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Los trabajadores rescatados vivían en condiciones infrahumanas: Hacinados, sin agua potable y contagiados de sarna.

El horror volvió a hacerse presente en establecimientos rurales del interior argentino. Poco más de 25 trabajadores fueron rescatados en condiciones infrahumanas en campos de San Juan.

El relevamiento fue llevado adelante por la delegación del Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (RENATRE) junto a la Justicia Federal, en una vivienda en donde se encontraban alojados decenas de peones rurales que provenían de la provincia de Salta, desempeñando tareas de cosecha de aceitunas en el Departamento de Sarmiento.

“Los trabajadores recatados atravesaban condiciones infrahumanas, dormían hacinados, sin agua potable, con hambre, sin baño y varios de ellos contagiados de sarna”, informaron alarmados desde la entidad.

El procedimiento estuvo a cargo de personal de Gendarmería Nacional, acompañado por personal de la Dirección de la Mujer, integrantes del Comité Ejecutivo de Lucha contra la Trata y Explotación de Personas y personal de la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia.

Al ingresar al domicilio en donde se desempeñaban los trabajadores que lograron escapar de la presunta situación de trata de personas y explotación laboral, se procedió a recorrerlo junto a Gendarmería Nacional y el resto de los organismo intervinientes, en donde se pudo constatar que los 25 trabajadores habían sido dispuestos en 3 habitaciones de escasa dimensión, la cual era compartida por hombres y mujeres, que dormían en el suelo sobre colchonetas de goma espuma, sin cocina ni heladera y una instalación sanitaria que consistía en un espacio con un inodoro y una ducha, que se encontraba en muy malas condiciones de higiene, sin luz, ni puerta de acceso”, indicó Oscar Bernard, referente provincial del RENATRE, a través de un comunicado.

El procedimiento también contó con el acompañamiento de la UATRE, quien asistió a los trabajadores con agua potable y proveyó alimentos.

Cabe remarcar que las habitaciones donde detectaron a los peones en situación de insalubridad y esclavitud se encontraban en grave estado.

El cuadrillero, su esposa, y el presunto captador de los trabajadores fueron detenidos por miembros de la Gendarmería, y por los indicios proporcionados por RENATRE se presume con seguridad que el personal habría sido sometido a explotación laboral y trata de personas.

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Acuerdo inesperado: La Rioja redefine su estrategia minera y pacta con Vicuña para reactivar el proyecto

El Gobierno riojano y la compañía minera solicitaron de manera conjunta a la Justicia levantar la restricción que impedía el acceso al yacimiento ubicado en San Juan. El entendimiento introduce condiciones exigidas por la provincia y abre una nueva etapa en una disputa que combinó reclamos ambientales, intereses económicos y tensiones interprovinciales.

El conflicto que había paralizado el acceso a un yacimiento estratégico en la región cuyana ingresó en una fase de redefinición política e institucional. El Gobierno de La Rioja y la empresa Vicuña formalizaron ante la Justicia un pedido conjunto para dejar sin efecto la restricción que impedía la circulación hacia la explotación, ubicada en territorio de San Juan pero con acceso logístico a través de suelo riojano.

La presentación fue realizada ante la jueza María Greta Decker, titular de la Segunda Circunscripción Judicial con asiento en Chilecito. El planteo, impulsado por el fiscal de Estado Emilio Rodríguez, solicita la suspensión provisoria de la medida cautelar que había limitado el tránsito durante 30 días, en una resolución que inicialmente había sido promovida por el propio Ejecutivo provincial.

Ese dato no es menor. La administración encabezada por Ricardo Quintela había recurrido a la vía judicial para exigir el cumplimiento de compromisos previos y la presentación de estudios de impacto ambiental, invocando la tutela constitucional del ambiente. La decisión derivó en el cierre del paso y en una reacción inmediata desde San Juan, donde se cuestionó la legitimidad del reclamo riojano sobre una actividad radicada en su jurisdicción.

El cambio de postura revela una recalibración estratégica. Tras días de fricciones y con la actividad paralizada, el Ejecutivo riojano avanzó en un entendimiento con la empresa que introduce condiciones concretas para habilitar el tránsito y retomar las operaciones. El acuerdo no implica un retroceso sin contraprestaciones: establece una serie de exigencias que la provincia considera determinantes para su participación en los beneficios derivados de la explotación.

