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Los colegios preuniversitarios extenderán el ciclo lectivo y la UNSJ prepara un plan de recuperación

Los tres colegios preuniversitarios de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) deberán extender o reorganizar sus calendarios escolares para recuperar parte de las clases perdidas durante el año. El conflicto docente acumuló 41 jornadas sin actividad académica por paros, una cifra que llevó a un grupo de familias a recurrir a la Justicia Federal para reclamar la continuidad educativa.
La presentación fue realizada por padres autoconvocados de la Escuela Industrial, la Escuela de Comercio y el Colegio Central Universitario, quienes promovieron un amparo colectivo para que se garantice el dictado de clases y se informe cómo serán recuperadas las jornadas obligatorias. El planteo contempla además una eventual medida cautelar, cuya procedencia deberá resolver el fuero federal.
El abogado Mariano Domínguez, representante de las familias, sostuvo que el objetivo de la acción judicial es preservar la continuidad de la escolarización de los alumnos de los tres establecimientos. La presentación pone en discusión cómo compatibilizar el derecho a la educación con las medidas de fuerza adoptadas por los docentes en el marco del reclamo salarial universitario.
Mientras la Justicia analiza el planteo, la UNSJ comenzó a definir respuestas diferentes para cada establecimiento. La coordinadora de los Institutos Preuniversitarios, Gisela Suligoy, explicó que no existe un único calendario posible porque cada colegio posee una organización académica y un proyecto pedagógico propio.
El Colegio Central Universitario será el primero en extender el ciclo lectivo y sumará una semana adicional de clases. En la Escuela Industrial, en cambio, las autoridades todavía relevan las horas efectivamente perdidas para determinar cuánto tiempo deberá recuperarse. La diferencia responde también a que no todos los docentes adhirieron a las medidas de fuerza y, por lo tanto, algunas asignaturas pudieron completar su programación.
La recuperación no consistirá únicamente en agregar jornadas. Los equipos directivos trabajan además en la identificación de los contenidos mínimos indispensables que deberán quedar garantizados antes de finalizar el ciclo. La intención es preservar los aprendizajes centrales aun cuando las horas efectivamente dictadas hayan sido diferentes entre cursos y materias.
El rector de la UNSJ, Tadeo Berenguer, evitó anticipar una decisión institucional sobre una eventual reposición general de los días perdidos y señaló que será la Justicia la que determine el alcance del reclamo. Al mismo tiempo, vinculó la prolongación de las medidas de fuerza con la pérdida del poder adquisitivo de los docentes y el financiamiento universitario.
El inconveniente excede así la organización del calendario escolar. La propia UNSJ había advertido durante el año que existe una colisión entre el derecho de los estudiantes a recibir educación y el reclamo salarial de docentes y nodocentes, en el marco de las restricciones presupuestarias que atraviesa el sistema universitario.
Los tres establecimientos —la Escuela Industrial “Domingo Faustino Sarmiento”, la Escuela de Comercio “Libertador General San Martín” y el Colegio Central Universitario “Mariano Moreno”— forman parte de los Institutos Preuniversitarios de la UNSJ.
La resolución del amparo y la definición de los calendarios determinarán ahora cómo se recuperará el tiempo perdido. Para las familias, el reclamo está centrado en asegurar la continuidad de las clases; para la Universidad, el desafío consiste en recomponer el dictado sin desarticular los proyectos pedagógicos de cada colegio. La problematica salarial universitaria queda, de este modo, directamente vinculada con una cuestión concreta para miles de estudiantes: cuánto tiempo de enseñanza podrá recuperarse y bajo qué condiciones.