CONÉCTATE CON NOSOTROS

El empleo en el sector de la construcción registró en diciembre una baja de 1,5% frente a noviembre, según cifras difundidos hoy por un informe privado.

«La reducción de diciembre resulta la primera merma del empleo luego de cuatro meses consecutivos de recuperación y se vincula principalmente con factores estacionales», evaluó el Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC).

Destacó que se trata de una «contracción más moderada que la observada en igual mes de años anteriores».

«La comparativa interanual continuó recortando su velocidad de caída al 17,7%, en lo que constituye el ritmo de contracción más bajo desde el inicio de la pandemia», analizó.

El estudio subrayó que el cuarto trimestre del año culminó con «una notable recuperación del empleo sectorial, al alcanzar un promedio de ocupación para el período de 294.623 puestos de trabajo registrados».

En ese sentido, precisó que se ubicó un 7,2% por encima del trimestre anterior.

El indicador de empleo medio se ubicó en un nivel de 11,2 puestos de trabajo registrados por firma constructora en diciembre, marcando una leve retracción del 1,1% mensual», calculó.

Sostuvo que la caída del volumen general de empleo «se explica principalmente por la merma en los planteles medios de las firmas constructoras y sólo marginalmente por la reducción de la cantidad de empleadores registrados».

«La comparativa correspondiente al plantel medio de las empresas constructoras registró una nueva desaceleración en el ritmo de caída y se ubicó en Diciembre en un nivel del 12,5% interanual», enfatizó.

Consideró que el 2020 «se caracterizó por una reducción del tamaño relativo de los establecimientos registrados en el sector de la construcción, aumentando la importancia de las firmas de hasta nueve empleados que pasaron de representar el 73,2% del total de empleadores en actividad en 2019 para alcanzar una participación del 76,7% en 2020»

Continúe Leyendo

destacada

Médicos de cabecera del PAMI paralizan servicios por 72 horas en todo el país

Los profesionales de cabecera iniciaron una medida de fuerza de tres días en rechazo a cambios en el esquema de pagos que, según denuncian, reducen sus ingresos. Solo se atenderán urgencias, lo que afecta a millones de afiliados y expone las dificultades estructurales del sistema.

La atención médica de millones de jubilados y pensionados ingresó en una fase de fuerte incertidumbre tras el inicio de un paro nacional de 72 horas por parte de los médicos de cabecera del PAMI. La medida, impulsada por la APPAMIA, limita la asistencia a casos de urgencia y pone en evidencia un conflicto que trasciende lo salarial para instalar interrogantes sobre la sostenibilidad del sistema.

El eje de la protesta radica en una reciente resolución del organismo que modifica el esquema de remuneración. Aunque formalmente se presenta como una actualización de la cápita —que se eleva a $2.100—, los profesionales sostienen que el nuevo modelo implica una reducción efectiva de ingresos. La principal objeción apunta a la eliminación del pago por consulta presencial, una herramienta clave para sostener la actividad diaria en consultorios.

Según detallan desde el sector, el cambio incorpora un mayor volumen de prestaciones dentro de un monto fijo, al tiempo que elimina incentivos vinculados a la capacitación. La ecuación resultante, advierten, se traduce en un aumento de la carga laboral con una compensación económica inferior. “Más trabajo, menos ingresos” es la síntesis que repiten los profesionales frente a una modificación que altera de manera sustancial el esquema previo.

La preocupación no se limita a la pérdida de poder adquisitivo. Desde la entidad gremial alertan sobre el impacto directo en la viabilidad de los consultorios, cuyos costos operativos —alquileres, insumos, servicios— continúan en alza. En ese sentido, plantean la necesidad de fijar una cápita mínima de $6.500 para garantizar condiciones adecuadas de funcionamiento, además de exigir la derogación de la resolución y la recomposición de honorarios.

El reclamo incluye también la reincorporación de médicos desvinculados, en una señal de malestar dentro del sistema. Para los profesionales, la combinación de ingresos deteriorados y exigencias crecientes configura un escenario que compromete tanto el ejercicio de la medicina como la calidad de la atención brindada.

El paro se inscribe en una problemática más amplia que viene afectando al PAMI en los últimos meses. Prestadores de distintos puntos del país vienen señalando demoras en los pagos, cambios contractuales y dificultades para sostener la prestación de servicios. La acumulación de estos factores ha generado un clima de desconfianza que ahora se traduce en una medida de alcance nacional.

El impacto sobre los afiliados resulta inmediato. Si bien se mantienen las guardias y la atención de urgencias, la suspensión de consultas programadas y controles periódicos afecta especialmente a pacientes con enfermedades crónicas, quienes dependen de un seguimiento continuo. La interrupción de estas prácticas no sólo posterga diagnósticos y tratamientos, sino que también incrementa la presión sobre otros niveles de atención.

En este contexto, desde APPAMIA anticiparon que evalúan avanzar por la vía judicial para frenar la implementación de la medida, al tiempo que convocan a los profesionales a sostener el plan de lucha.

Continúe Leyendo

destacada

San Juan inaugura su primer supermercado 24 horas y redefine los hábitos de consumo

La cadena Carrefour pone en marcha en San Juan el primer supermercado con atención las 24 horas. La iniciativa, que comienza como prueba piloto, busca responder a nuevas demandas de consumo y abre interrogantes en el plano laboral.

A partir de este viernes 10 de abril, el supermercado comenzará a operar bajo la modalidad 24 horas en su sucursal de Capital, en lo que representa una experiencia inédita para el mercado local.

