destacada

Más trabajadores recurren al seguro por desempleo: requisitos, montos y trámite

Entre enero y septiembre de 2026 se registraron 145.004 altas, un volumen que supera en más de 77% el promedio mensual de 2023. En septiembre, el haber medio fue de $325.368, por debajo de la inflación interanual. Los requisitos, los plazos y las causas por las que se pierde el beneficio.

El seguro por desempleo acumula un fuerte crecimiento en la Argentina y se aproxima a los niveles más altos de los últimos años. Según datos de la ANSeS procesados por la Dirección Nacional de Políticas de la Seguridad Social, entre enero y septiembre de 2026 se incorporaron 145.004 personas a la prestación. La cifra equivale a un aumento del 33% frente a las altas de todo 2023, aunque la comparación mensual muestra una diferencia superior al 77%.

La industria, el comercio y la construcción concentran buena parte de los pedidos, en una evolución que coincide con el deterioro de los indicadores laborales. En el segundo trimestre, la desocupación llegó al 7,9%, su nivel más alto desde 2021, mientras que la informalidad trepó al 45% y alcanzó a 10,2 millones de trabajadores.

En septiembre, 127.613 personas cobraron el beneficio, una cifra que refleja tanto las nuevas incorporaciones como las bajas por reinserción laboral, inscripción al monotributo o agotamiento del período de cobertura. La provincia de Buenos Aires encabezó la distribución, con 54.936 beneficiarios, seguida por Santa Fe, Córdoba y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Del total mensual, 86.288 fueron hombres y 41.325, mujeres.

La prestación también perdió poder adquisitivo. El haber promedio alcanzó los $325.368 en septiembre, un 18,7% más que los $274.324 del mismo mes de 2025, frente a una inflación interanual del 33,4%. La evolución responde, entre otros factores, a los salarios previos de los trabajadores despedidos y al salario mínimo, utilizado como referencia para establecer los límites del beneficio.

Quiénes pueden solicitarlo

Pueden acceder los trabajadores despedidos sin justa causa, por fuerza mayor o por quiebra del empleador, así como quienes quedaron desvinculados por finalización de contrato, siempre que cumplan las condiciones exigidas. Para los trabajadores permanentes se requieren al menos seis meses de aportes en los tres años anteriores al cese laboral. En el caso del personal eventual o de temporada, se exige haber trabajado al menos tres meses durante los últimos 12, con un máximo de 12 meses trabajados en los últimos tres años.

La cobertura puede extenderse hasta 12 meses y sumar otros seis para quienes superan los 45 años. Durante ese período se mantienen la obra social y las asignaciones familiares, y los meses cubiertos se computan para los aportes jubilatorios.

Cómo se calcula y dónde se tramita

El monto se determina a partir de los ingresos y antecedentes laborales del solicitante, dentro de los límites establecidos para la prestación. Según la escala consignada en la información de origen, durante los primeros cuatro meses se cobra el 100% del beneficio calculado; del quinto al octavo, el 80%; y desde el noveno, el 70%.

La gestión se realiza ante la ANSeS, de manera presencial o virtual, con la documentación que acredite la desvinculación y los antecedentes laborales. Es importante verificar los requisitos y los montos vigentes al momento de iniciar el expediente, ya que pueden variar según la normativa aplicable.

El pago se interrumpe si el beneficiario consigue un empleo formal, comienza a percibir una jubilación o pensión, se inscribe en el monotributo en condiciones incompatibles con la prestación, rechaza ofertas laborales del Estado o agota el plazo de cobertura. El crecimiento de las altas, junto con la pérdida real del haber, refleja una doble presión sobre quienes quedan fuera del empleo registrado: la necesidad inmediata de ingresos y la dificultad de sostenerlos mientras buscan una nueva ocupación.

Tendencias

Salir de la versión móvil