuniones familiares durante la tarde del domingo. Asimismo, solicitaron seguir las comunicaciones oficiales para conocer el momento exacto en que volverán a circular las distintas líneas.

La suspensión del transporte público forma parte de un dispositivo coordinado entre las áreas de Seguridad, Tránsito y Transporte para minimizar inconvenientes durante una jornada de fuerte convocatoria popular. La experiencia acumulada en anteriores definiciones deportivas demuestra que la planificación preventiva resulta clave para preservar el funcionamiento de los servicios esenciales, garantizar la seguridad de trabajadores y usuarios y facilitar la rápida normalización de la circulación una vez concluidos los festejos.

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