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Los gremios telefónicos nacionales que integran la Mesa de Unidad Sindical del sector se declararon en estado de alerta y movilización y anunciaron que evaluarán medidas de fuerza por falta de acuerdo en las negociaciones paritarias.

A través de un comunicado conjunto enviado a SITIO GREMIAL, los sindicatos informaron este martes que la Mesa de Unidad Sindical “dio por terminada la reunión paritaria sin fecha de continuidad y decidió declarar el estado de alerta y movilización en todo el territorio nacional a la espera de que las empresas reflexionen”.

Las empresas se niegan acordar un aumento salarial para no perder ante la inflación”, denunciaron en la declaración los gremios Cepetel, Foeesitra, Fattel y Fommtra, y cuestionaron que “por increíble que parezca las compañías han presentado ofertas salariales por debajo de la inflación”.

En ese marco, las entidades gremiales manifestaron: “A los miembros de esta Mesa no se nos escapa que, lograr recuperar el poder adquisitivo del salario, es el único camino posible para frenar el empobrecimiento de los trabajadores y el pueblo”.

Ante la postura patronal en el ámbito de la negociación, los sindicatos telefónicos consideraron “inadmisible que empresas con altísima rentabilidad, no afectada por la pandemia, retaceen reajustar los salarios”.

Al respecto, la dirigencia gremial sostuvo: “En un marco donde distintos sectores económicos realizan un esfuerzo para sobrellevar la crisis producida por la caída económica agravada por la pandemia, no vamos a aceptar perder frente a los precios”.

“Es por esta razón que en el día de la fecha la MUS dio por terminada la reunión paritaria sin fecha de continuidad y decidió declarar el estado de alerta y movilización en todo el territorio nacional a la espera de que las empresas reflexionen”, confirmaron los gremios.

Ante la situación, la dirigencia sindical anunció que “sin perjuicio de esto, continuarán las reuniones de esta Mesa con el objetivo de evaluar las medidas de acción directa a aplicar si no existe un cambio de postura por parte de la delegación empresaria”.

“Resulta injusto para los trabajadores de estas compañías un cierre por debajo de la inflación, sea cual fuere el gremio al que pertenezcan”, remarcaron los gremios telefónicos, y ratificaron que “en un todo de acuerdo con los parámetros económicos anunciados por el gobierno nacional, defenderemos poder adquisitivo del salario frente a la voracidad empresaria”.

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Paritaria de encargados de edificios: aumento para julio y agosto y revisión en septiembre

La Federación Argentina de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal pactó incrementos para julio y agosto, mantuvo una suma fija remunerativa de $25.000 hasta septiembre y estableció una cláusula de revisión para redefinir los salarios de los próximos meses según la evolución de la economía.

La Federación Argentina de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal (FATERYH) alcanzó un nuevo acuerdo paritario que fija las remuneraciones de los encargados de edificios para el trimestre julio-septiembre de 2026. El entendimiento incorpora incrementos escalonados sobre los salarios básicos, mantiene una suma fija remunerativa mensual y deja abierta la negociación mediante una cláusula de revisión prevista para septiembre.

El convenio, correspondiente al Convenio Colectivo de Trabajo 589/10, fue suscripto entre la organización sindical y las entidades empleadoras del sector: la Unión Administradores de Inmuebles, la Cámara Argentina de la Propiedad Horizontal y la Asociación Inmobiliaria de Edificios de Renta y Horizontal. El objetivo es preservar el poder adquisitivo de los trabajadores en un proceso de negociación que continúa adaptándose a la evolución de la inflación y de los ingresos reales.

Para los haberes de julio se estableció un incremento del 2% sobre los salarios básicos vigentes en junio para la cuarta categoría del convenio, porcentaje que se traslada de manera proporcional al resto de las categorías y a los adicionales convencionales. Además, se actualizó la suma fija remunerativa mensual, que quedó establecida en $25.000.

En agosto, los salarios volverán a incrementarse un 1,9% sobre las escalas vigentes de julio, manteniendo el mismo criterio de aplicación para todas las categorías previstas en el convenio colectivo. La suma fija de $25.000 también continuará abonándose junto con los haberes mensuales.

