Sindicatos y Gremios participaran de la movilización del 20 /12
El sindicato del neumático y líneas de ATE en la Ciudad de Buenos Aires prometen resistencia total a las medidas libertarias y salen a las calles el 20 de diciembre. Los argumentos.
A horas del 20 de diciembre, Javier Milei mira el mapa sindical y ve como cada vez más sindicatos empiezan a levantar miradas y, más allá de las amenazas de represión de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, están dispuestos a combatir las políticas de ajuste total que implementó en su primera semana de gestión y que piensa profundizar, con reforma laboral incluida.
La marcha de este miércoles 20 de diciembre puede ser una muestra del estado de ebullición que empieza a campear entre las bases sindicales mientras la CGT se mantiene inerme.
destacada
La CGT recusará al magistrado que habilitó la vigencia de la reforma laboral
La CGT recusará al magistrado que habilitó la vigencia de la reforma laboral y apelará el fallo que dejó sin efecto la cautelar previa. Mientras profundiza su estrategia judicial, no descarta una medida de fuerza de alcance nacional.
La Confederación General del Trabajo (CGT) resolvió avanzar con una doble estrategia frente al reciente giro judicial que reactivó la reforma laboral impulsada por el Gobierno. Por un lado, recusará al juez de la Cámara Nacional del Trabajo que convalidó la aplicación de la normativa; por otro, apelará la resolución que dejó sin efecto la cautelar que había suspendido artículos clave del paquete reformista.
La decisión marca un endurecimiento en la postura sindical luego de que la Sala VIII desarticulara el freno judicial que había impuesto previamente el juez de primera instancia. Aquella medida había suspendido más de ochenta disposiciones, consideradas por la central obrera como lesivas para derechos adquiridos. El nuevo fallo, sin embargo, restituyó la vigencia plena de la reforma, habilitando su implementación inmediata.
Desde la conducción cegetista, las críticas apuntaron con dureza al magistrado que intervino en la resolución. Voceros sindicales deslizaron sospechas sobre la oportunidad del fallo y cuestionaron la posterior extensión de su permanencia en el cargo, decisión que se formalizó en los días siguientes. En ese marco, uno de los integrantes del triunvirato que conduce la CGT anticipó que la recusación se encuentra en evaluación por parte del equipo jurídico y será presentada en breve.
La reacción gremial no se limita al plano judicial. La organización ya convocó a una movilización en Plaza de Mayo en la antesala del Día del Trabajador, con una impronta que combinará reivindicación sindical y señal política. La actividad incluirá un homenaje al papa Francisco, al cumplirse un año de su fallecimiento, y buscará reunir a distintos sectores del movimiento obrero en una demostración de fuerza.
Más allá de esa convocatoria puntual, la dirigencia sindical dejó abierta la posibilidad de avanzar hacia un paro general. Sin confirmaciones formales, el mensaje es inequívoco: la central no descarta escalar el conflicto si la reforma se consolida sin modificaciones. La advertencia se apoya en un diagnóstico más amplio que excede la normativa laboral y se vincula con la situación económica y social.
Desde el oficialismo, en cambio, la lectura es diametralmente opuesta. El Gobierno sostiene que la reforma constituye una herramienta imprescindible para dinamizar el empleo, reducir la informalidad y atraer inversiones. La validación judicial fue celebrada públicamente por el presidente, quien interpretó la resolución como un respaldo institucional a su programa de transformación económica.
El trasfondo de la disputa revela un choque de visiones sobre el futuro del mercado de trabajo. Mientras la CGT advierte sobre una eventual pérdida de derechos y mayor precarización, el Ejecutivo insiste en la necesidad de introducir cambios estructurales para mejorar la competitividad. En ese cruce, la Justicia emerge como un actor decisivo, con fallos que pueden inclinar el equilibrio en uno u otro sentido.
destacada
Morosidad en alza: el deterioro del ingreso golpea al crédito familiar y enciende alertas en el sistema financiero
El incumplimiento en los pagos crece sin pausa desde hace más de un año y alcanza niveles que no se registraban en el período reciente. La dinámica refleja el desgaste del ingreso real, el uso intensivo del financiamiento para sostener el gasto y un mercado crediticio cada vez más restrictivo.
