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La conducción de la Unión Obreros y Empleados Plásticos (UOYEP) consiguió el pago de un bono de $24.000 después de unas duras negociaciones con las patronales, donde se acordó que será una suma no remunerativa, con las mismas características que la aplicada a través del decreto presidencial 841/22. La misma se hará efectiva en un pago con los salarios de enero; es decir, en los últimos días del corriente mes hasta los primeros días de febrero.

El sindicato señaló que se avanzó en la firma del entendimiento ante las distintas interpretaciones y confusiones generadas tras conocerse el decreto del gobierno en materia de absorción y pago de la misma. Para llevar certezas al sector es que la UOYEP avanzó en un acuerdo con los empresarios en el marco del convenio colectivo de trabajo  797/22 .
Aquellos trabajadores y trabajadoras que perciban salarios netos menores o iguales a $ 161.859, recibirán el bono de $ 24.000 completo. Aquellos trabajadores cuyos salarios netos sean superiores a $ 161.859 recibirán la diferencia hasta llegar a $ 185.859. Es decir, si un trabajador tiene un salario neto de $ 170.000, el bono que recibirá será de $ 15.859.

Cuando la prestación de servicios del trabajadores fuere inferior a la jornada legal o convencional, los montos mencionados serán expresados en forma proporcional a la jornada trabajada. Se aclaró también que los empresarios que ya hicieron frente al bono decretado por el Ejecutivo nacional no deberán abonar lo firmado recientemente entre el gremio y la cámara.



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Comerciantes esperan que el Día del Padre impulse un mercado debilitado

El comercio minorista de San Juan atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años. La retracción del consumo, el encarecimiento de los costos operativos y la pérdida de capacidad adquisitiva de los hogares configuran un panorama que compromete la rentabilidad de numerosos establecimientos y alimenta la incertidumbre en un sector que continúa sin encontrar señales firmes de recuperación.

Un relevamiento elaborado por la Cámara de Comercio Comerciantes Unidos de San Juan reflejó la magnitud del problema. Durante mayo, las unidades comercializadas registraron una disminución del 15% respecto del mismo período del año anterior, mientras que los márgenes de ganancia exhibieron una contracción cercana al 20%.

Los indicadores mensuales tampoco aportan alivio. En comparación con abril, la actividad comercial volvió a retroceder, con una merma del 10% en el volumen de ventas y una reducción del 15% en los niveles de rentabilidad. La tendencia confirma que la desaceleración inflacionaria aún no logra traducirse en una mejora efectiva del consumo.

Desde la entidad empresaria sostienen que la principal dificultad radica en la creciente fragilidad financiera de las familias. El peso de los servicios, los compromisos crediticios y los gastos corrientes absorbe una porción cada vez mayor de los ingresos, limitando la capacidad de compra y desplazando decisiones de consumo que anteriormente formaban parte de la dinámica habitual de los hogares.

A esta realidad se suma la presión que enfrentan los comerciantes para sostener sus estructuras. Tarifas, alquileres, cargas impositivas y costos de funcionamiento continúan avanzando a un ritmo que dificulta la sustentabilidad de numerosos emprendimientos, especialmente entre los pequeños y medianos negocios.

El estudio también expone una transformación en las modalidades de pago. Las tarjetas de crédito concentran actualmente la mitad de las operaciones realizadas, mientras que las billeteras virtuales representan un 30%. El efectivo y las tarjetas de débito quedaron relegados al 20% restante. El ticket promedio alcanzó los 80.000 pesos, un dato que refleja tanto la inflación acumulada como la necesidad de financiar compras cada vez más frecuentes.

La situación presenta diferencias según la actividad. Farmacias y perfumerías lograron sostener cierto dinamismo e incluso registraron una leve mejora, mientras que rubros vinculados a bienes durables, como muebles y decoración, figuran entre los más afectados por la caída de la demanda.

