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Electrolux cierra su planta en Rosario y analiza unos 100 despidos

La multinacional sueca confirmó el cierre de su planta rosarina y reemplazará la fabricación local por productos elaborados en otras instalaciones de su red internacional. En el establecimiento trabajan unos 180 operarios y la UOM estima que alrededor de 100 podrían quedar desvinculados.

La multinacional sueca Electrolux dejará de fabricar electrodomésticos en la Argentina y cerrará su planta industrial de Rosario a partir del 26 de septiembre, en una decisión que modifica por completo su esquema productivo en el país. La compañía continuará comercializando las marcas Electrolux y Gafa, pero abastecerá el mercado argentino con productos fabricados en otras plantas del grupo e ingresados mediante importaciones.

El establecimiento de avenida José Batlle y Ordóñez cuenta actualmente con unos 180 trabajadores, mientras que la compañía emplea alrededor de 300 personas en todo el territorio nacional. Según la información difundida tras la comunicación empresarial, se analizan unas 100 desvinculaciones vinculadas con el cierre.

La decisión completa un proceso de reducción que se aceleró durante el último año. La planta atravesó suspensiones, retiros voluntarios y la discontinuidad de distintas líneas de producción, hasta quedar concentrada en una cantidad cada vez menor de productos.

La empresa comunicó que la transformación responde a una evolución hacia un modelo de abastecimiento global, basado en la red internacional de fabricación del grupo. Electrolux sostuvo que busca adaptar su estructura a las condiciones del mercado y mejorar la eficiencia de sus operaciones. La compañía seguirá presente en la Argentina a través de sus marcas, además de mantener la garantía oficial, el servicio técnico y la disponibilidad de repuestos.

Una fábrica que redujo su dotación de manera drástica

El cierre no constituye una decisión aislada. En octubre de 2025, la planta había aplicado suspensiones rotativas que alcanzaron a unos 400 trabajadores, en un período marcado por la reducción de ventas y la acumulación de stock.

En marzo de 2026, la compañia puso en marcha un programa de retiros voluntarios que inicialmente contemplaba alrededor de un centenar de empleados. Más de 130 trabajadores terminaron adhiriendo al esquema, según la información difundida por la representación gremial.

Luego se produjo el retiro progresivo de distintas líneas. La empresa dejó de fabricar cocinas y posteriormente discontinuó la producción de heladeras. La fabricación quedó limitada a determinados modelos de freezers y lavarropas antes de desembocar en el cierre definitivo de la actividad industrial.

El repliegue también alcanzó a Frimetal, vinculada al grupo Electrolux y dedicada al ensamblado de heladeras en Rosario, que había dejado de producir esos equipos. La reestructuración terminó por dejar sin fabricación local a las principales líneas que permanecían en la ciudad.

El contraste con años anteriores es significativo. Según el secretario general de la UOM Rosario, Antonio Donello, la planta llegó a tener unos 800 trabajadores en 2023 y actualmente la dotación ronda los 180. El dirigente calificó el cierre como un nuevo golpe para el empleo industrial y cuestionó el crecimiento de las importaciones.

“Casi 200 compañeros van a quedar en la calle”, sostuvo Donello, quien vinculó la situación con la caída del consumo y la mayor participación de productos importados. El dirigente gremial advirtió además que la pérdida de puestos industriales tiene efectos sobre el poder de compra de las familias y, por esa vía, sobre el propio consumo.

La UOM prepara un reclamo administrativo y judicial

La comunicación del cierre tomó por sorpresa a la representación sindical. El abogado de la UOM Rosario, Pablo Cerra, explicó que la organización esperaba participar de una reunión destinada a presentar a nuevas autoridades de Recursos Humanos de la compañía, pero que minutos antes se modificó el motivo del encuentro.

Según Cerra, allí se informó que representantes contratados desde Buenos Aires habían sido convocados para llevar adelante el proceso de cierre. La UOM cuestionó el procedimiento y anticipó que buscará impugnar los despidos y exigir el cumplimiento de las instancias legales correspondientes.

El gremio ya solicitó una audiencia ante el Ministerio de Trabajo de Santa Fe, prevista para el lunes, donde planteará su posición frente a las desvinculaciones. La comisión interna deberá definir además las próximas medidas junto con los trabajadores.

El planteo gremial introduce una disputa que excede la decisión empresaria: mientras Electrolux presenta la transformación como una reorganización de su modelo operativo, la UOM cuestiona tanto el cierre como el procedimiento utilizado para avanzar con las desvinculaciones.

Del producto argentino al abastecimiento importado

El cambio supone que heladeras, freezers y lavarropas que hasta ahora se fabricaban en Rosario dejarán de producirse localmente. La compañía utilizará en adelante productos provenientes de otras instalaciones de su red internacional, con Brasil y China entre los mercados mencionados por la representación sindical.

La modificación se produce mientras el mercado argentino de electrodomésticos atraviesa una transformación en el origen de la oferta. Datos del INDEC muestran que la venta de artículos para el hogar continúa siendo monitoreada en un contexto de cambios en las cantidades comercializadas y en la composición del consumo.

En el primer trimestre de 2025, por ejemplo, el organismo estadístico registró 209.636 heladeras vendidas, un aumento interanual de 115,5%, y 177.448 lavarropas, con una suba de 99,9% en unidades respecto del mismo período anterior. Los datos muestran el tamaño de un mercado en el que la discusión ya no pasa solamente por cuánto se vende, sino también por dónde se fabrican los productos que llegan a los consumidores.

A comienzos de septiembre, además, el Gobierno cerró una investigación sobre la importación de lavarropas provenientes de China sin establecer derechos antidumping definitivos, una resolución que dejó abierto el ingreso de esos productos al mercado argentino.

Para la UOM, esa transformación representa una amenaza para la continuidad de la matriz industrial de la línea blanca. Donello sostuvo que el problema no se limita a Electrolux y reclamó preservar capacidades productivas vinculadas con heladeras, cocinas y freezers.

El cierre pone fin a una secuencia de reducción de personal, suspensiones y discontinuidad de productos que se extendió durante casi un año. Ahora resta determinar cuántos trabajadores serán finalmente desvinculados y qué estructura conservará Electrolux en Rosario.

Para los empleados, el cambio representa la pérdida de una fuente laboral que durante años estuvo asociada a la producción de electrodomésticos en esa ciudad. Para la industria, el caso suma una nueva discusión sobre el peso que tendrán las importaciones frente a la fabricación local en el mercado argentino de línea blanca.

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