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Los trabajadores recibirán un 35% de aumento salarial en 2020, un Bono anual igual al salario del 2020 que incluye el aumento del 35% sobre el 2019.

Luego de intensas negociaciones y tras 20 días de huelga, cámaras empresarias y dirigentes de trabajadores portuarios alcanzaron finalmente hoy un acuerdo y se destrabó el conflicto que paralizó durante 20 días los puertos cerealeros.

Así lo confirmaron a NA fuentes del Ministerio de Trabajo, que detallaron que el encuentro comenzó pasadas las 11:00 en la sede de la cartera laboral en la Avenida Leandro N. Alem al 600 de la Ciudad de Buenos Aires y lo encabezó el ministro Claudio Moroni.

El acuerdo alcanzado consiste en un 35% de aumento salarial en 2020, un Bono anual igual al salario del 2020 que incluye el aumento del 35% sobre el 2019.

Además, prevé un Bono pandemia excepcional de $ 90.000 en 9 cuotas para los que trabajaron durante la Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO), un ajuste salarial para 2021 de 25% en dos tramos y revisión salarial en agosto con aplicación del índice de precios al consumidor para culminar 2021.

En un comunicado, la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) señaló que «se privilegió la paz social como objetivo empresarial, en virtud de las consecuencias económicas para la industria, la comunidad, los mismos trabajadores y la Nación, además de que la Argentina pasó a ser un proveedor poco confiable a nivel internacional».

«Adicionalmente, la metodología aplicada de la toma de plantas en algunas zonas portuarias resultó una acción ilegal y peligrosa», advirtió la entidad.

La cámara instó a que «el esfuerzo económico conduzca al trabajo mancomunado y sin conflictos que desemboquen en una merma importante de competitividad con penalizaciones por incumplimientos y pérdida de mercados, así como exportaciones con menor agregado nacional».

«Cada punto de participación cedido a los países competidores exportadores, significa un impacto negativo en toda la economía argentina, con mayores restricciones para los sectores más necesitados en un contexto de recesión», consideró.

Asistieron al encuentro dirigentes de la Unión Recibidores de Granos y Anexos (Urgara), del Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros de San Lorenzo (SOEA) y de la Federación Aceitera (Ftciodyara).

Por la parte empresaria se hicieron presentes representantes de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y del Centro Exportador de Cereales (CEC).

A esa protesta se habían sumado el martes último los gremios que integran la Intersindical Marítima y Portuaria del Gran Rosario, lo que mantiene paralizadas las actividades de las firmas Cargill, Bunge, ADM, Dreyfus, Glencore, Cofco, Molinos y Aceitera General Deheza, todas empresas agrupadas en la CIARA.

El lunes, las cámaras que enrolan a aceiteras y cerealeras advirtieron que «no es momento de politizar una negociación avanzada sobre salarios altos, sino de acordar paz social y trabajo», en un nuevo llamado a los gremios para levantar el paro en los puertos.

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Multitudinaria Marcha Federal en Defensa de la Salud Pública

Sindicatos, organizaciones sociales, profesionales y trabajadores de la salud protagonizaron una multitudinaria movilización federal para denunciar el desfinanciamiento de hospitales, programas sanitarios y prestaciones esenciales. Reclaman respuestas urgentes ante el aumento de la demanda y las dificultades crecientes para acceder a tratamientos y medicamentos.

La crisis que atraviesa el sistema sanitario argentino volvió a ocupar el centro de la escena pública con una multitudinaria Marcha Federal en Defensa de la Salud Pública que este miércoles movilizó a miles de personas en la Ciudad de Buenos Aires y distintas provincias del país.

Bajo la consigna “La salud no puede esperar”, trabajadores del sector, organizaciones sociales, sindicatos y agrupaciones de pacientes denunciaron el deterioro de hospitales, el recorte de programas nacionales y las crecientes dificultades de acceso a medicamentos y tratamientos médicos.

La protesta comenzó frente al Ministerio de Salud de la Nación y concluyó con una masiva concentración en Plaza de Mayo, mientras en paralelo se desarrollaron actividades y movilizaciones en distintos puntos del país.

