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El ramal Albardón-Jáchal, una pieza clave para la logística del cobre, espera definiciones

La privatización de Belgrano Cargas podría tener una nueva fecha límite para recibir ofertas, una decisión que el Gobierno nacional todavía no tomó y que adquiere especial relevancia para San Juan por el futuro del ramal Albardón-Jáchal, una infraestructura considerada clave para la logística de los grandes proyectos cupríferos de la provincia.

Según informó TN, distintas empresas solicitaron más tiempo para preparar sus propuestas, cuya presentación está prevista para el 11 de noviembre. Fuentes oficiales citadas por ese medio minimizaron las consecuencias de la salida de Grupo México Transportes (GMXT) y sostuvieron que el retiro no modifica el desarrollo de la licitación.

La compañía mexicana había proyectado inversiones por US$3.000 millones para operar las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza. Sin embargo, decidió abandonar la competencia al cuestionar el modelo de acceso abierto, que permite a distintos operadores utilizar las mismas vías mediante el pago de un peaje. Para GMXT, ese esquema reduce la competitividad y eleva los costos del sistema ferroviario.

Aunque el Gobierno busca sostener el cronograma, una eventual prórroga postergaría la definición sobre quiénes asumirán la operación y qué compromisos de inversión se establecerán para modernizar la red.

El ramal que puede conectar las minas sanjuaninas con Rosario

Para San Juan, el punto central es la recuperación del tramo Albardón-Jáchal, de aproximadamente 175 kilómetros, incorporado al paquete de la línea San Martín mediante la Resolución 1350/2026 del Ministerio de Economía.

La conexión, fuera de servicio desde hace décadas, apunta a integrar los futuros emprendimientos cupríferos con la red ferroviaria nacional y facilitar el traslado de concentrado mineral hacia los puertos de Rosario, desde donde podría salir al mercado internacional.

El secretario de Industria, Comercio y Servicios de San Juan, Alejandro Martín, había explicado que la inclusión de proyectos ferroviarios en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) contribuyó a despertar interés por las obras. También advirtió sobre la magnitud de la adaptación necesaria: las vías tienen entre 70 y 80 años de antigüedad y requieren trabajos para adecuar la infraestructura a las exigencias del transporte de cargas.

La planificación logística contempla que la estación Jáchal reciba producción vinculada al distrito Vicuña mediante la Ruta Nacional 150, mientras que Cañada Honda concentre minerales de proyectos como Los Azules y El Pachón. Desde allí, las cargas podrían incorporarse a la línea San Martín rumbo a Rosario. El corredor tiene un antecedente exportador: el concentrado de cobre de Bajo de la Alumbrera utilizó esa conexión ferroviaria.

Otros interesados y una definición pendiente

Tras la salida de GMXT, entre los posibles participantes mencionados figuran el Grupo Roggio, Techint y un conjunto de empresas vinculadas a la agroindustria: AGD, Bunge, Cargill, Louis Dreyfus y ACA. También se ha señalado la posibilidad de incorporar compañías mineras como Rio Tinto, Glencore, Ganfeng y Vicuña como eventuales socios inversores, aunque su participación deberá confirmarse.

La definición de la licitación será relevante para determinar las inversiones, las condiciones de operación y los plazos de recuperación de los ramales. Para San Juan, contar con una conexión ferroviaria competitiva podría reducir la dependencia del transporte exclusivamente carretero y mejorar la salida de grandes volúmenes de mineral.

Más allá de la concesión, el desafío central es asegurar la logística y la capacidad de carga que demanda el auge minero. Hasta que se definan las inversiones y el futuro de Belgrano Cargas por parte de la Nación, el corredor Albardón-Jáchal seguirá en la incertidumbre.

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