El comportamiento también varía de acuerdo con la ubicación geográfica. Mientras la Capital mantiene una ocupación comercial relativamente elevada, Rawson evidencia mayores dificultades, con locales vacíos y cierres que comienzan a modificar la fisonomía tradicional de algunos corredores comerciales.

Pese a este escenario adverso, el sector conserva expectativas moderadas de cara a junio. El Día del Padre aparece como una de las principales oportunidades para estimular las ventas, acompañado por el movimiento económico asociado a eventos deportivos de gran convocatoria y promociones especiales impulsadas por los comercios.

Los empresarios coinciden en que las próximas semanas serán determinantes. Una mejora en la actividad permitiría aliviar compromisos financieros, preservar puestos de trabajo y recuperar parte del terreno perdido durante los últimos meses. Sin embargo, reconocen que cualquier recuperación dependerá, en última instancia, de una variable que continúa condicionando a toda la economía: la capacidad real de consumo de los argentinos.

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Bregman gana protagonismo en las encuestas y sacude los cálculos de libertarios y peronistas

La mejora en los indicadores de imagen de Myriam Bregman comenzó a despertar atención tanto en la Casa Rosada como en los sectores del peronismo. Mientras algunos analistas observan un posible drenaje de votantes desencantados con Javier Milei, otros sostienen que la dirigente de izquierda podría representar un desafío mayor para las aspiraciones electorales de Axel Kicillof.

La evolución de la figura de Myriam Bregman en distintos sondeos de opinión empieza a generar movimientos en un tablero político que parecía dominado por la polarización entre el oficialismo libertario y el peronismo. Aunque la dirigente del Frente de Izquierda continúa lejos de los niveles de competitividad de las principales fuerzas nacionales, su crecimiento en términos de imagen y visibilidad comenzó a ser observado con atención por estrategas de ambos espacios.

En despachos cercanos al gobierno nacional reconocen que parte del electorado que acompañó a Javier Milei en 2023 lo hizo impulsado por un fuerte malestar con el sistema político tradicional. La prolongación de las dificultades económicas y el desgaste propio de la gestión han abierto interrogantes sobre el comportamiento de ese segmento, particularmente entre los votantes más disruptivos y menos identificados con estructuras partidarias convencionales.

Algunos consultores sostienen que Bregman logró capitalizar una porción de ese descontento a partir de un discurso frontal contra la dirigencia política, la corrupción y determinados privilegios del poder. Esa posición le permitió ampliar su nivel de reconocimiento y mejorar su valoración pública en sectores urbanos de clase media, especialmente entre votantes progresistas y jóvenes.

Sin embargo, especialistas en opinión pública coinciden en señalar que el crecimiento de la dirigente de izquierda encuentra límites estructurales. Su capacidad para instalar temas en la agenda no necesariamente se traduce en una expansión equivalente de su caudal electoral.

Históricamente, el Frente de Izquierda ha mostrado una influencia significativa en el debate político, aunque con dificultades para transformar esa presencia en una fuerza competitiva de alcance nacional.

La discusión, entonces, se traslada hacia otro interrogante: ¿a quién perjudica más el fortalecimiento de Bregman? Mientras algunos sectores libertarios observan con preocupación cualquier fuga de votantes desilusionados, varios analistas consideran que el impacto más sensible podría registrarse dentro del universo opositor vinculado al progresismo y al peronismo.

Desde esa perspectiva, Axel Kicillof aparece como uno de los dirigentes más expuestos a la competencia por ese electorado. El gobernador bonaerense comparte con la izquierda determinados planteos vinculados a la intervención estatal, los derechos laborales y la crítica a las políticas de ajuste. Esa cercanía temática genera una zona de superposición que podría transformarse en una disputa por segmentos específicos del padrón.

No obstante, otros consultores relativizan esa amenaza. Argumentan que gran parte del electorado peronista suele priorizar criterios de viabilidad electoral al momento de votar, una lógica que favorece la concentración del apoyo en candidatos con mayores posibilidades de acceder al poder. Bajo esa lectura, muchos simpatizantes que valoran positivamente a Bregman podrían terminar respaldando opciones con mayores chances competitivas cuando llegue el momento de las urnas.