Los organizadores sostienen que el ajuste presupuestario ya impacta de manera directa sobre la atención sanitaria y advierten que el sistema público atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. Entre los principales reclamos aparecen la reducción de programas de prevención, el debilitamiento de políticas de atención primaria y las complicaciones para sostener prestaciones vinculadas a enfermedades complejas.

Desde el Foro por el Derecho a la Salud señalaron que la demanda en hospitales públicos creció un 23% durante el último año, impulsada principalmente por personas que abandonaron coberturas privadas ante el aumento de las cuotas de medicina prepaga. A eso se suma la situación crítica de numerosas obras sociales, muchas de las cuales ya no logran cubrir integralmente el Programa Médico Obligatorio.

Las organizaciones también alertaron sobre el impacto de los recortes en áreas sensibles como HIV, hemofilia, oncología, discapacidad y salud mental. Según denunciaron, la reducción de partidas comenzó a generar demoras en tratamientos, faltantes de insumos y mayores obstáculos para acceder a medicación esencial.

Otro de los focos de preocupación gira alrededor del PAMI. Durante la movilización, referentes sanitarios advirtieron que miles de jubilados enfrentan dificultades crecientes para acceder a medicamentos, en medio de una reducción de coberturas y restricciones presupuestarias que golpean especialmente a los sectores de mayores ingresos fijos deteriorados por la inflación.

Las críticas también alcanzaron al cierre del programa Remediar, históricamente orientado a garantizar medicamentos gratuitos en centros de atención primaria de todo el país. Para las organizaciones convocantes, la discontinuidad de esa política profundiza las desigualdades sanitarias y agrava la situación en sectores vulnerables.

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El Gobierno demora la reglamentación de la reforma laboral y crecen las dudas sobre su aplicación

A casi tres semanas de que el oficialismo anticipara una reglamentación “inminente”, la puesta en marcha integral de la Ley 27.802 continúa frenada en la Secretaría Legal y Técnica. La demora mantiene abiertas disputas políticas, empresariales y sindicales sobre indemnizaciones, negociación colectiva y representación gremial.

La reglamentación definitiva de la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei continúa empantanada en los despachos de la Casa Rosada y comienza a generar inquietud creciente tanto en el sector empresario como en el sindicalismo. Aunque desde el oficialismo habían deslizado semanas atrás que el decreto reglamentario estaba próximo a publicarse, el texto todavía permanece bajo revisión técnica y jurídica.

El expediente se encuentra en la órbita de la Secretaría Legal y Técnica, conducida por María Ibarzábal Murphy, donde el Ejecutivo busca blindar jurídicamente una normativa que ya enfrenta resistencia gremial y amenazas de nuevas presentaciones judiciales por parte de la CGT.

La Ley 27.802 constituye una de las transformaciones más profundas sobre el sistema laboral argentino de las últimas décadas. Sin embargo, varios de sus capítulos centrales todavía no pueden aplicarse plenamente debido a la falta de reglamentación específica, situación que alimenta la incertidumbre sobre el alcance real de los cambios.

Uno de los ejes más sensibles es el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), el esquema diseñado para sustituir el modelo tradicional de indemnización por despido mediante un sistema de capitalización destinado a cubrir desvinculaciones laborales. Desde el oficialismo sostienen que el mecanismo permitiría reducir litigiosidad y dar previsibilidad a las empresas, mientras que el sindicalismo interpreta la iniciativa como un avance sobre derechos históricos de los trabajadores.

La ley establecía que el nuevo sistema debía comenzar a funcionar desde el 1° de junio, aunque dentro del propio Gobierno ya admiten que los plazos originales difícilmente puedan cumplirse. Incluso, no se descarta una postergación formal mediante otro decreto complementario.

Mientras tanto, la administración libertaria sí avanzó sobre otros aspectos de la reforma. Días atrás quedó oficializado el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL), un programa que reduce contribuciones patronales durante cuatro años para empleadores que incorporen trabajadores no registrados. El Ejecutivo presenta la herramienta como un mecanismo para reducir la informalidad laboral, que según los últimos datos oficiales afecta a más de un tercio de los asalariados del país.