La propuesta apunta a ampliar la disponibilidad de servicios en un rubro históricamente sujeto a horarios limitados. La empresa busca captar a un público diverso que incluye trabajadores con turnos nocturnos —como personal de salud, seguridad y transporte—, así como consumidores que priorizan realizar sus compras en franjas de menor circulación.

El lanzamiento se inscribe dentro de una estrategia más amplia de consolidación de la firma en el país, con iniciativas orientadas a modernizar su esquema operativo y adaptarse a nuevos hábitos urbanos. En este caso, la apuesta combina innovación comercial con una lectura de las transformaciones en los patrones de consumo.

Funcionamiento del servicio nocturno

Durante la madrugada, el establecimiento mantendrá habilitada la mayor parte de sus góndolas, con especial énfasis en productos esenciales. Los clientes podrán acceder a artículos de almacén, frescos, limpieza y perfumería, garantizando abastecimiento continuo ante cualquier necesidad.

El esquema contempla algunas restricciones específicas. La venta de bebidas alcohólicas estará prohibida en cumplimiento de la normativa vigente, mientras que se reforzará la oferta de comidas listas para consumir, orientada especialmente a quienes desarrollan actividades laborales en horario nocturno.

En cuanto a la operatoria interna, se prevé la presencia de personal en cajas y tareas de reposición, con el objetivo de sostener la calidad del servicio y las condiciones de seguridad dentro del local.

Impacto laboral y seguimiento gremial

La implementación de este formato generó atención en el ámbito sindical. Desde el Sindicato de Empleados de Comercio (SEC) de San Juan adelantaron que realizarán un monitoreo permanente para asegurar el cumplimiento de las condiciones laborales establecidas en el convenio colectivo.

La secretaria general del gremio, Mirna Moral, remarcó que el trabajo nocturno implica adicionales salariales específicos y exige una organización adecuada de los turnos, con jornadas que no superen los límites legales. Además, subrayó la necesidad de resguardar la salud de los empleados frente a un régimen que modifica los ritmos habituales de trabajo.
En ese sentido, el sindicato buscará abrir instancias de diálogo con la empresa para definir con precisión la implementación operativa y evitar eventuales conflictos.

La incorporación de un supermercado con atención permanente introduce un cambio relevante en la vida cotidiana de San Juan y marca un precedente en el comercio regional. La iniciativa pone a prueba la capacidad del mercado local para adaptarse a esquemas más flexibles, habituales en grandes centros urbanos.

El resultado de esta experiencia será clave para determinar su continuidad y eventual expansión. Mientras tanto, la evolución de la demanda y el equilibrio entre innovación y condiciones laborales definirán el alcance de un modelo que comienza a abrirse paso en la provincia.

Continúe Leyendo

destacada

Paritarias de Comercio: suba del 5%, suma fija y un salario que corre detrás de la inflación

La FAECyS selló un nuevo acuerdo salarial con las cámaras empresarias: un incremento del 5% en tres tramos y un bono de $120.000. En un clima de inflación persistente, el esquema refleja la presión entre la recomposición del ingreso y la sostenibilidad de las empresas.

En una negociación atravesada por las restricciones macroeconómicas y la necesidad de sostener la actividad, la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios, (FAECyS) – acordó con la Cámara Argentina de Comercio, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa y la Unión de Entidades Comerciales una actualización salarial para el trimestre abril-junio de 2026.

El entendimiento establece un incremento total del 5%, distribuido en tres tramos mensuales —2% en abril, 1,5% en mayo y 1,5% en junio— junto con el pago de un bono extraordinario de $120.000 que alcanzará a todas las categorías del convenio colectivo.

La arquitectura del acuerdo no es novedosa: replica el esquema de aumentos fragmentados y sumas fijas que viene predominando en las paritarias del sector desde 2025, cuando se implementaron incrementos escalonados y bonos no remunerativos como mecanismo para amortiguar el impacto inflacionario sin trasladar plenamente los costos a las estructuras empresariales . Esta modalidad, si bien aporta previsibilidad en el corto plazo, también expone una limitación estructural: la dificultad de recomponer el salario real de manera sostenida.

En este marco, el entendimiento incorpora una cláusula de monitoreo permanente que habilita la revisión de las condiciones salariales en función de la evolución de los precios. Se trata de una herramienta que se volvió habitual en las negociaciones recientes, en un ámbito donde la nominalidad pierde rápidamente vigencia frente a la inercia inflacionaria.

El incremento luce acotado frente a una subida de costos que, aunque desacelerada respecto de picos anteriores, continúa erosionando el poder adquisitivo. Por otro, las empresas —especialmente las de menor escala— enfrentan márgenes estrechos y caída del consumo, lo que limita su capacidad para absorber aumentos más agresivos.

La paritaria mercantil, la más numerosa del país, vuelve así a funcionar como un termómetro de la economía real. En ella confluyen las urgencias de más de un millón de trabajadores con las restricciones de un sector clave para la actividad interna. En ese cruce, el resultado suele ser una solución intermedia: acuerdos moderados, pagos complementarios y revisiones periódicas.

El nuevo entendimiento salarial de Comercio sintetiza el delicado equilibrio que domina la negociación colectiva en la Argentina actual. Lejos de una recomposición plena, el acuerdo busca administrar presiones: contener la pérdida del ingreso sin comprometer la viabilidad de las empresas.

La combinación de aumentos graduales, bonos extraordinarios y cláusulas de seguimiento configura una estrategia defensiva más que expansiva. En ese marco, el verdadero alcance del acuerdo no dependerá tanto de su letra como de la evolución de la inflación en los próximos meses. Allí, una vez más, se jugará el destino del poder adquisitivo de uno de los sectores laborales más extendidos del país.

Continúe Leyendo

Tendencias