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La morosidad supera el 50% en los créditos comerciales de San Juan

Un informe elaborado con datos del Banco Central revela que más del 50% de los sanjuaninos que financiaron compras en comercios registra cuotas vencidas. Angaco y Rawson presentan los índices más elevados, mientras que las entidades financieras exhiben un nivel de incumplimiento inferior al 4%.

La morosidad continúa avanzando entre los consumidores sanjuaninos y encuentra su mayor expresión en los créditos otorgados por los comercios. De acuerdo con un relevamiento elaborado por el Centro de Estudios de la Ciudad sobre la base de estadísticas del Banco Central de la República Argentina (BCRA), más de la mitad de quienes accedieron a préstamos a sola firma para adquirir electrodomésticos, tecnología y otros bienes muebles mantienen pagos vencidos.

El estudio también refleja que la tasa general de morosidad entre los particulares de la provincia alcanza el 20,4%. En otras palabras, uno de cada cinco sanjuaninos que tomó algún tipo de crédito presenta atrasos en el cumplimiento de sus obligaciones financieras, un indicador que acompaña el deterioro del poder adquisitivo registrado en los últimos años.

Dentro del universo analizado, los préstamos otorgados directamente por los comercios concentran el mayor nivel de incumplimiento. Este tipo de financiamiento, caracterizado por requisitos de acceso más flexibles para facilitar las ventas, registra una mora superior al 50%, muy por encima de la observada en bancos, tarjetas de crédito, billeteras virtuales y entidades financieras.

La distribución territorial muestra diferencias marcadas. Angaco encabeza el ranking provincial con un índice de morosidad del 54,4% entre quienes financiaron compras en comercios. Le siguen Rawson, con el 54%; Pocito, con el 52,6%; Rivadavia, con el 51,7%; y Valle Fértil, donde el porcentaje alcanza el 51,3%.

El informe también evidencia que los restantes instrumentos de financiamiento presentan niveles de incumplimiento considerablemente menores. En bancos, tarjetas y billeteras virtuales, la mora oscila entre el 11% y el 30%, dependiendo del tipo de crédito y del acreedor.

La principal excepción corresponde a las entidades financieras, donde apenas el 3,86% de los clientes registra atrasos. Buena parte de esos préstamos se destina a la compra de vehículos prendados, una garantía que reduce significativamente el riesgo de incumplimiento, ya que el deudor puede perder el bien adquirido en caso de no cancelar la deuda.

También se puede recurrir a la justicia para recuperar mercancías financiadas mediante créditos comerciales. Sin embargo, el menor valor patrimonial de los bienes involucrados y la posibilidad de acceder posteriormente a nuevas alternativas de financiación reducen el incentivo para mantener las cuotas al día, una realidad que termina afectando directamente la liquidez de los comercios.

Las cifras reflejan un fenómeno que se replica en gran parte del país. Si bien la desaceleración de la inflación alivió parcialmente la presión sobre los ingresos familiares, la pérdida acumulada del poder adquisitivo continúa condicionando la capacidad de pago de miles de hogares. En ese escenario, muchos consumidores priorizan gastos esenciales y postergan el cumplimiento de compromisos financieros, una tendencia que mantiene en alerta al comercio sanjuanino por su impacto sobre las ventas, el recupero de cartera y el acceso al crédito.

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