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Los combustibles inician agosto con un incremento y otra suba prevista para septiembre

El incremento responde a una actualización parcial del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos y del tributo al dióxido de carbono. La suba rondará el 0,5% en las naftas y el 0,75% en el gasoil, mientras que el resto del ajuste impositivo quedó diferido hasta septiembre.
Los precios de los combustibles volverán a modificarse desde el 1° de agosto como consecuencia de una actualización parcial de los impuestos que gravan la comercialización de naftas y gasoil. La medida fue oficializada por el Gobierno nacional mediante el Decreto 693/2026 y forma parte del esquema de adecuación gradual de los tributos que permanecían parcialmente congelados desde períodos anteriores.
La decisión impacta sobre el Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y el impuesto al dióxido de carbono, dos componentes que integran el precio final que pagan los consumidores en los surtidores. Según las estimaciones del mercado, el ajuste representará un incremento promedio del 0,5% para las naftas y del 0,75% para el gasoil.
En términos nominales, la actualización equivale a una suba cercana a los $11 por litro en la nafta y de aproximadamente $14 por litro en el gasoil. De esta manera, el valor de referencia de la nafta súper pasará de $2.047 a alrededor de $2.058, mientras que el gasoil aumentará de $2.106 a unos $2.120 por litro, aunque los precios finales podrán variar de acuerdo con la política comercial de cada empresa y las particularidades de cada región del país.
El decreto mantiene, sin embargo, el criterio de aplicar el ajuste tributario de manera gradual. El remanente correspondiente a las actualizaciones pendientes de 2024 y de los tres primeros trimestres de 2025 volverá a diferirse hasta el 1° de septiembre, cuando el Poder Ejecutivo deberá definir si completa esa recomposición o extiende nuevamente el cronograma.
La decisión responde a la política oficial de administrar el impacto de los impuestos sobre los precios de los combustibles, uno de los componentes con mayor capacidad de trasladarse a los costos del transporte, la logística y buena parte de la estructura productiva. Desde el Gobierno sostienen que el diferimiento parcial busca preservar el proceso de desaceleración inflacionaria sin resignar el objetivo de normalizar gradualmente la carga tributaria.
En el caso del gasoil continuará vigente el tratamiento diferencial previsto para las provincias comprendidas en el régimen patagónico, que incluye a Neuquén, La Pampa, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego, el partido bonaerense de Patagones y el departamento mendocino de Malargüe, donde se mantiene un adicional específico contemplado por la legislación vigente.