El sistema financiero argentino volvió a exhibir en febrero un deterioro persistente en la calidad de su cartera, con un dato que sintetiza la tendencia: la morosidad de las familias se incrementó por décimo sexto mes consecutivo. La cifra, lejos de estabilizarse, alcanzó el 11,2%, un salto significativo frente al 2,5% registrado apenas cuatro meses atrás. La magnitud del desvío no solo marca un cambio de ciclo, sino que expone las tensiones acumuladas en la economía doméstica.
El último informe del Banco Central confirma que la irregularidad del crédito al sector privado se ubicó en 6,7%, con una suba mensual moderada pero un crecimiento interanual contundente. Detrás de ese promedio, sin embargo, se esconde una divergencia clara: mientras las empresas mantienen niveles relativamente acotados, los hogares concentran el mayor deterioro.
La composición de la mora revela con nitidez dónde se localiza la presión. Los préstamos personales encabezan el deterioro con un índice cercano al 14%, seguidos por las tarjetas de crédito, que superan el 11%. Ambas líneas, estrechamente vinculadas al consumo cotidiano, funcionan como termómetro de la capacidad de pago. Su comportamiento sugiere que el financiamiento dejó de ser una herramienta de expansión para convertirse en un recurso de subsistencia.
Otros segmentos también muestran signos de desgaste, aunque con menor intensidad. Los créditos prendarios avanzan hacia niveles más exigentes, mientras que los hipotecarios —tradicionalmente más estables— comienzan a insinuar una tendencia ascendente. En el extremo, las líneas de mayor riesgo exhiben ratios de incumplimiento significativamente elevados, consolidando un cuadro de fragilidad extendida.
En el universo empresarial, la situación es menos crítica, aunque no exenta de señales de advertencia. La mora creció desde niveles mínimos hasta ubicarse en torno al 3%, impulsada por el encarecimiento del financiamiento y la desaceleración de la actividad. Las mayores dificultades se observan en instrumentos de corto plazo, como adelantos y documentos, lo que sugiere tensiones en el capital de trabajo más que problemas estructurales de solvencia.
El comportamiento del crédito añade otra capa de complejidad. Si bien los bancos incrementaron levemente su exposición al sector privado, ese movimiento responde en gran medida a factores contables y no a una expansión genuina del financiamiento. En términos reales, el crédito pierde dinamismo y enfrenta un doble condicionante: condiciones más estrictas para acceder a fondos y una demanda en retroceso.
Las encuestas del propio Banco Central reflejan este cambio de clima. Las entidades endurecieron los criterios de otorgamiento, particularmente para empresas, mientras que los hogares redujeron su apetito por endeudarse, especialmente en productos asociados al consumo y la vivienda. La combinación de mayor selectividad y menor demanda configura un mercado más estrecho, con menor capacidad de tracción sobre la actividad económica.
Este escenario encuentra su correlato en el consumo. Aunque algunos indicadores privados registraron mejoras puntuales en marzo, el balance interanual continúa en terreno negativo. La recuperación aparece fragmentada: los bienes durables y ciertos servicios vinculados al ocio muestran dinamismo, mientras el consumo masivo permanece rezagado. Parte de ese repunte selectivo se explica por el uso del crédito como sostén del gasto.
Economistas advierten que sectores como el automotor o el turismo se expandieron apoyados en financiamiento, lo que introduce un factor de vulnerabilidad adicional. A medida que se deteriora la capacidad de pago, ese impulso pierde consistencia y se traduce en mayores niveles de incumplimiento.
La secuencia es clara: ingresos que no acompañan la inflación, consumo sostenido mediante deuda y, finalmente, dificultades para cumplir con las obligaciones. El resultado es una mora en ascenso que presiona tanto a los hogares como a las entidades financieras.
Destacadas
El FreSU acelera su construcción nacional y proyecta un 1° de mayo con impacto en la agenda sindical
Con la convocatoria a un plenario nacional que reunirá a más de 1.500 delegados, el Frente de Sindicatos Unidos avanza en la consolidación de un espacio sindical que pretende incidir en el rumbo económico y laboral, en un escenario atravesado por recortes, caída del poder adquisitivo y redefiniciones del rol estatal.
El Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) dio un paso decisivo en su proceso de consolidación al anunciar la realización de un plenario nacional el próximo 1° de mayo, en coincidencia con el Día del Trabajador. La convocatoria, que prevé la participación de alrededor de 1.500 delegados de todo el país, se presenta como una instancia de articulación que busca trascender lo declarativo y avanzar hacia la construcción de una estrategia común dentro del movimiento obrero.