Otro de los capítulos que mantiene en alerta a la CGT es el referido a la posibilidad de conformar sindicatos de empresa. La nueva normativa habilita el reconocimiento de organizaciones internas cuando logren reunir durante seis meses consecutivos una cantidad de afiliados superior a la del sindicato tradicional de la actividad.

En la central obrera consideran que la modificación apunta a fragmentar la representación sindical y debilitar el poder de negociación colectiva. Desde el oficialismo, en cambio, sostienen que se trata de una “modernización” del esquema gremial argentino.

La reforma también incorpora restricciones sobre el derecho de huelga en actividades esenciales y servicios considerados estratégicos. En esos sectores deberá garantizarse un funcionamiento mínimo que oscilará entre el 50% y el 75%, dependiendo de la actividad involucrada. El punto aparece como uno de los focos de mayor conflictividad potencial para los próximos meses.

A eso se suma otra herramienta sensible incorporada por la ley: la posibilidad de que la Secretaría de Trabajo suspenda homologaciones paritarias cuando considere que determinados acuerdos salariales generan desequilibrios económicos severos. En un escenario marcado por la pérdida del poder adquisitivo, el instrumento es leído por numerosos gremios como un intento de disciplinamiento sobre las negociaciones salariales.

Dentro del gabinete nacional reconocen que Federico Sturzenegger presiona para acelerar la publicación del decreto y terminar de poner en funcionamiento una reforma que el oficialismo considera estratégica para su programa económico.

En este punto, la CGT mantiene activa la ofensiva judicial contra distintos artículos de la ley y prepara nuevas impugnaciones. El sindicalismo sostiene que varias disposiciones avanzan sobre garantías constitucionales vinculadas a la organización gremial, la negociación colectiva y el derecho a huelga.

La demora reglamentaria, lejos de desactivar el conflicto, terminó profundizando la incertidumbre alrededor de una reforma que promete modificar de manera sustancial las relaciones laborales en la Argentina.

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San Juan adelantó el aguinaldo y confirmó nuevos aumentos para los estatales

El Gobierno de San Juan confirmó el calendario de pagos para los trabajadores estatales y ratificó nuevos incrementos salariales para las próximas semanas. Los haberes de mayo llegarán con una suba del 3%, mientras que en junio se aplicará otra actualización del 2%. Además, el medio aguinaldo será depositado antes del inicio del invierno.

Con el nuevo cronograma ya oficializado, los trabajadores estatales sanjuaninos percibirán aumentos consecutivos en mayo y junio, además del cobro anticipado del Sueldo Anual Complementario.

Según se informó, los haberes correspondientes al mes de mayo estarán acreditados el próximo sábado 30 e incluirán una actualización salarial del 3% para todos los trabajadores de la administración pública. A eso se sumará una nueva actualización del 2% en junio, que impactará en los salarios que se cobrarán el 30 de ese mes.

La medida alcanzará de manera uniforme a los distintos sectores del Estado provincial y forma parte del esquema de recomposición acordado en las negociaciones salariales que el Ejecutivo mantiene con los gremios estatales.

Desde la gestión provincial remarcaron que la recomposición tendrá carácter general e impersonal, con alcance sobre la totalidad de los empleados públicos provinciales, independientemente del área o escalafón al que pertenezcan.

Este aspecto, quedó definida una de las fechas más esperadas por el sector estatal: el pago del medio aguinaldo. El Ejecutivo confirmó que el Sueldo Anual Complementario será depositado el 19 de junio, algunos días antes del inicio formal del invierno y previo al cierre del primer semestre del año.

La decisión busca inyectar liquidez en los hogares estatales en una etapa marcada por mayores gastos vinculados al período invernal, compromisos financieros acumulados y una economía doméstica todavía condicionada por la inflación.

El aguinaldo representa el 50% de la mejor remuneración mensual percibida durante el semestre. Para su cálculo se toma el salario más alto cobrado entre enero y junio y se divide por dos, contemplando además determinados adicionales remunerativos según cada situación laboral.

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