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San Juan: La UTA sale a la calle por salarios adeudados y deja latente un paro de colectivos

Una protesta sorpresiva en pleno centro sanjuanino reactivó el conflicto entre la Unión Tranviarios Automotor y las empresas del sector. El reclamo por diferencias salariales impagas suma presión a una negociación sin avances y mantiene en vilo la continuidad del servicio.
El sistema de transporte público de San Juan volvió a exhibir señales de fragilidad tras una protesta protagonizada por choferes de colectivos que irrumpió en el centro de la capital. La medida, impulsada por la Unión Tranviarios Automotor, incluyó un corte transitorio en la intersección de Avenida Libertador y Alem, con el objetivo de visibilizar un reclamo que acumula semanas sin resolución.
El núcleo del debate es preciso: diferencias salariales correspondientes a los últimos meses que, según el gremio, no fueron abonadas pese a haber sido acordadas en el ámbito nacional. La protesta no interrumpió el servicio, pero funcionó como una señal directa hacia el sector empresario y las autoridades, en un momento en el que las instancias de negociación no logran encauzar una salida.
El secretario local del sindicato, Héctor Maldonado, sostuvo que la medida buscó advertir sobre la gravedad de la situación sin afectar de inmediato a los usuarios. “No se trata de un nuevo reclamo, sino del cumplimiento de lo ya firmado”, señalaron desde la organización, en referencia al acuerdo alcanzado con las cámaras empresarias en el plano nacional.
Ese entendimiento, rubricado con la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros, establecía una actualización salarial que en varias jurisdicciones ya comenzó a implementarse. Sin embargo, en San Juan la aplicación encuentra obstáculos. Las empresas argumentan dificultades financieras para afrontar los pagos, aun cuando recientemente se autorizó una suba en la tarifa del servicio.
Del lado de los trabajadores, la respuesta es categórica: los montos reclamados forman parte de un compromiso vigente y su postergación impacta de manera directa en el ingreso mensual. La escala acordada proyecta salarios del orden de 1.500.000 pesos, más adicionales, correspondientes al mes de abril, cifra que no se ha efectivizado en su totalidad.
El conflicto, lejos de atenuarse, sumó nuevos elementos en los últimos días. Las diferencias correspondientes a enero vencieron sin cancelación y, según admitieron fuentes empresarias, también existen dificultades para cumplir con la escala salarial actual. Este cuadro refuerza la percepción de un desacople entre los compromisos asumidos y la capacidad de pago del sistema.
En ese marco, la UTA decidió intensificar su estrategia. La movilización en el centro sanjuanino fue acompañada por una advertencia explícita: si no se registran avances en el corto plazo, el gremio podría avanzar hacia una medida de fuerza de mayor alcance, incluida la paralización del servicio.
El sindicato evalúa, además, elevar el conflicto al ámbito nacional para requerir la intervención del Ministerio de Trabajo, al tratarse de un acuerdo de alcance federal. La posibilidad de que el caso escale fuera de la órbita provincial agrega un componente adicional a una negociación que ya exhibe signos de desgaste.
Mientras tanto, las reuniones entre representantes sindicales y empresariales continúan sin resultados concluyentes. San Juan se mantiene como uno de los distritos donde la implementación del acuerdo salarial aún no se concreta, lo que profundiza la incertidumbre sobre la evolución del conflicto.