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El ajuste golpea al Servicio Meteorológico y crece la preocupación por las alertas

Tras el despido de 140 trabajadores, el Servicio Meteorológico Nacional suspendió observaciones nocturnas en más de 60 estaciones del país. Especialistas y gremios advierten que la reducción operativa compromete la calidad de los pronósticos y afecta áreas sensibles como la navegación aérea, la actividad marítima, el agro y los sistemas de alerta temprana.

El ajuste aplicado por el Gobierno nacional sobre el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) comenzó a exhibir consecuencias concretas sobre uno de los organismos técnicos más estratégicos del país. Luego de la desvinculación de 140 trabajadores —entre ellos 83 observadores meteorológicos— la institución eliminó las observaciones nocturnas en más de la mitad de sus estaciones, una situación que encendió señales de alarma entre especialistas, gremios y sectores productivos vinculados a la actividad climática.

La medida, derivada de la reducción de personal concretada el pasado 15 de mayo, abrió un escenario de fuerte preocupación por el deterioro operativo del organismo encargado de emitir pronósticos oficiales y administrar el sistema nacional de alertas tempranas.

Desde la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) en el SMN advirtieron que actualmente existen franjas de entre nueve y doce horas sin registros meteorológicos en más de 60 estaciones distribuidas en distintos puntos del territorio nacional.

Ana Saralegui, trabajadora y delegada gremial del organismo, describió la situación como un “apagón meteorológico nocturno” y alertó sobre el impacto que la pérdida de datos puede generar en la elaboración de pronósticos y en la capacidad preventiva frente a fenómenos extremos.

En declaraciones periodísticas, la representante sindical sostuvo que la disminución de observaciones debilita el funcionamiento del sistema de alertas y afecta informes esenciales para múltiples actividades económicas y de seguridad pública.

La situación adquiere especial sensibilidad en áreas como la aeronavegación, el transporte marítimo y la logística terrestre, donde la información meteorológica constituye una herramienta crítica para la planificación y prevención de riesgos.

El SMN cumple además un rol central en la elaboración de pronósticos sobre el Mar Argentino y en la asistencia técnica vinculada con rutas aéreas nacionales e internacionales. La reducción de datos nocturnos genera preocupación particularmente en aeropuertos y terminales operativas que dependen de reportes permanentes para garantizar condiciones seguras de circulación.

De hecho, en las últimas semanas ya comenzaron a registrarse modificaciones en los esquemas operativos de algunos aeropuertos provinciales debido a la menor disponibilidad de información meteorológica.

El impacto también alcanza al sector agropecuario. El organismo participa de mesas técnicas vinculadas con sequías, olas de calor, heladas y otros eventos climáticos que determinan decisiones productivas, acceso a seguros y activación de mecanismos de asistencia estatal.

Especialistas remarcan que cada estación meteorológica aporta series históricas fundamentales para el análisis climático de largo plazo. Algunas dependencias del país acumulan registros de más de seis décadas y constituyen una base estratégica para estudios científicos y planificación territorial.

Actualmente, el organismo conserva menos de 850 trabajadores, una cifra considerablemente inferior a la planta técnica recomendada en evaluaciones internas realizadas años atrás, donde se estimaba la necesidad de al menos 1.200 empleados para garantizar un funcionamiento pleno.

El conflicto se profundiza además en un momento de reestructuración impulsado desde el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, conducido por Federico Sturzenegger, quien defendió públicamente la reducción del organismo bajo el argumento de avanzar hacia una “modernización drástica”.

La discusión se intensificó luego de la publicación del DNU 274/2026, que habilita a la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) a prestar el servicio meteorológico aeronáutico de manera directa o mediante terceros privados. Para trabajadores y especialistas, la medida abre la puerta a un proceso de tercerización de funciones históricamente desarrolladas por el Estado.

Desde el colectivo de trabajadores “Somos SMN” cuestionaron duramente las declaraciones oficiales y denunciaron un proceso de vaciamiento técnico y operativo que, aseguran, compromete capacidades construidas durante décadas.

Mientras tanto, el clima de tensión continúa en ascenso dentro del organismo. Los gremios ya realizaron medidas de fuerza durante abril y anticipan nuevas acciones sindicales en rechazo al ajuste y los despidos.

El conflicto excede la discusión laboral y comienza a instalar un debate más profundo sobre el rol estratégico de los organismos científicos y técnicos en áreas sensibles para la seguridad, la producción y la protección civil. En ese escenario, la reducción operativa del Servicio Meteorológico Nacional aparece hoy como uno de los casos más visibles de una política de recorte que ya impacta sobre servicios considerados esenciales para el funcionamiento cotidiano del país.

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