destacada

México avanza hacia las 40 horas laborales con aumentos salariales

La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, confirmó que su Gobierno avanzará hacia una jornada laboral de 40 horas semanales y combinará la reducción con aumentos progresivos del salario mínimo. La meta oficial contempla incrementos cercanos al 12% anual y busca llevar el ingreso mínimo hasta el equivalente de 2,5 canastas básicas.

La mandataria planteó que ambas modificaciones deberán aplicarse de manera gradual y mediante acuerdos entre el Gobierno, los trabajadores y los empresarios. “Lo que proponemos es que el salario mínimo siga aumentando y que las 40 horas sean abordadas en conjunto”, sostuvo al explicar el proceso de reforma.

El objetivo es evitar que una reducción abrupta del tiempo de trabajo genere dificultades para las empresas o alteraciones sobre el empleo. Por ese motivo, el Ejecutivo mexicano analiza mecanismos de transición y la posibilidad de implementar experiencias piloto antes de extender el nuevo régimen al conjunto de los trabajadores.

Aumentos salariales del 12%

La reforma laboral estará acompañada por una política de recomposición de los ingresos. Sheinbaum anticipó que el Gobierno apunta a mantener incrementos anuales cercanos al 12% del salario mínimo durante los próximos años. “Eso significaría un aumento salarial alrededor del 12% para el próximo año y así cada año alrededor del 12%”, explicó.

La meta de largo plazo es elevar el salario mínimo hasta un nivel equivalente a 2,5 canastas básicas. Según los valores mencionados por la Presidenta, actualmente representa aproximadamente 1,6 canastas.

El planteo busca que la reducción de la jornada no implique una disminución de los ingresos de los trabajadores y, al mismo tiempo, que la recuperación salarial tenga una implementación compatible con la evolución de los precios.

Una transición negociada

Sheinbaum remarcó que la modificación de la jornada no será aplicada de manera inmediata. El Gobierno pretende construir un proceso de transición que contemple las características de las distintas ramas productivas y permita evaluar sus efectos sobre la economía.

La propuesta también apunta a generar acuerdos con las empresas antes de avanzar hacia la aplicación general de las 40 horas. Para la administración mexicana, la reducción del tiempo de trabajo debe formar parte de una transformación laboral más amplia, acompañada por mejores ingresos.

La reforma coloca así dos demandas históricas del movimiento obrero —trabajar menos horas y mejorar el salario— dentro de una misma política pública. El desafío para el Gobierno será concretar la transición sin afectar el empleo ni trasladar los mayores costos laborales a los precios.

Tendencias

Salir de la versión móvil