Para septiembre no se incorporó un nuevo porcentaje de incremento sobre los básicos, aunque se resolvió sostener el pago de la suma fija remunerativa. Ese mes será determinante para la continuidad de la negociación, ya que las partes acordaron volver a reunirse para evaluar la evolución de los principales indicadores económicos y definir una eventual recomposición para el último tramo del año.

La incorporación de una cláusula de revisión refleja una modalidad que comenzó a consolidarse en las negociaciones colectivas de distintos convenios. Frente a una inflación que continúa condicionando las paritarias, los acuerdos de corto plazo permiten ajustar las escalas con mayor frecuencia y reducir el riesgo de un nuevo atraso salarial entre una negociación y otra.

El acta será remitida a la Secretaría de Trabajo para su homologación. No obstante, las partes establecieron que, si el trámite administrativo no concluye antes del vencimiento de los salarios correspondientes a julio, agosto o septiembre, los empleadores deberán liquidar igualmente los incrementos previstos bajo el concepto de «a cuenta del acuerdo paritario», tomando como referencia las escalas salariales difundidas por FATERYH.

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Supermercados activan retiros voluntarios en San Juan y crece la preocupación gremial

El Sindicato Empleados de Comercio confirmó que las cadenas Vea y Átomo impulsan retiros voluntarios dirigidos principalmente a empleados de 57 y 58 años, con más de 30 años de antigüedad. El gremio advirtió que las propuestas, en algunos casos, representan entre el 60% y el 70% de la indemnización legal y recomendó analizar cada ofrecimiento antes de aceptar.

La persistente retracción del consumo comenzó a reflejarse con mayor intensidad en el mercado laboral sanjuanino. Las principales cadenas de supermercados iniciaron un proceso de retiros voluntarios orientado a reducir sus dotaciones, una decisión que encendió la preocupación del Sindicato Empleados de Comercio (SEC) por el alcance que podría adquirir esta modalidad en los próximos meses.

La secretaria general del gremio, Mirna Moral, confirmó que las propuestas fueron impulsadas por Vea y Átomo, aunque precisó que el mayor número de ofrecimientos corresponde a la firma perteneciente al grupo Cencosud, una de las empresas con mayor presencia en la provincia.

Según explicó la dirigente, los acuerdos están dirigidos principalmente a personas de 57 y 58 años, especialmente aquellas que ya reúnen los años de aportes requeridos para acceder a la jubilación. En la mayoría de los casos se trata de empleados con alrededor de tres décadas de servicio, cuyos ingresos incorporan adicionales convencionales que incrementan significativamente el costo salarial.

En Vea, las compensaciones ofrecidas representan entre el 60% y el 70% de la indemnización prevista por ley. Debido a la extensa trayectoria de muchos de los alcanzados, las cifras pueden oscilar entre 60 y 70 millones de pesos, montos que, si bien resultan elevados, no siempre compensan la pérdida de un ingreso estable hasta el momento del retiro definitivo de la vida laboral.

En Átomo, la operatoria también comenzó a implementarse, aunque con ofrecimientos de menor magnitud económica. De acuerdo con el SEC, esas condiciones despertaron escaso interés entre quienes fueron convocados a negociar su desvinculación.

Desde la organización sindical remarcaron que cada propuesta es analizada de manera individual. Antes de aceptar cualquier convenio, el gremio evalúa la realidad familiar, la cercanía de la jubilación, la existencia de personas a cargo y las posibilidades concretas de reinserción laboral, con el propósito de brindar un asesoramiento integral y evitar decisiones apresuradas.

Moral recordó que existen antecedentes de trabajadores que aceptaron este tipo de acuerdos atraídos por una importante compensación económica y, tiempo después, regresaron al sindicato tras agotar esos recursos sin haber logrado reincorporarse al mercado laboral.

La preocupación no es nueva. A fines del año pasado, el cierre de la sucursal de Vea Villa Krause dejó 16 personas alcanzadas por un proceso que concluyó con indemnizaciones abonadas en su totalidad, reubicaciones en otros establecimientos y retiros voluntarios.

Para el gremio, la expansión de este mecanismo constituye un nuevo indicador del deterioro que atraviesa el comercio minorista. La desaceleración de las ventas, el aumento de los costos operativos y la necesidad de las empresas de reorganizar sus estructuras comienzan a traducirse en cambios dentro de uno de los principales generadores de empleo privado de San Juan, un fenómeno que el movimiento sindical sigue con especial atención ante su posible profundización.

