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Denuncian en Makro presiones para firmar el “banco de horas” de la reforma laboral

La Asociación del Personal Profesional y Jerárquico de Comercio denunció a la cadena Makro por supuestas presiones individuales a gerentes para adherir al “banco de horas” previsto en la reforma laboral. El gremio sostiene que el mecanismo, concebido como voluntario, estaría siendo aplicado de manera compulsiva para evitar el pago de horas extra.
La implementación del denominado “banco de horas” incorporado en la reciente reforma laboral abrió un nuevo frente de conflicto en el sector del comercio mayorista. La Asociación del Personal Profesional y Jerárquico de Comercio (APPyJC) denunció a la cadena Makro —perteneciente al grupo Cencosud— por presuntas presiones individuales a gerentes y mandos medios para firmar su adhesión al nuevo esquema de jornada.
El artículo 197 bis de la Ley de Contrato de Trabajo establece que el sistema debe surgir de un acuerdo voluntario entre empleador y trabajador. Sin embargo, el sindicato sostiene que en la práctica la empresa estaría promoviendo la firma de manera compulsiva, con el objetivo de reemplazar el pago de horas extraordinarias por un esquema de compensación interna de tiempo.
Según la denuncia gremial, los trabajadores jerárquicos de distintas sucursales son citados de manera individual a reuniones con directivos, donde se les solicita la adhesión al sistema. En ese ámbito, advierten, se habrían registrado situaciones de presión directa o indirecta vinculadas a la continuidad laboral, lo que el sindicato interpreta como una forma de hostigamiento.
Desde la APPyJC plantean que la discusión excede lo administrativo y se vincula con el esquema de ingresos del personal. El banco de horas, sostienen, modifica la forma de liquidación de la jornada laboral y traslada a la organización empresarial el control del tiempo de trabajo y del descanso, con impacto directo sobre los salarios variables.
El gremio también cuestiona el argumento empresarial de “modernización organizativa”. Según su postura, el mecanismo no implica una mejora en las condiciones de trabajo sino una estrategia para reducir costos laborales asociados a las horas extra, uno de los componentes centrales del ingreso del personal jerárquico.
La tensión entre el sindicato y la cadena mayorista no es nueva. La APPyJC viene registrando reclamos previos por el incumplimiento en el pago de horas extraordinarias y por jornadas que, según denuncias anteriores, habrían superado el límite legal de 48 horas semanales. En ese marco, el sector ya había intervenido ante organismos de control laboral, que habrían constatado irregularidades y aplicado sanciones en oportunidades previas.
El conflicto actual reabre ese historial y lo traslada a un nuevo dispositivo normativo. Para el sindicato, la aplicación del banco de horas en estas condiciones reproduce las mismas tensiones, pero bajo un marco legal distinto que habilita una mayor flexibilidad en la organización del tiempo de trabajo.
En este contexto, la APPyJC declaró el estado de alerta y advirtió que evalúa medidas gremiales y acciones legales. También exigió el cese de toda práctica de presión o persecución para forzar adhesiones individuales y pidió garantías para los trabajadores que decidan no firmar el acuerdo.