destacada
La fabricación de vehículos cayó casi 19%, solo crecen los autos híbridos y eléctricos

La actividad automotriz volvió a mostrar señales de deterioro durante el primer cuatrimestre de 2026. La producción nacional cayó 18,6%, las ventas a concesionarios retrocedieron con fuerza y el mercado interno exhibe un marcado enfriamiento. En medio de la contracción, el único segmento que logró expandirse fue el de los vehículos electrificados importados.
La industria automotriz argentina atraviesa una etapa de fuerte desaceleración, con caída simultánea de producción, retracción en las ventas y una pérdida sostenida de dinamismo en el mercado interno. Los últimos datos difundidos por la Asociación de Fábricas de Automotores reflejan el deterioro de uno de los sectores industriales más sensibles de la economía nacional y exponen el impacto combinado de la recesión, el freno del consumo y las dificultades estructurales que enfrenta la actividad fabril.
Entre enero y abril de 2026, las terminales automotrices produjeron 129.867 unidades, lo que representó una caída del 18,6% frente al mismo período del año pasado. La retracción también alcanzó a las ventas mayoristas hacia concesionarios, que totalizaron 148.054 vehículos y marcaron un descenso interanual del 17,9%.
El panorama se agravó durante abril, un mes condicionado por la menor cantidad de días hábiles y la transición industrial de algunas terminales. En ese período se fabricaron 37.521 vehículos, con una baja del 10,1% respecto de marzo y del 17,5% frente al mismo mes de 2025. Las entregas a concesionarias mostraron un comportamiento todavía más pronunciado: cayeron 31,6% interanual y 13,2% en comparación con el mes previo.
Desde el sector reconocen que la actividad continúa afectada por factores productivos y comerciales que aún no logran revertirse. La discontinuidad de determinados modelos, la adecuación de líneas industriales y la pérdida de capacidad de compra aparecen entre las principales razones que explican el freno de la demanda y la menor utilización de capacidad instalada.
El deterioro golpeó especialmente al segmento de utilitarios, cuya comercialización mayorista se derrumbó 43,7% interanual en abril. Los automóviles también exhibieron una caída significativa, con una retracción del 26,2%. Enero había mostrado una tenue recuperación, aunque la tendencia volvió rápidamente a terreno negativo y se profundizó a lo largo del cuatrimestre.
En medio de ese cuadro contractivo, las exportaciones aportaron el único indicador parcialmente favorable. Durante abril se enviaron al exterior 26.887 unidades, un 18,8% más que en igual mes del año pasado. Sin embargo, el acumulado anual todavía se mantiene levemente por debajo de 2025, con una baja del 1,6%. Brasil continuó consolidándose como el principal destino de los vehículos argentinos, concentrando más del 65% de los embarques del sector.
El contraste más marcado dentro de la actividad apareció en el segmento de vehículos electrificados. Mientras la industria convencional pierde volumen y el mercado doméstico reduce operaciones, las ventas de autos híbridos y eléctricos mostraron un crecimiento exponencial. En el primer cuatrimestre se comercializaron 10.936 unidades, contra apenas 622 registradas en igual período del año pasado.
Aun así, el fenómeno todavía representa una porción reducida del mercado total y aparece más vinculado a nichos específicos de consumo que a una recuperación integral del sector. La expansión de los vehículos electrificados convive con una industria automotriz que continúa atravesada por caída de actividad, menor demanda y crecientes dificultades para sostener el ritmo de producción que históricamente caracterizó a una de las principales ramas manufactureras del país.