CONÉCTATE CON NOSOTROS

Desde los gremios aseguraron que la adhesión al paro es “muy alta” por lo que la mayoría de las escuelas estarán cerradas durante la jornada.


Gremios docentes nucleados en Confederación de Trabajadores de la Educación (Ctera) llevaron a cabo un paro nacional en solidaridad con los maestros de Chubut, que solicitan el pago atrasado de sueldos y que a su vez fueron desalojados violentamente el pasado miércoles de una protesta por parte de integrantes de un sindicato petrolero.

El secretario general del Suteba, Roberto Baradel, aseguró que la adhesión al paro nacional fue masiva en todo el país; “se sumaron la FEB, Udocba, la Conadu y nos enviaron su solidaridad desde Sadop” y a su vez exigió ” diálogo y que el gobierno nacional asista a la provincia para normalizar el pago de salarios”.

En este marco, la semana pasada, los docentes chubutenses fueron desalojados violentamente de la rotonda que une las rutas 26 y 3 en el acceso sur a la ciudad de Comodoro Rivadavia. Las agresiones vinieron por parte de una patota del Sindicato del Petróleo y Gas Privado del Chubut.

“En Chubut se necesitan fondos del Gobierno Nacional. Chubut necesitaba asistencia y nunca llegó, ahí hay una intencionalidad del Gobierno Nacional”, continuó Baradel.

La secretaria general de Ctera, Sonia Alesso, reclamó: “Estamos planteando que intervenga el Ministerio de Educación de la Nación, que haya una mesa de diálogo junto con las autoridades provinciales para que les paguen el sueldo”.

En este sentido, el secretario general de Udocba, Miguel Díaz, expuso que “la adhesión es muy alta porque hay mucha bronca y la gente nos pedía que tomáramos esta medida a partir del conflicto en Chubut, por lo que no dudamos un segundo en sumarnos a la medida de fuerza”.

Continúe Leyendo

destacada

La Justicia frena las elecciones nacionales de la UOM y expone la interna sindical

Una medida cautelar de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo suspendió las elecciones nacionales de la UOM previstas para este 18 de marzo, tras denuncias de irregularidades en la seccional Campana. La medida cautelar, adoptada por la Sala VIII, no sólo interrumpe el cronograma electoral, sino que instala un escenario de incertidumbre institucional en una de las organizaciones gremiales más influyentes del país.

El fallo, firmado por los jueces Víctor Arturo Pesino y María Dora González, se sustenta en la verosimilitud de las denuncias de irregularidades en los comicios de la seccional Campana, realizados entre el 2 y el 4 de marzo. La resolución responde a una presentación de la Lista Naranja, que impugnó el proceso electoral local y solicitó la nulidad de las actuaciones.

El punto central del planteo radica en el impacto que esos comicios tienen sobre la estructura nacional del sindicato. Según lo establecido en el artículo 49 del estatuto de la UOM, el Colegio Electoral encargado de elegir al Secretariado Nacional se integra con los delegados electos en cada seccional. En ese marco, cualquier cuestionamiento sobre la legitimidad de una elección local adquiere proyección directa sobre el proceso nacional.

La Cámara consideró que existe “peligro en la demora”, dado que la realización de los comicios nacionales con delegados eventualmente cuestionados podría generar consecuencias de difícil reparación posterior. En ese sentido, optó por suspender el acto electoral hasta tanto se dicte un pronunciamiento definitivo sobre la validez de la elección en Campana.

La resolución judicial incorpora, además, una serie de medidas orientadas a resguardar la transparencia del proceso. Entre ellas, se ordenó a las autoridades gremiales abstenerse de proclamar resultados o poner en funciones a los dirigentes electos en la seccional cuestionada, así como preservar todo el material electoral —incluidos padrones y registros de firmas— bajo apercibimiento de sanciones.

Asimismo, el tribunal dispuso correr traslado de la acción de nulidad a la conducción nacional de la UOM, a la Junta Electoral Nacional y a la Junta Electoral de Campana, otorgándoles un plazo de diez días para responder. La notificación fue habilitada en días y horas inhábiles, lo que evidencia la urgencia que los magistrados atribuyen al caso.

Más allá del plano jurídico, la decisión judicial impacta de lleno en la dinámica política interna del gremio. La conducción encabezada por Abel Furlán, que se encaminaba a una reelección con amplio respaldo —tras imponerse en las seccionales con cerca del 85% de los votos—, enfrenta ahora un escenario atravesado por cuestionamientos y tensiones con sectores opositores.

La Lista Naranja, liderada por Ángel Derosso, emerge en este sentido como el principal vector de la impugnación, llevando el conflicto desde el terreno gremial hacia el ámbito judicial. Esta judicialización no sólo dilata la definición de autoridades, sino que también reconfigura las relaciones de fuerza dentro del sindicato.

