destacada
Los jóvenes más afectados por la crisis siguen respaldando mayoritariamente a Milei

Un estudio del Centro de Investigación y Acción Social (CIAS) realizada entre jóvenes de barrios populares del Área Metropolitana de Buenos Aires reveló que, pese al fuerte deterioro de sus condiciones de vida, el respaldo a La Libertad Avanza continúa siendo mayoritario. El informe atribuye ese fenómeno a la desconfianza hacia la política tradicional, la valoración de la estabilidad económica y la ausencia de una alternativa que logre representar el malestar social.
La investigación, dirigida por el jesuita Rodrigo Zarazaga junto a Gonzalo Elizondo y Luis Schiumerini, se realizó entre mayo y junio mediante 964 entrevistas presenciales a jóvenes de entre 16 y 24 años residentes en villas y barrios populares del conurbano bonaerense y de la Ciudad de Buenos Aires.
Los datos reflejan un marcado deterioro social. Siete de cada diez encuestados afirmaron que su situación económica empeoró durante el último año; seis de cada diez debieron reducir gastos habituales y cuatro de cada diez admitieron haber disminuido incluso el consumo de alimentos. A ello se suma que más de la mitad de los hogares recurrió al endeudamiento con familiares, amigos o prestamistas informales para afrontar los gastos cotidianos.
Pese a ese panorama, el trabajo concluye que Javier Milei conserva el 58% de los votos obtenidos entre ese segmento etario en las elecciones presidenciales de 2023. Entre quienes dejaron de respaldarlo, apenas un 16% manifiesta intención de votar al peronismo, mientras que la mayoría se distribuye entre el voto en blanco, la indecisión o la desvinculación de la participación electoral.
El peronismo, por su parte, mantiene el apoyo del 76% de quienes lo acompañaron en los últimos comicios presidenciales, aunque también registra pérdidas sin que esos votantes migren de manera clara hacia otra fuerza política. Para el estudio, esta conducta refleja un distanciamiento de la política y no un pase de votos entre partidos.
La investigación también identifica un cambio cultural entre los jóvenes consultados. Según los testimonios relevados, predomina la convicción de que el progreso depende casi exclusivamente del esfuerzo individual y no de la acción del Estado, los partidos políticos o las organizaciones sociales. Esa percepción fortalece formas de trabajo informal y de autoempleo como respuesta cotidiana a las dificultades económicas.
En simultaneo, el informe destaca que durante el primer año de gestión de La Libertad Avanza las partidas destinadas específicamente a políticas para jóvenes, como las becas Progresar y los programas vinculados al ex Potenciar Trabajo, registraron una caída real del 39,8%, mientras que las transferencias orientadas a la niñez, a través de la Asignación Universal por Hijo y el Plan Alimentar, aumentaron un 13,8%.
La indagación incorpora además datos laborales elaborados por la consultora Empiria, que muestran una disminución interanual del empleo del 8% entre los varones jóvenes y del 4% entre las mujeres de ese grupo etario. En ese escenario, la informalidad y el trabajo independiente aparecen cada vez más naturalizados como principal alternativa de inserción laboral.
Los investigadores sostienen que la pérdida de influencia del peronismo en estos territorios también responde a una crisis de representación. Para buena parte de los jóvenes consultados, conceptos como justicia social, Estado presente o salario digno dejaron de asociarse con experiencias concretas dentro de sus comunidades, mientras que las redes sociales se consolidaron como el principal canal de información política, un ámbito donde La Libertad Avanza logró construir una presencia especialmente competitiva.
El informe del CIAS plantea que el respaldo al oficialismo convive con un profundo malestar económico y social, pero advierte que ese descontento todavía no encontró una expresión política capaz de canalizarlo. Mientras la estabilidad macroeconómica continúe siendo valorada por una parte importante de estos jóvenes como un bien prioritario frente a la incertidumbre, el oficialismo conservará un caudal de adhesión condicionado, marcado por la vulnerabilidad social y la ausencia de expectativas de ascenso.