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Tras más de 48 horas sin luz en algunos sectores, el EPRE evalúa multas a Naturgy

Las prolongadas interrupciones del suministro eléctrico registradas luego de los fuertes vientos que afectaron a San Juan quedaron bajo análisis del Ente Provincial Regulador de la Electricidad. El organismo estudia posibles sanciones a Naturgy por las demoras en la restitución del servicio, mientras crece el malestar entre usuarios que permanecieron más de dos días sin energía.

Los intensos fenómenos meteorológicos que atravesaron San Juan durante la última semana dejaron algo más que árboles caídos, daños materiales y complicaciones en la circulación. También expusieron nuevamente la fragilidad de la infraestructura eléctrica frente a contingencias climáticas severas y encendieron cuestionamientos sobre la capacidad de respuesta de la empresa distribuidora ante emergencias de gran escala.

El situación comenzó a configurarse el miércoles, cuando el viento Zonda descendió con ráfagas superiores a los 90 kilómetros por hora en algunos sectores de la provincia. La violencia del fenómeno provocó interrupciones en distintas líneas de suministro y generó los primeros inconvenientes para miles de usuarios. Sin embargo, cuando todavía persistían zonas afectadas y cuadrillas trabajando para recomponer el servicio, un nuevo temporal volvió a golpear el viernes por la noche. Esta vez fue el viento Sur el que agravó la situación, afectando instalaciones que ya se encontraban resentidas.

La combinación de ambos episodios climáticos derivó en un cuadro complejo para numerosos barrios y localidades, especialmente en departamentos como Pocito, donde vecinos denunciaron haber permanecido más de 48 horas sin electricidad. El malestar escaló durante el fin de semana y derivó incluso en protestas y amenazas de cortes de calle por parte de residentes que reclamaban respuestas inmediatas.

Bajo esa circunstancia, el Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE) confirmó que la actuación de la distribuidora será sometida a evaluación técnica y administrativa, tal como ocurre ante cada denuncia vinculada a interrupciones prolongadas del servicio.

Cristian Pelusso, gerente general del organismo, explicó que el contrato de concesión establece parámetros concretos respecto de la continuidad del suministro y prevé penalidades cuando se superan determinados límites de afectación para los usuarios.

“Por un lado, la distribuidora tiene la obligación de otorgar suministro de manera continua y, en caso de incumplimiento, el contrato contempla sanciones. Cada situación se analiza dentro de los semestres de control para determinar cuánto tiempo permaneció sin servicio cada usuario y, en función de ese nivel de afectación, se calcula la penalidad correspondiente”, expresó a medios locales.

No obstante, el procedimiento administrativo demanda tiempos específicos. El EPRE debe recopilar información técnica, verificar los períodos de interrupción, evaluar las condiciones en las que se produjo la contingencia y otorgar a la distribuidora la posibilidad de efectuar su descargo antes de resolver si corresponde aplicar penalidades.

Más allá de las explicaciones formales, el episodio volvió a poner en discusión un aspecto sensible para la provincia: la capacidad de resiliencia de la red eléctrica frente a eventos climáticos cada vez más agresivos e impredecibles. San Juan convive históricamente con el Zonda y con fuertes ráfagas de viento Sur, aunque especialistas admiten que la frecuencia y la intensidad observadas durante los últimos días resultaron inusuales incluso para parámetros locales.

La situación también deja al descubierto un desafío estructural para el sistema energético provincial: la necesidad de fortalecer inversiones en mantenimiento, modernización y capacidad operativa para responder ante contingencias extraordinarias sin que los usuarios queden expuestos durante períodos tan extensos.

Mientras avanzan las evaluaciones técnicas y administrativas, en el EPRE estiman que el servicio podría quedar completamente normalizado en las próximas horas. Sin embargo, el episodio ya dejó instalada una discusión de fondo sobre la calidad del suministro, la respuesta empresarial frente a emergencias y el rol del Estado en el control de concesiones estratégicas.

La resolución que adopte finalmente el ente regulador no sólo tendrá impacto económico para la distribuidora, sino también un fuerte componente institucional: marcará hasta qué punto el sistema de control provincial está dispuesto a exigir responsabilidades cuando la prestación de un servicio esencial queda por debajo de los estándares comprometidos.

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