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Un invierno excepcional abre expectativas por el agua que llegará a San Juan

En algunos puntos de la cordillera sanjuanina ya se acumularon más de dos metros de nieve compactada, frente a los 40 centímetros registrados el año pasado. Recursos Hídricos espera completar las mediciones en septiembre para elaborar el pronóstico oficial de derrame, que podría conocerse a mediados de octubre.
La cordillera sanjuanina atraviesa uno de sus inviernos más favorables de los últimos años en materia de acumulación nival. En la zona de Río Volcán, uno de los puntos monitoreados, la nieve compactada alcanzó los 2,16 metros, más de cinco veces por encima de los 40 centímetros tomados como referencia durante la temporada anterior.
El registro despertó expectativas por el próximo ciclo hídrico, aunque todavía no permite determinar cuánta agua llegará finalmente a los ríos de la provincia. La cantidad de nieve acumulada es apenas uno de los parámetros que deben considerarse para calcular el derrame.
El secretario de Recursos Hídricos y Energías Renovables, David Devia, explicó que el Gobierno necesita completar una serie de mediciones antes de traducir la reserva nival en hectómetros cúbicos. El procedimiento comienza con la determinación del área cubierta mediante imágenes satelitales y herramientas de teledetección.
A esa información se suma la medición de la altura y densidad de la nieve, mediante cateos y muestreos en distintos puntos de la alta cordillera. Las tareas de campo se realizan habitualmente durante septiembre, cuando se alcanza el mayor asentamiento del manto antes del inicio del deshielo.
Con ambos parámetros se calcula el equivalente en agua y posteriormente se aplica un ajuste estadístico que permite elaborar el pronóstico de derrame. Por esa razón, Devia evitó anticipar un volumen determinado para el río San Juan: la acumulación actual es extraordinaria, pero todavía no puede convertirse oficialmente en una estimación de hectómetros cúbicos.
Un antecedente que vuelve a aparecer
El último ciclo con una medición comparable fue el 2024/25, cuando el río San Juan registró un derrame efectivo cercano a los 1.248 hm³, prácticamente coincidente con el pronóstico oficial de 1.250 hm³.
Ahora las expectativas son considerablemente mayores. En el registro histórico aparece un antecedente especialmente significativo: durante el ciclo 1997/98, el río San Juan alcanzó un derrame anual de 3.935 hm³, uno de los valores más elevados de la serie.
La referencia adquiere relevancia porque aquel período estuvo asociado a un episodio fuerte de El Niño. Las actuales condiciones climáticas volvieron a instalar comparaciones con ese año y algunas estimaciones extraoficiales ubican el posible derrame de la próxima temporada en torno de los 4.000 hm³.
Sin embargo, Recursos Hídricos mantiene cautela. Devia admitió que existen características que pueden guardar similitudes con aquel ciclo, pero remarcó que una acumulación nival excepcional no garantiza por sí sola que el río alcance un volumen determinado.
La evolución del deshielo, la temperatura, las precipitaciones durante los meses cálidos y el comportamiento de las crecientes serán determinantes. También de esos factores dependerá cuánto podrá almacenarse en los diques y cuánto deberá derivarse para atender la demanda de riego.
Cuándo comenzará a llegar el agua
El régimen de los principales ríos sanjuaninos depende del deshielo cordillerano. La fusión suele comenzar entre la segunda mitad de septiembre y los primeros días de octubre, mientras que los mayores caudales se registran habitualmente durante noviembre, diciembre y enero.
La temporada hídrica que comenzará el 1 de octubre de 2026 y finalizará el 30 de septiembre de 2027 será, por lo tanto, la que permita comprobar cuánto representa en términos concretos la excepcional reserva de nieve acumulada durante este invierno.
El Gobierno prevé realizar los trabajos de medición en altura alrededor de mediados de septiembre. Para ello será necesario contar con condiciones meteorológicas adecuadas que permitan los vuelos y el acceso de los equipos técnicos a los puntos de muestreo.
Además, las previsiones meteorológicas contemplan nuevas nevadas durante las próximas semanas, por lo que Recursos Hídricos deberá esperar hasta que el manto alcance su máximo asentamiento antes de obtener una medición definitiva.
El pronóstico hídrico oficial podría conocerse a mediados de octubre. Ese informe será clave para definir junto con el Departamento de Hidráulica la distribución del recurso entre riego, almacenamiento y otros usos.