CONÉCTATE CON NOSOTROS

El Gobierno Nacional convocó a gremios estatales a la reapertura de paritarias

El Gobierno Nacional convocó a la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) y a la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), para este miércoles 30 de agosto a las 12:30 en el Ministerio de Trabajo, para reabrir la paritaria de los trabajadores estatales. Los gremios reclamaban el llamado del gobierno luego de la devaluación del 22% del tipo de cambio oficial y la escalada de precios que perjudicó el poder adquisitivo de los asalariados del sector.

El Secretario General electo de ATE, Rodolfo Aguiar, se pronunció en el día de hoy que “Esta instancia tiene que servir para complementar los anuncios del ministro Massa, ya que los mismos resultaron insuficientes para compensar el saqueo a los bolsillos que significó la última devaluación». Es que, Aguiar, ve insuficiente la suma fija de 60 mil pesos por única vez y remarcan que «Deben otorgarse aumentos adicionales que de manera inmediata permitan recomponer un poder adquisitivo”.

Desde ATE remarcaron que, a pesar de que los datos del Indec arrojan una inflación del 60,2% en los primeros siete meses, se espera que la cifra tenga un salto luego de la devaluación aplicada el 14 de agosto, luego de las elecciones PASO.

En la misma línea , se pronunció en el día de ayer, el actual Secretario General del gremio estatal, Hugo “Cachorro” Godoy, para quien “El Gobierno está encaminado pero se queda a mitad de camino”. El líder de la lista Verde ANUSATE subrayó que las medidas tomadas por el Gobierno Nacional eran urgentes y necesarias pero que “$60.000 era lo que solicitábamos como suma fija en marzo, y la realidad es que la inflación está mucho más disparada de lo que estaba en ese momento”.

La paritaria estatal vigente contemplaba un aumento trimestral del 33,2% para el período junio-agosto 2023. El aumento de carácter acumulativo se liquidó con un 7% en el monto de junio, un 11% en julio y un 12% en agosto.

Continúe Leyendo

destacada

San Juan conmemora el Día de la Memoria con marchas, arte y espacios de reflexión colectiva

Este 24 de marzo, en el marco del Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, la provincia de San Juan se suma a la conmemoración nacional con una nutrida agenda de actividades que combinan movilización social, expresiones culturales y espacios de reflexión. La fecha recuerda el inicio del último golpe cívico-militar de 1976, episodio que dio paso a uno de los períodos más oscuros de la historia argentina.

La jornada tendrá como eje central la marcha convocada por la organización H.I.J.O.S., que partirá a las 17:30 desde la Plaza 25 de Mayo. Desde allí, los manifestantes se dirigirán hacia la exLegislatura provincial, un sitio que durante la dictadura funcionó como centro clandestino de detención, resignificado hoy como espacio de memoria.

En ese sentido, el Ejecutivo provincial impulsará propuestas culturales que buscan reconstruir el pasado desde una mirada colectiva. Entre ellas se destaca la muestra fotográfica “Huellas de nuestra memoria”, que abrirá sus puertas el 25 de marzo en el Centro Cívico de San Juan, con imágenes que documentan el impacto del terrorismo de Estado en la región.

La comunidad de la Universidad Nacional de San Juan participará con un acto central el 25 de marzo en el Bosque de la Memoria, ubicado en el CUIM de Rivadavia. Allí se espera la presencia de estudiantes, docentes y referentes institucionales en un espacio cargado de simbolismo.

El cronograma continuará el 27 de marzo con un conversatorio en la Facultad de Ciencias Sociales (FACSO), bajo el título “Universidad y Derechos Humanos: diálogos convergentes por la Memoria, la Verdad y la Justicia”, pensado como un ámbito de intercambio y construcción colectiva de conocimiento.

Finalmente, el ciclo conmemorativo se extenderá hasta el 3 de abril con una conferencia virtual sobre juicios de lesa humanidad, en la que participarán magistrados de San Juan, Mendoza y San Luis, aportando miradas regionales sobre los procesos judiciales que buscan garantizar verdad y justicia.

La conmemoración en San Juan reafirma que la memoria no es un ejercicio estático, sino una práctica social activa que se construye en las calles, en las aulas y en los espacios culturales. A casi cinco décadas del golpe, la vigencia del reclamo por verdad y justicia continúa siendo un pilar fundamental para sostener la democracia y evitar la repetición de los crímenes del pasado.

Continúe Leyendo

destacada

Paritarias bajo presión: el Gobierno impone un techo y redefine la negociación salarial

La decisión del gobierno de Javier Milei de no homologar acuerdos que superen la inflación reconfigura el mapa paritario. Mientras algunos gremios negocian a la baja, otros se preparan para disputar aumentos por fuera del aval oficial.

El escenario paritario de 2026 quedó atravesado por una señal política contundente: no habrá homologación para acuerdos salariales que superen la pauta inflacionaria definida por el Ejecutivo. Con un objetivo implícito de subas mensuales por debajo del 2%, el Gobierno busca anclar expectativas y consolidar su estrategia de desaceleración de precios, aunque a costa de prersionar la relación con el movimiento sindical.

El caso paradigmático fue el del Sindicato de Camioneros, conducido por Hugo Moyano. Tras una retórica inicial más confrontativa —con pedidos de recomposición cercanos al 8%—, el gremio terminó acordando un incremento semestral del 10,1% entre marzo y agosto, con tramos mensuales por debajo del umbral fijado y una suma no remunerativa inicial. El acuerdo fue leído en despachos oficiales como un modelo a replicar.