En este cuadro, la situación interna del peronismo agrega un elemento adicional de incertidumbre. La falta de una conducción unificada y las diferencias que atraviesan al espacio alimentan interrogantes sobre la capacidad de retener a los sectores progresistas que históricamente orbitan alrededor del movimiento. Algunos analistas recuerdan que, en procesos electorales anteriores, Cristina Fernández de Kirchner actuó como factor de cohesión para evitar dispersión de apoyos, un rol que hoy aparece menos definido.

Para el oficialismo, el riesgo principal no necesariamente radica en una transferencia masiva de votos hacia la izquierda. La mayor preocupación pasa por la posibilidad de que una parte de los ciudadanos que respaldaron a Milei decida retirarse de la competencia electoral y expresar su frustración mediante la abstención. En ese escenario, la participación ciudadana podría transformarse en una variable decisiva para las aspiraciones libertarias.

Con más de un año por delante para la consolidación de candidaturas y alianzas, el crecimiento de Bregman todavía parece insuficiente para alterar por completo la estructura de poder nacional. Sin embargo, su mejora en los indicadores de imagen refleja movimientos subterráneos dentro de un electorado atravesado por el desencanto, la incertidumbre económica y la búsqueda de nuevas referencias políticas. En una coyuntura marcada por la volatilidad, incluso variaciones aparentemente modestas pueden convertirse en señales relevantes para anticipar las disputas que definirán el próximo ciclo electoral.

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Crece la preocupación en la construcción por la paralización de proyectos públicos


La Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) volvió a manifestar su preocupación por la prolongada retracción que atraviesa el sector y reclamó medidas urgentes para recuperar el nivel de actividad, en un escenario marcado por la paralización de proyectos, la caída de inversiones y el deterioro de una cadena productiva que involucra a miles de empresas y trabajadores en todo el país.

Desde la entidad empresaria señalaron que el freno de numerosas obras de infraestructura comenzó a generar consecuencias cada vez más visibles sobre constructoras, proveedores de insumos, transportistas, industrias asociadas y mano de obra especializada, configurando un cuadro que amenaza con profundizarse si no se adoptan medidas de estímulo en el corto plazo.

Frente a este panorama, CAMARCO insistió en la necesidad de reactivar los proyectos suspendidos, regularizar pagos pendientes con contratistas y establecer una hoja de ruta que permita recuperar la inversión en infraestructura estratégica. Según planteó la organización, la ejecución de obras constituye una herramienta central para impulsar la actividad económica, fortalecer la competitividad y generar empleo formal en distintos puntos del territorio nacional.

La entidad propuso avanzar en un programa federal de infraestructura que contemple obras viales, ampliación de redes energéticas, modernización portuaria, desarrollo ferroviario y ampliación de sistemas de agua y saneamiento. A criterio del sector, estas iniciativas no sólo mejorarían la conectividad y la productividad, sino que también tendrían un efecto multiplicador sobre numerosas ramas de la economía.

El nerviosismo empresario surge en un entorno en el que la construcción continúa exhibiendo dificultades para recuperar el dinamismo perdido durante los últimos meses. La reducción de proyectos financiados por el Estado nacional, sumada a la cautela inversora del sector privado, impactó de manera directa sobre los niveles de ocupación y sobre la demanda de materiales vinculados a la actividad.

CAMARCO sostienen que la infraestructura debe ser considerada una política de desarrollo de largo alcance y no únicamente una variable de ajuste presupuestario. La entidad remarcó que la inversión en obras estratégicas resulta indispensable para acompañar el crecimiento económico, reducir costos logísticos y generar condiciones más favorables para la producción y el comercio.

Para empresarios y especialistas del sector, la discusión ya no se limita exclusivamente a la ejecución de proyectos pendientes. Lo que está en juego, sostienen, es la capacidad del país para sostener empleo, potenciar su competitividad y construir las bases materiales necesarias para acompañar cualquier estrategia de crecimiento a largo plazo.

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