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Precios mayoristas se aceleraron al 2,1% en agosto y encendieron una nueva señal de alerta

El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) aumentó 2,1% en agosto, contra 0,8% en julio, y acumuló 19,1% en los primeros ocho meses del año. El registro quedó 0,4 puntos por encima del IPC y estuvo impulsado principalmente por petróleo y gas, productos agropecuarios e importados.

El sistema de precios mayoristas volvió a acelerar con fuerza en agosto. El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) registró una suba mensual del 2,1%, frente al 0,8% de julio, según informó el INDEC. El incremento fue de 1,3 puntos porcentuales en un solo mes y llevó al indicador a superar nuevamente la inflación minorista, que en agosto había sido del 1,7%.

La variación de agosto también interrumpió la desaceleración que el índice había mostrado después del máximo de 5,2% registrado en abril. Con el nuevo dato, los precios mayoristas acumularon un aumento del 19,1% entre enero y agosto y del 29,8% en los últimos doce meses.

El resultado tuvo dos componentes diferenciados. Los productos nacionales aumentaron 2,1%, mientras que los importados avanzaron 2,9%. Dentro de los primeros, el principal aporte correspondió a petróleo crudo y gas, con una incidencia de 0,71 puntos porcentuales sobre el índice general. Le siguieron los productos agropecuarios, con 0,25 puntos; alimentos y bebidas, con 0,17; productos refinados del petróleo, con 0,14; y vehículos automotores, carrocerías y repuestos, con 0,10.

El componente energético tuvo, además, uno de los mayores movimientos mensuales: petróleo crudo y gas aumentó 8% en agosto. Los productos agropecuarios subieron 2,2%, alimentos y bebidas 1,4%, refinados del petróleo 1% y vehículos automotores, carrocerías y repuestos 1,6%. En este aspecto, los productos primarios registraron un incremento del 4,6%, muy por encima del 1,3% correspondiente a manufacturas y energía eléctrica dentro del índice de precios básicos del productor.

La evolución internacional del crudo aportó una referencia relevante para explicar la presión sobre los precios energéticos. El Brent promedió US$91,08 por barril en agosto, frente a US$83,76 en julio, una diferencia cercana al 8,7%.

La comparación anual muestra una concentración todavía mayor de los aumentos en energía. Los productos refinados del petróleo acumularon una suba del 52,8% en doce meses; petróleo crudo y gas, 51,9%; y energía eléctrica, 48,8%. En cambio, otros medios de transporte aumentaron 6,9% y máquinas y equipos 13,9%.

El dato mayorista adquiere relevancia porque refleja la evolución de los precios de los bienes que productores e importadores colocan en el mercado interno y, por esa vía, constituye una referencia para los costos de las empresas. Sin embargo, el salto de agosto no implica por sí mismo que toda esa variación vaya a trasladarse de manera automática al consumidor: la magnitud y velocidad de ese eventual traslado dependerán de los márgenes, la demanda, el tipo de cambio y la evolución de los costos en los meses siguientes.

El propio ministro de Economía, Luis Caputo, puso el foco en el comportamiento de las manufacturas y señaló que sus precios aumentaron 1,3% en agosto, según difundió en sus redes sociales, y que se trató del menor incremento para ese mes desde 2016. Esa lectura convive con un dato más amplio: el índice general avanzó 2,1% y quedó por encima del IPC.

La aceleración mayorista introduce así una nueva variable para la evolución de la inflación argentina. Después de un julio particularmente moderado, agosto mostró que la desaceleración de los precios no avanza de manera lineal y que los movimientos de las materias primas, los bienes importados y los costos energéticos continúan teniendo capacidad para modificar el comportamiento general de los precios.

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