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La crisis salarial en la TV Pública escala con medidas gremiales y fuerte malestar interno

Los sindicatos con representación en la TV Pública resolvieron iniciar paros sorpresivos de una hora por turno desde este viernes, en rechazo al congelamiento salarial y al deterioro de las condiciones laborales. Los gremios alertan que el ajuste compromete el funcionamiento operativo de la señal estatal y pone en riesgo futuras coberturas especiales.
La conflictividad gremial dentro de los medios públicos sumó un nuevo episodio de tirantez luego de que los trabajadores de la TV Pública aprobaran un esquema de medidas de fuerza escalonadas para exigir recomposición salarial y denunciar el deterioro creciente de la estructura operativa de la emisora estatal.
La decisión fue adoptada por unanimidad durante una asamblea conjunta realizada en la sede del canal, sobre avenida Figueroa Alcorta, donde confluyeron delegados y afiliados del SATSAID, SiPreBA, y la Asociación de Personal Jerárquico de la TV Pública.
El frente sindical resolvió avanzar con paros sorpresivos de una hora por turno a partir de este viernes 22 de mayo y repetir la modalidad durante las jornadas del 26, 27, 28 y 29 de mayo. La metodología apunta a afectar la programación habitual de manera parcial pero sostenida, buscando incrementar la visibilidad del conflicto sin interrumpir completamente las transmisiones.
Detrás de las medidas aparece un malestar acumulado que atraviesa a las distintas áreas técnicas, periodísticas y administrativas del canal. Los gremios denuncian que el congelamiento salarial pulverizó el poder adquisitivo de los trabajadores y profundizó un escenario de precarización interna que ya impacta sobre la dinámica cotidiana de producción.
Además del reclamo salarial, las organizaciones sindicales advirtieron sobre las consecuencias operativas que podría generar la continuidad del ajuste en los medios públicos. Según plantearon, la pérdida de personal especializado, el deterioro técnico y la falta de recomposición de ingresos comienzan a comprometer la capacidad de sostener coberturas de gran magnitud.
En ese cuadro, los representantes gremiales deslizaron una advertencia directa sobre las futuras transmisiones vinculadas al próximo Mundial de fútbol. Consideran que, de persistir la falta de acuerdos, la señal estatal podría enfrentar serias dificultades para garantizar una cobertura normal de eventos especiales y producciones de alta complejidad técnica.
El conflicto expone además una disputa más amplia sobre el futuro de los medios públicos dentro de la gestión de Javier Milei. Desde la llegada del oficialismo libertario al poder, trabajadores y sindicatos vienen denunciando recortes presupuestarios, paralización de inversiones y una política orientada al achicamiento de las estructuras estatales de comunicación.
Mientras continúan las negociaciones informales, el clima interno en la emisora permanece atravesado por una gran incertidumbre. Los gremios aseguran que mantendrán las protestas hasta obtener una propuesta concreta de recomposición salarial y garantías sobre la continuidad operativa de la señal pública.