Entre esos puntos, se destaca la obligación de incorporar mano de obra local y priorizar proveedores riojanos, con especial énfasis en el entramado productivo del Valle del Bermejo. A ello se suma un argumento de carácter territorial: la mayor parte del camino de acceso —cerca del 80%— atraviesa suelo riojano, lo que, según la visión oficial, justifica su intervención en la distribución del impacto económico.

La negociación también reordena el clima social en la zona. La localidad de Guandacol había sido uno de los epicentros del conflicto, con protestas y cortes sobre la Ruta 40 protagonizados por trabajadores y sectores vinculados a la actividad minera. La difusión del acuerdo y la expectativa de reactivación llevaron a una descompresión inmediata, con el levantamiento de las medidas de fuerza.

Sin embargo, el desenlace aún depende de una decisión judicial. La magistrada deberá resolver si acepta la suspensión de los efectos de la cautelar, lo que habilitaría formalmente la reapertura del camino. Hasta entonces, la presencia policial en la zona continuará para garantizar el cumplimiento de la resolución vigente.

Más allá del resultado inmediato, el episodio deja al descubierto una disputa más amplia. La minería, actividad de alto impacto económico, vuelve a poner en primer plano la relación entre provincias, la administración de recursos y la distribución de los beneficios. También evidencia las tensiones entre la protección ambiental y la necesidad de sostener niveles de inversión y empleo en economías regionales con escasas alternativas de desarrollo.

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San Juan: La UTA sale a la calle por salarios adeudados y deja latente un paro de colectivos

Una protesta sorpresiva en pleno centro sanjuanino reactivó el conflicto entre la Unión Tranviarios Automotor y las empresas del sector. El reclamo por diferencias salariales impagas suma presión a una negociación sin avances y mantiene en vilo la continuidad del servicio.

El sistema de transporte público de San Juan volvió a exhibir señales de fragilidad tras una protesta protagonizada por choferes de colectivos que irrumpió en el centro de la capital. La medida, impulsada por la Unión Tranviarios Automotor, incluyó un corte transitorio en la intersección de Avenida Libertador y Alem, con el objetivo de visibilizar un reclamo que acumula semanas sin resolución.

El núcleo del debate es preciso: diferencias salariales correspondientes a los últimos meses que, según el gremio, no fueron abonadas pese a haber sido acordadas en el ámbito nacional. La protesta no interrumpió el servicio, pero funcionó como una señal directa hacia el sector empresario y las autoridades, en un momento en el que las instancias de negociación no logran encauzar una salida.

El secretario local del sindicato, Héctor Maldonado, sostuvo que la medida buscó advertir sobre la gravedad de la situación sin afectar de inmediato a los usuarios. “No se trata de un nuevo reclamo, sino del cumplimiento de lo ya firmado”, señalaron desde la organización, en referencia al acuerdo alcanzado con las cámaras empresarias en el plano nacional.

Ese entendimiento, rubricado con la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros, establecía una actualización salarial que en varias jurisdicciones ya comenzó a implementarse. Sin embargo, en San Juan la aplicación encuentra obstáculos. Las empresas argumentan dificultades financieras para afrontar los pagos, aun cuando recientemente se autorizó una suba en la tarifa del servicio.

Del lado de los trabajadores, la respuesta es categórica: los montos reclamados forman parte de un compromiso vigente y su postergación impacta de manera directa en el ingreso mensual. La escala acordada proyecta salarios del orden de 1.500.000 pesos, más adicionales, correspondientes al mes de abril, cifra que no se ha efectivizado en su totalidad.

El conflicto, lejos de atenuarse, sumó nuevos elementos en los últimos días. Las diferencias correspondientes a enero vencieron sin cancelación y, según admitieron fuentes empresarias, también existen dificultades para cumplir con la escala salarial actual. Este cuadro refuerza la percepción de un desacople entre los compromisos asumidos y la capacidad de pago del sistema.

En ese marco, la UTA decidió intensificar su estrategia. La movilización en el centro sanjuanino fue acompañada por una advertencia explícita: si no se registran avances en el corto plazo, el gremio podría avanzar hacia una medida de fuerza de mayor alcance, incluida la paralización del servicio.