En términos políticos, la intervención de la Justicia introduce un factor externo que altera los tiempos y condiciona las estrategias de los distintos sectores. La suspensión del proceso electoral obliga a reordenar el escenario y abre un compás de espera que puede derivar tanto en una validación del proceso como en su eventual nulidad parcial o total.

La suspensión de las elecciones nacionales de la UOM no constituye un hecho aislado, sino la expresión de una disputa interna que alcanzó un nivel de intensidad suficiente para trasladarse al ámbito judicial. El fallo de la Cámara no sólo detiene un proceso electoral, sino que pone en cuestión la legitimidad de su andamiaje y obliga a revisar los mecanismos de representación sindical.

En un presente donde los gremios enfrentan desafíos crecientes, la resolución abre un interrogante sobre la capacidad de las organizaciones para resolver sus conflictos dentro de sus propias estructuras. Mientras tanto, la definición del futuro liderazgo metalúrgico queda en suspenso, a la espera de una decisión judicial que será determinante para el equilibrio interno y la proyección política de la UOM.

Continúe Leyendo

destacada

Docentes universitarios profundizan el conflicto: 95% de acatamiento y reclamo por financiamiento

Con un acatamiento cercano al 95% en varias universidades, los docentes iniciaron una semana de paro en reclamo de la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y una recomposición salarial urgente. Denuncian una pérdida del poder adquisitivo cercana al 60% y alertan por dificultades crecientes para sostener la actividad académica.

El sistema universitario público argentino atraviesa una de las coyunturas más delicadas de las últimas décadas. La medida de fuerza iniciada esta semana por los docentes, con alcance nacional y fuerte adhesión, no sólo expresa un reclamo salarial, sino que expone un entramado de fricciones que impacta de lleno en la estructura misma de las universidades.

En diálogo con Mundo Laboral San Juan, el dirigente Jaime Barcelona describió un escenario que combina deterioro del ingreso, ajuste presupuestario y falta de interlocución institucional.

“Estamos atravesando la peor crisis de la universidad en materia salarial”, afirmó, al tiempo que cuestionó la ausencia de convocatorias a paritarias y la implementación de aumentos definidos de manera unilateral.

La magnitud del conflicto quedó reflejada en el nivel de adhesión. Según detalló, el acatamiento alcanzó el 95% en la Universidad Nacional de San Juan, con una actividad académica prácticamente paralizada. “Han sido muy pocas las cátedras que dictaron clases. En algunos casos, sólo una o dos por carrera”, precisó, describiendo una postal que se replica en distintos puntos del país.

Detrás de la contundencia de la medida subyace un deterioro sostenido de los ingresos. De acuerdo con los cálculos gremiales, los trabajadores universitarios acumulan más de 16 meses de pérdida frente a la inflación, con una caída del poder adquisitivo cercana al 60%. “Siempre hemos tenido aumentos por debajo de la inflación, pero en este período la brecha se profundizó de manera crítica”, explicó Barcelona.

El impacto de esta dinámica trasciende lo estrictamente salarial y comienza a traducirse en problemas estructurales. Renuncias en cargos de alta dedicación, dificultades para cubrir vacantes y la necesidad de recurrir a estudiantes avanzados para sostener funciones docentes forman parte de un cuadro que preocupa a las autoridades académicas y a la comunidad universitaria en general.

“Hay casos de docentes que dejan cargos jerárquicos porque les resulta más conveniente trabajar fuera del ámbito universitario”, señaló el dirigente. Esta situación, advirtió, deteriora la calidad educativa y compromete la continuidad de proyectos académicos, especialmente en áreas donde la formación especializada resulta clave.

En ese aspecto, el desarrollo normal de las actividades aparece condicionado. Más allá de las medidas de fuerza, el problema de fondo radica en la dificultad para garantizar la cobertura de cargos y sostener el funcionamiento cotidiano. “No están dadas las condiciones para un desarrollo normal del ciclo lectivo”, sostuvo Barcelona, anticipando un año atravesado por conflictos y discontinuidades.

El reclamo no se limita al plano salarial. La exigencia de cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario se posiciona como un eje central de la protesta, en tanto los gremios advierten que el ajuste presupuestario compromete tanto la infraestructura como los recursos humanos del sistema.

Como parte de la escalada del conflicto, las federaciones docentes ya evalúan nuevas medidas de visibilización. Entre ellas, una movilización nacional prevista tentativamente para fines de abril, que podría consolidar el reclamo en el espacio público y sumar presión sobre el Gobierno.

