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La participación femenina en la cúpula estatal retrocedió al nivel más bajo de los últimos años

Un relevamiento del Mapa del Estado actualizado a abril de 2026 reveló que la participación femenina en los cargos jerárquicos de la Administración Pública Nacional descendió del 39% al 22% en cuatro años. El retroceso se concentra en secretarías y subsecretarías y coincide con la reestructuración del Gabinete nacional y la eliminación del Ministerio de las Mujeres.
La representación de las mujeres en los niveles más altos de la Administración Pública Nacional registró una marcada caída durante la gestión del presidente Javier Milei. De acuerdo con un relevamiento elaborado sobre el Mapa del Estado actualizado a abril de 2026, la participación femenina en ministerios, secretarías y subsecretarías pasó del 39% en 2022 al 22% en la actualidad, una disminución de 17 puntos porcentuales que vuelve a poner en debate las dificultades de acceso de las mujeres a los espacios de decisión.
El estudio analizó 194 cargos jerárquicos distribuidos entre la Jefatura de Gabinete, nueve ministerios, 50 secretarías y 134 subsecretarías. De los 177 puestos actualmente cubiertos, 138 corresponden a hombres y apenas 39 a mujeres, lo que significa que cerca de ocho de cada diez cargos políticos están en manos masculinas.
La participación femenina en la conducción ministerial también es reducida. Solo dos carteras nacionales son encabezadas por mujeres: Capital Humano, bajo la conducción de Sandra Pettovello, y Seguridad, a cargo de Alejandra Monteoliva. En contraste, el Ministerio de Defensa no cuenta con mujeres en su estructura jerárquica, mientras que en las áreas de Justicia y Seguridad la representación femenina apenas alcanza el 13%.
La mayor pérdida de participación se produjo en los niveles intermedios de conducción. En las secretarías, la presencia de mujeres descendió del 37% registrado en 2022 al 15% en 2026. En las subsecretarías, la reducción fue del 42% al 25%. En los ministerios, en cambio, la variación fue menor y pasó del 21% al 20%.
El informe vincula esta evolución con la reorganización impulsada por el Gobierno nacional desde diciembre de 2023, que redujo la estructura ministerial y eliminó el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidades, organismo creado durante la administración anterior con el propósito de impulsar políticas de igualdad y promover una mayor participación femenina en la gestión pública.
Ana Castellani, investigadora del CONICET y ex secretaria de Gestión y Empleo Público de la Nación entre 2019 y 2023, sostuvo que durante el gobierno anterior el crecimiento de la representación femenina respondió a una directiva presidencial que promovía la paridad en los cargos directivos. En contraste, afirmó que la actual administración dejó de considerar las brechas de género como una prioridad institucional y desmanteló el entramado normativo orientado a reducir esas desigualdades.
El relevamiento también examinó la composición general de la Administración Pública Nacional, integrada por 358.974 agentes. Allí la distribución resulta menos desigual: el 61% corresponde a varones y el 39% a mujeres. Sin embargo, esa proporción se modifica a medida que aumenta la jerarquía de los cargos, consolidando un fenómeno que distintos estudios identifican como «techo de cristal», es decir, las barreras que dificultan el acceso femenino a las posiciones de mayor poder dentro del Estado.
Los datos muestran además fuertes diferencias entre organismos. Solo ocho de las 87 dependencias relevadas registran una participación femenina superior al 60%, mientras que en las fuerzas de seguridad y defensa —como el Ejército, la Gendarmería Nacional y la Prefectura Naval Argentina— los hombres representan más del 70% del personal. El informe vuelve a colocar en la agenda el debate sobre la equidad de género en la administración pública y los criterios utilizados para la designación de funcionarios en los máximos niveles de conducción.