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Docentes universitarios profundizan reclamos con dos semanas de paro en la UNSJ

El gremio ADICUS confirmó su adhesión al paro nacional convocado por CONADU, con medidas de fuerza en dos etapas. La protesta impactará en la Universidad Nacional de San Juan y pone en el centro el reclamo por recomposición salarial y financiamiento educativo.

El sistema universitario vuelve a tensarse en San Juan. ADICUS, el gremio que nuclea a los docentes de la Universidad Nacional de San Juan, confirmó su adhesión al paro nacional impulsado por CONADU, en el marco de un plan de lucha que se desplegará de manera escalonada durante abril y comienzos de mayo.

La medida fue definida en articulación con las distintas representaciones docentes del país, en el ámbito de la federación que coordina las estrategias gremiales a nivel nacional. Según explicó el secretario adjunto Sergio Castro, la decisión responde a una construcción colectiva que busca sostener la presión sobre el Gobierno en torno a los reclamos del sector.

El cronograma prevé dos semanas de paro: la primera del 13 al 18 de abril y la segunda del 27 de abril al 3 de mayo. Entre ambas instancias habrá una semana de actividad normal, aunque desde el gremio aclararon que forma parte de la continuidad del mismo plan de lucha.

El eje central del conflicto sigue siendo la pérdida del poder adquisitivo de los salarios docentes y la falta de una ley de financiamiento universitario que garantice estabilidad presupuestaria. “Las medidas van a continuar hasta que se logre una recomposición salarial”, advirtió Castro, marcando el tono de un conflicto que no parece cercano a resolverse.

Sin embargo, el impacto trasciende lo estrictamente salarial. Desde ADICUS alertan sobre un fenómeno que comienza a afectar la estructura del sistema: el desplazamiento de docentes hacia otros ámbitos laborales. La pérdida de competitividad de los salarios universitarios —históricamente más altos que los del sistema provincial— ha invertido esa lógica y empuja a muchos profesionales a migrar hacia otros sectores o a retomar cargos anteriores.

Este proceso, aún en desarrollo, abre interrogantes sobre la capacidad de las universidades para sostener su plantel docente y preservar estándares académicos en el mediano plazo.

En este sentido, el gremio busca que la protesta no se limite a la suspensión de clases. Durante las jornadas de paro se llevarán adelante actividades de visibilización, reuniones y recorridas por las distintas unidades académicas. El objetivo es mantener presencia institucional y ampliar el alcance del reclamo dentro de la comunidad universitaria.

La crisis en la UNSJ refleja, en escala local, una problemática estructural que atraviesa al sistema universitario argentino: la tensión entre financiamiento, salarios y sostenibilidad. En ese marco, cada medida de fuerza no solo interrumpe el ciclo lectivo, sino que también evidencia las dificultades para garantizar su continuidad.

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