Sin embargo, no todos los sectores logran alinearse sin fricciones. La negociación de la Unión de Trabajadores de Entidades Deportivas y Civiles quedó en zona de conflicto: el entendimiento del 9,5% en tres meses supera la pauta implícita y enfrenta el riesgo de no ser homologado. En paralelo, la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina debió reabrir su acuerdo tras objeciones oficiales a una suma fija mensual que impactaba en los ingresos por encima de lo tolerado.

En contraste, otros gremios optaron por moverse dentro del corset oficial. El sector de Sanidad, por ejemplo, selló un incremento del 5,1% trimestral en tramos decrecientes, mientras que en el ámbito ferroviario los acuerdos lograron sostener porcentajes compatibles con la pauta al distribuirlos mensualmente.

El sector público, en tanto, exhibe una excepción parcial. El Gobierno habilitó una recomposición levemente superior a la inflación para compensar atrasos salariales, acuerdo que fue aceptado por la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) pero rechazado por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), que mantiene una postura crítica y anticipa medidas de fuerza.

La mirada ahora se posa sobre la negociación de Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios, el gremio más numeroso del país. Su acuerdo no sólo impacta sobre más de un millón de trabajadores, sino que funciona como referencia para el resto de las actividades. El desafío será encontrar un equilibrio entre recomposición salarial y cumplimiento de los requisitos de homologación, clave en un sector con fuerte presencia de pequeñas y medianas empresas.

La estrategia oficial introduce un cambio sustantivo en la lógica paritaria: la homologación deja de ser un trámite administrativo para convertirse en una herramienta de disciplinamiento macroeconómico. En los hechos, el Gobierno establece un techo indirecto que condiciona la negociación colectiva y reduce el margen de maniobra de los sindicatos.

Este esquema genera una dinámica dual. Por un lado, gremios con mayor poder de presión o capacidad de conflicto evalúan tensar la cuerda y negociar por fuera de la validación oficial. Por otro, sectores más dependientes de la homologación —por estructura empresarial o nivel de formalidad— tienden a aceptar acuerdos más moderados, aun cuando impliquen resignar recuperación salarial.

El antecedente de 2025, cuando acuerdos por encima de la pauta quedaron congelados durante meses, actúa como un factor disciplinador adicional. La incertidumbre sobre la validación estatal se convierte así en un elemento central de la negociación.

Con inflación persistente y salarios rezagados, el nuevo esquema paritario anticipa un año de alta conflictividad. La política de homologación selectiva redefine el equilibrio de fuerzas entre el Gobierno y los gremios, y abre un escenario donde la disputa por el poder adquisitivo se trasladará, cada vez más, del ámbito de la negociación al terreno del conflicto.

Continúe Leyendo

destacada

Monotributistas sin elección: el Estado reasignará cobertura médica de forma directa

En un entorno marcado por la fragilidad del sistema de salud y la creciente salida de entidades del padrón oficial, el Gobierno nacional avanzó con una medida que modifica de manera sustancial la lógica de afiliación de los monotributistas. A través de la Resolución 492/2026, publicada el 19 de marzo en el Boletín Oficial, dispuso la asignación automática de una nueva obra social para aquellos afiliados que queden sin cobertura.

La normativa, establece la creación de un registro específico de agentes del seguro de salud habilitados para recibir a estos beneficiarios. Se trata de un esquema preventivo que apunta a evitar interrupciones en la atención médica frente al cierre o la inhabilitación de obras sociales, una situación que se ha vuelto recurrente en los últimos meses.

Hasta ahora, el procedimiento contemplaba que cada monotributista gestionara por su cuenta el cambio de cobertura, con la posibilidad —aunque no siempre efectiva— de elegir una nueva entidad. Con la nueva resolución, ese margen de decisión queda reducido: el traspaso será automático hacia alguna de las obras sociales previamente inscriptas en el registro, lo que introduce un criterio de asignación centralizado.

El ingreso a este listado será voluntario para las obras sociales, aunque condicionado a requisitos estrictos: deberán estar activas, contar con padrón vigente y no atravesar procesos de crisis o liquidación. El objetivo oficial es evitar un efecto dominó que profundice la inestabilidad del sistema.

La medida se inscribe en un momento de creciente preocupación por la sostenibilidad del modelo de cobertura para trabajadores independientes. Días antes de la resolución, la advirtió sobre un fuerte desfasaje estructural entre los costos reales de la atención médica y los aportes que realizan los monotributistas.

Según ese diagnóstico, el Programa Médico Obligatorio supera los $100.000 mensuales por adulto y puede alcanzar entre $160.000 y $170.000 en personas mayores, mientras que el componente destinado a obra social dentro del monotributo se ubica en apenas $21.990,11 desde febrero de 2026. La brecha expone un esquema financieramente inviable en el mediano plazo.

En este aspecto, desde el sector alertan sobre el riesgo de una expulsión progresiva de monotributistas del sistema de obras sociales, con el consecuente traslado de la demanda hacia el sistema público, ya tensionado por restricciones presupuestarias.

La política de fiscalización impulsada durante la gestión de también contribuyó a este escenario. Desde su asunción, más de 160 entidades —entre obras sociales y empresas de medicina prepaga— fueron excluidas del registro oficial por incumplimientos en materia de solvencia, documentación y operatividad. Solo en marzo de 2026, se dieron de baja diez nuevas prepagas.

Continúe Leyendo

Tendencias