El anuncio se formalizó en el cierre del 15° Plenario de Delegados de Base Aceiteros y Desmotadores, realizado en la Ciudad de Buenos Aires, donde confluyeron dirigentes sindicales de diversos sectores. Allí, el espacio ratificó su decisión de sostener la unidad de acción como principio organizador y definió a la huelga como herramienta central de intervención en el escenario laboral.
Entre los principales referentes, Abel Furlán (Unión Obrera Metalúrgica) planteó la necesidad de discutir un modelo de desarrollo desde la perspectiva de los trabajadores, al advertir que sin articulación colectiva resulta inviable recomponer el salario real. En la misma línea, Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE, amplió el alcance del debate al incluir la soberanía sobre los recursos naturales estratégicos y el cuestionamiento a marcos normativos que —según expresó— favorecen la transferencia de activos nacionales.
El espacio también nuclea a referentes como Clara Chevalier, Carlos Minucci, Fabián González, María Fernanda Boriotti y Oscar Martínez, quienes aportaron diagnósticos sectoriales que confluyen en un mismo eje: la pérdida sostenida del poder adquisitivo y el deterioro de las condiciones laborales.
Uno de los puntos más concretos que emergieron del encuentro fue la propuesta de fijar un Salario Mínimo, Vital y Móvil en 2.802.755 pesos, cifra que el espacio plantea como referencia para recomponer ingresos en un contexto inflacionario persistente. La iniciativa, sin embargo, abre un interrogante sobre su viabilidad en un esquema económico condicionado por restricciones fiscales y tensiones macroeconómicas.
Alertas sectoriales y diagnóstico compartido
El debate no se limitó a las consignas generales. Desde el ámbito universitario y sanitario, representantes de CONADU y FESPROSA advirtieron sobre un proceso de deterioro estructural que, a su entender, responde a una lógica de reducción de costos laborales. La caída del financiamiento en ambas áreas, señalaron, impacta no solo en los trabajadores sino también en la calidad de los servicios.
A su vez, dirigentes de sectores estratégicos como Vialidad y energía pusieron el foco en la situación de las empresas estatales, atravesadas por recortes presupuestarios y redefiniciones de gestión. En ese marco, la necesidad de coordinación intersindical aparece como una condición indispensable para sostener capacidad de negociación frente a decisiones que exceden a cada actividad en particular.
De la consigna a la construcción política
El encuentro realizado en el Club Español, que reunió a unos 200 delegados aceiteros de distintos puntos del país, funcionó como plataforma de lanzamiento para una etapa de mayor estructuración del FreSU. Allí, Daniel Yofra, secretario general de la Federación Aceitera y Desmotadora, destacó el carácter permanente que busca asumir el espacio y la centralidad de la participación de base en su desarrollo.
“El FreSU vino para quedarse”, afirmó el dirigente, al tiempo que subrayó que la fortaleza del frente dependerá de su capacidad para sostener organización territorial y presencia en los lugares de trabajo. La definición no es menor: en un mapa sindical fragmentado, la construcción de legitimidad requiere algo más que coincidencias discursivas.
En esa línea, el plenario del 1° de mayo será el ámbito donde se presentará un programa integral que articule las demandas de los distintos sectores bajo tres ejes principales: salario, empleo y condiciones laborales. La intención es avanzar hacia un plan de acción que no solo exprese resistencia, sino que también configure una propuesta alternativa.
-
Gremioshace 6 añosDieron a conocer el calendario de pagos anual de sueldos para estatales sanjuaninos
-
Localeshace 5 añosDetectan varios casos de trabajo esclavo en San Juan
-
Generalhace 5 añosMas de 300.000 niños fueron víctimas de la explotación laboral
-
Localeshace 4 añosCGT local: Moral asumió en la secretaría de Género
-
destacadahace 2 añosDesignan a Eugenia Cortona como la nueva subsecretaria de Empleo
-
Gremioshace 3 añosUTHGRA acordó adelantar los aumentos
-
Generalhace 7 añosEmpresarios pyme se reunieron con Alberto Fernández y Carlos Heller
-
Generalhace 2 añosLlaman a cubrir cargos en la Tecnicatura Superior en Criminalística
