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Uber avanza sobre PedidosYa y acelera la concentración del mercado de las aplicaciones

Uber presentó una oferta de 12.900 millones de euros para adquirir Delivery Hero, propietaria de PedidosYa en Argentina. Si la operación recibe el visto bueno de los organismos de competencia, surgirá el mayor grupo mundial de movilidad y reparto fuera de China. La negociación coincide con un fuerte crecimiento del endeudamiento de repartidores y reabre el debate sobre la regulación del trabajo en plataformas digitales.

El negocio global de las aplicaciones de reparto y movilidad atraviesa uno de los procesos de concentración empresarial más importantes de su historia. Uber confirmó una oferta de 12.900 millones de euros para adquirir Delivery Hero, la compañía alemana propietaria de PedidosYa en Argentina y de otras marcas distribuidas en decenas de países. De concretarse la operación tras la revisión de las autoridades de defensa de la competencia, nacerá la mayor plataforma integrada de movilidad y delivery fuera de China.

La dimensión de la transacción refleja el peso creciente de la economía de plataformas. El grupo resultante tendría presencia en 99 mercados internacionales y operaciones que durante 2025 movilizaron reservas brutas cercanas a 236.000 millones de dólares, consolidando un liderazgo global en transporte urbano, reparto de alimentos y logística de última milla.

Para el mercado argentino, la posible adquisición adquiere una relevancia adicional. La negociación coincide con el relanzamiento de Uber Eats y con una competencia cada vez más intensa frente a PedidosYa y Rappi por un universo que, según estimaciones del Sindicato de Base de Trabajadores de Reparto por Aplicación, reúne a cerca de un millón de repartidores y conductores en todo el país.

Sin embargo, detrás de la expansión de las grandes plataformas aparece otra realidad que expone las condiciones económicas de quienes sostienen diariamente el servicio. Datos recientes del Banco Central muestran que el endeudamiento promedio de los repartidores por aplicación alcanzó 900.000 pesos hacia fines de 2025, mientras que la cantidad de créditos tomados por estos trabajadores aumentó 122% durante ese año. Entre los comercios adheridos a las plataformas, el pasivo promedio resultó incluso siete veces superior.

El fenómeno presenta una característica singular: una parte importante de esos préstamos no proviene del sistema bancario tradicional, sino de las propias empresas tecnológicas que administran las aplicaciones. Gracias al acceso permanente a la información sobre ingresos, productividad, horarios de conexión y volumen de pedidos, estas compañías poseen una capacidad de evaluación financiera muy superior a la de otros otorgantes de crédito.

Ese conocimiento les permite ofrecer financiamiento con rapidez, aunque especialistas y organizaciones sindicales advierten que las condiciones financieras suelen carecer de suficiente transparencia respecto de las tasas de interés, costos y mecanismos de recuperación. En muchos casos, las cuotas son descontadas directamente de los ingresos generados por el trabajador dentro de la propia plataforma, fortaleciendo un vínculo económico que excede la simple intermediación tecnológica.

Para numerosos repartidores, esa modalidad genera un círculo de dependencia. La necesidad de afrontar los descuentos automáticos obliga a extender las jornadas laborales, aceptar una mayor cantidad de pedidos y permanecer conectados durante más horas para sostener ingresos que permitan cumplir con los compromisos financieros asumidos.

La posible absorción de Delivery Hero también vuelve a colocar bajo análisis el grado de competencia dentro del mercado digital. En distintos países, este tipo de operaciones suele ser sometido a exhaustivas evaluaciones por parte de los organismos antimonopolio, que analizan si la concentración puede afectar la competencia, reducir las alternativas para consumidores y comercios o incrementar el poder de negociación de las plataformas frente a trabajadores y prestadores de servicios.

En Argentina, el debate se vincula además con la regulación del empleo en plataformas. Mientras las empresas sostienen que los repartidores operan como trabajadores independientes, diversas organizaciones sindicales reclaman el reconocimiento de una relación laboral con acceso a derechos como cobertura por accidentes, licencias, vacaciones pagas, aportes previsionales y negociación colectiva. La discusión adquirió mayor relevancia tras las reformas laborales impulsadas por el Gobierno nacional, que mantienen la figura del colaborador independiente para este tipo de prestaciones.

La evolución de la operación entre Uber y Delivery Hero trasciende así una simple compra empresarial. Su eventual aprobación modificará el equilibrio competitivo de una industria que mueve miles de millones de dólares y que constituye una fuente de ingresos para cientos de miles de personas en América Latina. Al mismo tiempo, profundiza el debate sobre la necesidad de actualizar los marcos regulatorios para compatibilizar innovación, competencia y protección laboral en una economía donde el poder económico de las plataformas crece con mayor velocidad que las normas destinadas a supervisarlas.

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