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FEPEVINA denunció 29 muertes en rutas nacionales durante junio y julio

Un estudio de la Federación del Personal de Vialidad Nacional registró 29 fallecidos y más de 20 heridos en 22 siniestros ocurridos entre junio y julio. El informe vincula los hechos con deficiencias de infraestructura y advierte sobre el fuerte recorte presupuestario aplicado a la Dirección Nacional de Vialidad.
La concentración de los hechos resulta particularmente significativa: 23 de las 29 víctimas murieron entre el 1° y el 16 de julio. El relevamiento abarcó tramos de las rutas nacionales 5, 7, 8, 9, 11, 12, 16, 33, 34, 35, 38, 40, 188 y 226.
FEPEVINA aclara que los accidentes viales tienen múltiples causas y que el estado del camino no puede atribuirse como responsable exclusivo de cada tragedia. Sin embargo, sostiene que una infraestructura deteriorada reduce la capacidad de los conductores para corregir errores y puede agravar las consecuencias de un impacto.
Entre las deficiencias relevadas aparecen baches, ahuellamientos, banquinas deterioradas, iluminación insuficiente, alcantarillas colapsadas, falta de señalización y ausencia de mantenimiento invernal.
Pavimentos deteriorados y menor capacidad de respuesta
El documento cruzó los siniestros con indicadores técnicos de la Dirección Nacional de Vialidad. De los 17 tramos sobre los que existía información acerca del Índice de Estado, 11 estaban calificados como malos.
Uno de los casos señalados corresponde a la Ruta Nacional 12, cerca de San Roque, Corrientes, donde se detectó un ahuellamiento de 35 milímetros. Según el documento, deformaciones superiores a 10 o 12 milímetros pueden favorecer la acumulación de agua y aumentar el riesgo de hidroplaneo.
En la Ruta Nacional 11 se registraron deformaciones de hasta 21 milímetros, además de baches que obligan a los vehículos a desplazarse hacia las banquinas.
“El estado del pavimento rara vez actúa como causa unívoca, sino como un amplificador y desencadenante de errores humanos”, sostiene el informe. Para la federación, la infraestructura dejó de cumplir una función preventiva al no ofrecer condiciones suficientes para absorber las equivocaciones habituales de los conductores.
El ajuste sobre Vialidad
La denuncia gremial se produce mientras FEPEVINA cuestiona el recorte presupuestario aplicado a la Dirección Nacional de Vialidad. Al 31 de julio, el organismo contaba con un presupuesto vigente de $776.756 millones, pero había devengado el 32,6% y pagado el 29,8%, cuando ya había transcurrido el 58,3% del año.
El crédito para bienes de uso descendió de $394.246 millones a $296.294 millones, una reducción cercana a $98.000 millones.
De los 179 proyectos que originalmente tenían recursos asignados, 112 quedaron con crédito cero o de apenas un peso, según el relevamiento. La federación sostiene que la medida afectó obras de seguridad, reparación de puentes, alcantarillas, mantenimiento y distintos trabajos sobre rutas nacionales.
El ajuste también impactó sobre la estructura de Vialidad. FEPEVINA estima que la dotación pasó de 5.540 trabajadores en diciembre de 2023 a unos 4.207 actualmente, una reducción cercana a 1.333 agentes. Entre las áreas afectadas menciona ingeniería, laboratorios, topografía, mecánica y conservación.
La recaudación que no llega a las rutas
Otro de los cuestionamientos apunta al destino del impuesto a los combustibles. Según el informe, entre enero y julio el Estado recaudó $3,8 billones, mientras que la ejecución efectiva destinada a obras viales mediante la fuente específica del SISVIAL fue de $99.572 millones.
FEPEVINA calcula que esos recursos representan apenas 2,59 pesos de cada 100 recaudados en los surtidores y estima que la diferencia entre lo previsto y lo ejecutado alcanzó los $449.039 millones.
La organización sostiene que ese monto habría permitido rehabilitar unos 3.000 kilómetros de rutas o realizar tareas de mantenimiento y bacheo en aproximadamente 22.000 kilómetros.
El Gobierno, mientras tanto, avanza con la Red Federal de Concesiones, que contempla transferir a operadores privados la administración de más de 9.400 kilómetros. FEPEVINA advierte que unos 30.000 kilómetros, equivalentes al 75% de la red nacional, quedarían fuera de esas concesiones.
El reporte concluye que el deterioro vial no puede desvincularse de las decisiones presupuestarias adoptadas por el Estado y reclama la recuperación del mantenimiento de la red. Para la federación, la discusión dejó de ser exclusivamente laboral o presupuestaria: involucra directamente la capacidad de las rutas nacionales para preservar la seguridad de quienes las utilizan.