El sindicato evalúa, además, elevar el conflicto al ámbito nacional para requerir la intervención del Ministerio de Trabajo, al tratarse de un acuerdo de alcance federal. La posibilidad de que el caso escale fuera de la órbita provincial agrega un componente adicional a una negociación que ya exhibe signos de desgaste.

Mientras tanto, las reuniones entre representantes sindicales y empresariales continúan sin resultados concluyentes. San Juan se mantiene como uno de los distritos donde la implementación del acuerdo salarial aún no se concreta, lo que profundiza la incertidumbre sobre la evolución del conflicto.

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La reducción de personal en el SMN ya condiciona vuelos y servicios críticos

La desvinculación de más de un centenar de trabajadores en el Servicio Meteorológico Nacional comenzó a repercutir en la operación aérea. Falta de datos, reducción de turnos y menor capacidad técnica generan preocupación en el sector.

La reducción de personal en el Servicio Meteorológico Nacional dejó de ser una discusión administrativa para convertirse en un factor con efecto inmediato en la operación aérea. A semanas de los 140 despidos, distintas terminales del país comenzaron a registrar limitaciones en la cobertura meteorológica, un insumo indispensable para la planificación y seguridad de los vuelos.

Uno de los episodios más ilustrativos se produjo en el aeropuerto de Río Cuarto, en Córdoba, donde se dispuso la reducción del esquema operativo nocturno sin fecha definida de normalización. Según describió un trabajador del organismo, durante la franja comprendida entre las 21 y las 6 no se generan datos meteorológicos locales, lo que obliga a establecer condiciones especiales para eventuales operaciones. En situaciones críticas, como vuelos sanitarios o traslados de órganos, la necesidad de anticipación puede convertirse en un obstáculo determinante.

La problemática no se limita a un punto geográfico. En San Juan, la emisión de un aviso a los aviadores (NOTAM) confirmó la reprogramación de vuelos nocturnos ante la imposibilidad de garantizar información meteorológica continua. La decisión, adoptada como medida preventiva, refleja la incidencia directa que tiene la disponibilidad de datos en la organización del tráfico aéreo.

Un cuadro similar se observa en Santa Fe, donde la situación del Aeropuerto Internacional de Sauce Viejo encendió señales de alarma entre los trabajadores. Desde la representación sindical advierten que la dotación actual ya no permite cubrir con normalidad todos los turnos, lo que compromete la prestación a lo largo de la jornada.

Desde el ámbito técnico, el diagnóstico es preciso. Cada estación meteorológica aeroportuaria no solo registra variables climáticas en tiempo real, sino que alimenta sistemas clave para la navegación aérea. Esos datos son utilizados tanto en la torre de control como en la elaboración de pronósticos específicos para cada operación. La reducción de planteles —que en algunos casos pasó de siete profesionales por estación a apenas tres o cuatro— obligó a discontinuar turnos completos, en particular durante la noche.

La meteoróloga Vanessa Balchunas subrayó que la merma en la generación de información no puede suplirse con herramientas digitales de uso masivo. Las aplicaciones meteorológicas, explicó, dependen en gran medida de los datos producidos por organismos oficiales. Cuando esa base se reduce, la confiabilidad de las plataformas también se ve afectada.

El conflicto, además, sumó un capítulo judicial. El intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray, presentó un recurso de amparo ante la Justicia Federal con el objetivo de frenar el recorte y preservar la operatividad del organismo. En su planteo, advirtió sobre las consecuencias de desarticular áreas técnicas vinculadas a la seguridad del transporte y la prevención de riesgos.

En el trasfondo aparece el DNU 274/2026, que establece la transferencia de funciones operativas del SMN a la Empresa Argentina de Navegación Aérea. La medida abrió interrogantes dentro del sector, donde algunos actores interpretan la reconfiguración como un paso hacia un modelo con mayor participación privada en áreas estratégicas.

Más allá de la discusión institucional, el efecto inmediato es tangible: menos personal implica menor capacidad de respuesta, menor generación de datos y, en consecuencia, mayores restricciones para la operación aérea. En un sistema donde la precisión de la información puede definir decisiones en tiempo real, cualquier déficit adquiere relevancia crítica.

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