El paro docente y su alto nivel de acatamiento no constituyen un episodio aislado, sino la manifestación de una crisis más profunda que atraviesa a la universidad pública. La pérdida sostenida del poder adquisitivo, la falta de financiamiento adecuado y la ausencia de instancias de negociación configuran un escenario de fragilidad que pone en cuestión la estabilidad del sistema.

Más allá de la circunstancia, el conflicto abre un interrogante de fondo: hasta qué punto es posible sostener estándares de calidad académica en un contexto de desvalorización del trabajo docente. La respuesta, por ahora, permanece en disputa, en un terreno donde las decisiones políticas serán determinantes para el futuro de la educación superior en la Argentina.

Continúe Leyendo

destacada

Paritaria docente en San Juan: el Gobierno mejora la oferta y busca destrabar el conflicto

En la octava reunión paritaria del año, el Gobierno de San Juan presentó una nueva propuesta salarial que combina incrementos al básico, sumas no remunerativas y una cláusula de revisión en junio. Los gremios analizarán la oferta y volverán a reunirse este miércoles.

La negociación paritaria docente sumó un nuevo capítulo este lunes 16 de marzo, en un clima atravesado por la presión inflacionaria y la pérdida sostenida del poder adquisitivo. El Ejecutivo provincial presentó una nueva propuesta revisada que busca acercar posiciones con los gremios UDAP, UDA y AMET, aunque sin garantizar aún un acuerdo definitivo.

El encuentro, encabezado por los ministros de Economía, Roberto Gutiérrez, y de Educación, Silvia Fuentes, estuvo marcado por la necesidad oficial de mostrar una mejora en la oferta anterior. Desde el Gobierno calificaron la propuesta como “el máximo esfuerzo posible” dentro de las actuales restricciones fiscales, en un intento por contener el conflicto y asegurar el normal desarrollo del ciclo lectivo.

La oferta combina incrementos escalonados en el valor índice —5% en marzo, 2% en mayo y 3% en junio— con ajustes en códigos específicos del nomenclador docente, como el A01 y el E60, que impactan directamente en la estructura salarial. A esto se suman sumas fijas no remunerativas que buscan recomponer ingresos en el corto plazo, con un adicional mensual de $100.000 para cargos docentes de jornada simple y $50.000 para jornada extendida.

El esquema se completa con un bono extraordinario de $120.000 a pagarse en abril y una cláusula de revisión en junio, condicionada a la evolución de la economía y la situación fiscal de la provincia. Este último punto aparece como un elemento central, en tanto introduce la posibilidad de reabrir la discusión en función del comportamiento inflacionario.

Desde una perspectiva técnica, la propuesta evidencia una estrategia mixta: por un lado, incrementos sobre el salario básico que impactan en la carrera docente; por otro, sumas no remunerativas que permiten una mejora inmediata del ingreso, aunque sin incidencia en aportes, antigüedad o futuros haberes jubilatorios. Este tipo de composición, habitual en escenarios de restricción presupuestaria, suele generar reparos en los gremios por su carácter transitorio.

En ese sentido, el Ejecutivo incluyó modificaciones en la bonificación por radio, elevando los porcentajes en zonas desfavorables, y propuso avanzar en el segundo semestre en un análisis específico sobre la situación de departamentos como Jáchal y Caucete. Se trata de un reconocimiento implícito de las desigualdades territoriales que atraviesan el sistema educativo provincial.

Sin embargo, más allá de los números, el punto de tirantez sigue siendo la capacidad real de la propuesta para recomponer el poder adquisitivo perdido. Los gremios llegan a esta instancia con un diagnóstico crítico sobre la evolución salarial y con demandas que exceden los incrementos parciales, apuntando a una recuperación más estructural.

La decisión de pasar a un cuarto intermedio hasta el miércoles refleja que, si bien hubo avances, las diferencias persisten. En ese lapso, las organizaciones sindicales analizarán en detalle el alcance de la oferta y definirán su posicionamiento frente a una negociación que se presenta decisiva.

La nueva propuesta del Gobierno provincial introduce mejoras respecto de ofertas anteriores y busca construir una salida negociada al conflicto docente. No obstante, el equilibrio entre recomposición salarial y restricciones fiscales sigue siendo el eje de una discusión compleja, donde cada punto porcentual adquiere un peso político y social significativo.

El desenlace de la paritaria no sólo definirá el ingreso de los docentes en el corto plazo, sino también el clima del sistema educativo en los próximos meses. En un escenario de alta sensibilidad económica, la capacidad de las partes para alcanzar un acuerdo sostenible será determinante para evitar una escalada del conflicto y garantizar la continuidad pedagógica en las aulas sanjuaninas.

Continúe Leyendo

Tendencias