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Crisis metalúrgica: las pymes perdieron 15.200 empleos y casi 1.000 empresas desde 2023

La crisis de las pequeñas y medianas empresas metalmecánicas profundizó su impacto sobre el empleo y el entramado productivo. En abril, último dato disponible para el mercado laboral, el rubro ocupaba a 234.100 trabajadores, 15.200 menos que un año antes. La cantidad de empresas también continuó descendiendo: quedaron 11.983 firmas activas, 957 por debajo del máximo registrado en noviembre de 2023.
El deterioro productivo acompaña esa contracción. Entre enero y julio de 2026, la producción metalmecánica pyme acumuló una disminución interanual del 10,9%, de acuerdo con un informe de la Cámara de la Pequeña y Mediana Industria Metalúrgica Argentina (CAMIMA). La magnitud de la caída supera ampliamente la registrada por el conjunto de la industria manufacturera, que retrocedió 2,6% durante el mismo período.
Los datos de julio muestran, además, que la retracción todavía no encontró un piso: la producción se ubicó 16,4% por debajo del mismo mes de 2025 y descendió 0,5% frente a junio.
El retroceso fue especialmente pronunciado en algunas ramas. La fabricación de maquinaria agropecuaria cayó 30,5% interanual y los aparatos de uso doméstico disminuyeron 27,8%. La fundición de metales retrocedió 14,3%, mientras también registraron bajas los equipos eléctricos, las autopartes y distintos segmentos vinculados con la fabricación de maquinaria.
Hubo excepciones. Los envases metálicos aumentaron 11,7%, las carrocerías y remolques crecieron 2,5% y los productos metálicos estructurales avanzaron 1,6%. Esos desempeños, sin embargo, no lograron compensar la pérdida acumulada en las ramas de mayor incidencia.
La contracción también alcanzó los ingresos de los trabajadores. Entre abril de 2025 y abril de 2026, el salario medio real de la metalmecánica disminuyó 1,6%, mientras que el promedio de la industria manufacturera registró una mejora real del 2,8%, según CAMIMA.
En el frente externo apareció una señal diferente. Las exportaciones metalmecánicas crecieron 2,7% durante el primer semestre, aunque las importaciones se redujeron 10,2%. La cámara vinculó esta última disminución con el menor nivel de producción, inversión y consumo doméstico.
El intercambio comercial continúa, de todos modos, marcado por una brecha considerable. En los doce meses acumulados, las compras externas alcanzaron los US$22.255 millones, frente a exportaciones por US$2.140 millones. El resultado fue un déficit de US$20.115 millones.
José Luis Ammaturo, secretario general de CAMIMA, consideró que el incremento de las ventas al exterior constituye uno de los pocos datos favorables del relevamiento, aunque planteó que esa mejora necesita complementarse con una recuperación de la demanda interna y de la producción para que pueda traducirse en una recomposición más amplia de las empresas.
Los números describen una cadena de deterioro que excede la evolución mensual de las fábricas: menos producción, menor cantidad de firmas y pérdida de puestos de trabajo, acompañadas por una caída del salario real. La recuperación exportadora aporta un contrapunto, pero por ahora no alcanza para revertir la contracción que atraviesa buena parte de la pequeña y mediana metalmecánica argentina.