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La UTEP, la CGT y las CTA coordinan protestas tras el cierre de Volver al Trabajo

La decisión del Gobierno nacional de avanzar con la eliminación del programa Volver al Trabajo, tras el fallo judicial que levantó la cautelar que garantizaba su continuidad, derivó en la conformación de un amplio frente de protesta integrado por la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP), la CGT y las dos CTA. El cronograma contempla movilizaciones, cortes de rutas, una Marcha Federal y nuevas acciones coordinadas en todo el país para rechazar una medida que, según las organizaciones, profundizará la crisis social y económica de los sectores de menores ingresos.

La suspensión definitiva del programa Volver al Trabajo abrió uno de los conflictos sociales más relevantes de las últimas semanas y aceleró la convergencia entre organizaciones sociales y el movimiento sindical. La UTEP, la CGT y las dos Centrales de Trabajadores acordaron una agenda común de movilizaciones que se extenderá durante los próximos meses y que buscará instalar el impacto económico del retiro de una asistencia que alcanzaba a cientos de miles de personas en todo el país.

La primera convocatoria será el 22 de julio, cuando las organizaciones acompañen la tradicional protesta de jubilados frente al Congreso Nacional. El calendario continuará el 7 de agosto con la histórica peregrinación de San Cayetano, que este año volverá a convertirse en una manifestación de fuerte contenido político bajo la consigna «Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo», una bandera histórica de los movimientos populares desde la crisis social de comienzos de siglo.

Los dirigentes adelantaron que la protesta no se limitará a concentraciones en la Ciudad de Buenos Aires. También habrá cortes de rutas y movilizaciones en distintas provincias, especialmente en el norte argentino, donde el ingreso de $78.000 mensuales que otorgaba el programa representaba una parte significativa del presupuesto de miles de hogares y contribuía a sostener el consumo en pequeños comercios y economías regionales.

El detonante de la nueva escalada fue la resolución de la Cámara Federal integrada por los jueces Juan Pablo Salas, Marcos Morán y Marcelo Darío Fernández, quienes revocaron la medida cautelar que obligaba al Ministerio de Capital Humano a continuar con los pagos hasta la resolución definitiva de la causa. Para los magistrados, mantener las transferencias implicaba anticipar el resultado del proceso principal, criterio que habilitó al Poder Ejecutivo a avanzar con la desactivación del programa y su reemplazo por un esquema de capacitación laboral basado en vouchers.

Desde la UTEP rechazaron con dureza la resolución judicial y confirmaron que presentarán una apelación ante instancias superiores. La organización sostiene que la interrupción del beneficio agravará las condiciones de vulnerabilidad de miles de trabajadores de la economía popular y reducirá significativamente la circulación de recursos en barrios con elevados índices de informalidad laboral.

La secretaria gremial de la organización, Johana Duarte, advirtió que el retiro de esos ingresos tendrá consecuencias que exceden a los beneficiarios directos. Según explicó, la disminución del poder de compra impactará sobre almacenes, verdulerías, kioscos y pequeños comercios de cercanía, cuya actividad depende en gran medida del consumo cotidiano generado por estos programas de asistencia.

En la misma línea, el secretario general de la UTEP, Alejandro Gramajo, sostuvo que la coordinación alcanzada con la CGT y las dos CTA busca consolidar una respuesta sostenida frente a la política económica del Gobierno. El dirigente interpretó que la eliminación del programa forma parte de un proceso más amplio de ajuste sobre los sectores populares y planteó la necesidad de ampliar la articulación entre organizaciones sindicales y movimientos sociales.

La agenda de protesta continuará durante agosto con una movilización al Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil, donde reclamarán una actualización del Salario Social Complementario, congelado frente al deterioro del poder adquisitivo. Posteriormente, las organizaciones marcharán al Ministerio de Economía para denunciar el creciente endeudamiento de los hogares y promoverán un encuentro entre representantes sindicales, empresarios nacionales y cooperativas con motivo del Día de la Industria, en busca de consensos sobre políticas destinadas a sostener el empleo y la producción.

Aunque la CGT todavía no oficializó una nueva huelga nacional, la posibilidad continúa bajo análisis dentro de la conducción cegetista. Diversos referentes admiten que un paro general podría confluir con una Marcha Federal durante octubre si no se modifican las políticas sociales y laborales impulsadas por el Poder Ejecutivo.

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