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El Gobierno de San Juan lanza la licitación para modernizar la Avenida de Circunvalación

Tras su mensaje anual ante la Legislatura, el gobernador Marcelo Orrego confirmó el avance del proceso licitatorio para la repavimentación y ensanche de la Avenida de Circunvalación. La obra, considerada prioritaria por su alto nivel de tránsito y deterioro estructural, apunta a mejorar la seguridad vial y modernizar una de las principales arterias de la provincia.

La Avenida de Circunvalación de San Juan ingresó formalmente en la agenda de obras estratégicas del Gobierno provincial. Luego de su exposición ante la Legislatura, el mandatario provincial, acompañado por el vicegobernador Fabián Martín, brindó precisiones sobre uno de los anuncios más relevantes en materia de infraestructura: la intervención integral de esta vía clave para la movilidad urbana.

El proyecto contempla la repavimentación y el ensanche de un trazado que, aunque cuenta con 12 kilómetros en su recorrido central, alcanza los 32 kilómetros al considerar sus dos calzadas. Se trata, según definiciones oficiales, de la ruta más transitada de la provincia, condición que acentúa la urgencia de su puesta en valor.

El diagnóstico presentado por el propio Orrego no dejó margen para matices. “Está mal nivelada, hay sectores donde el pavimento presenta irregularidades y eso representa un riesgo concreto para quienes la utilizan a diario”, señaló, al describir el estado actual de la traza. La caracterización no es menor: instala la obra no solo como una mejora estructural, sino como una intervención necesaria en términos de seguridad vial.

En ese sentido, el plan de trabajos prevé una serie de acciones integrales: nivelación de la calzada, repavimentación completa, ampliación de carriles y adecuación de accesos. A ello se suman intervenciones específicas en puentes y zonas críticas, particularmente en los extremos de las estructuras, donde se concentran mayores dificultades técnicas y riesgos para la circulación.

Si bien aún no se definió una fecha de inicio, el Ejecutivo confirmó que el proceso licitatorio ya está en marcha. El plazo estimado de ejecución oscila entre siete y ocho meses, sujeto a ajustes operativos y condiciones de obra. Un aspecto central será la modalidad de trabajo: gran parte de las tareas se realizará en horario nocturno, con el objetivo de minimizar el impacto sobre el tránsito en una arteria de alta densidad vehicular.

La iniciativa se inscribe, además, en un esquema más amplio de planificación. La Circunvalación ya forma parte de un desarrollo energético innovador —convertida en la primera ruta solar del país— y ahora busca consolidarse como un corredor moderno, seguro y eficiente. En ese marco, la obra no solo apunta a resolver déficits acumulados, sino también a adecuar la infraestructura a nuevas demandas de movilidad y sostenibilidad.

El anuncio se integra dentro de un programa de inversiones más amplio que prioriza la conectividad, el desarrollo energético y la mejora de servicios esenciales. En términos políticos y de gestión, representa una señal clara sobre el enfoque del Ejecutivo: intervenir en puntos críticos con impacto directo en la vida cotidiana.

La decisión de avanzar con la repavimentación y ensanche de la Circunvalación expone una doble lectura. Por un lado, reconoce el deterioro de una infraestructura clave que, en su estado actual, compromete la seguridad de miles de usuarios. Por otro, posiciona a la obra pública como herramienta central para impulsar la interconexión y modernizar el entramado urbano.

El desafío no será menor. Cumplir con los plazos, minimizar las interferencias en el tránsito y garantizar estándares de calidad serán variables determinantes para el éxito del proyecto. En una provincia donde la circulación y la logística dependen en gran medida de esta arteria, la transformación de la Avenida de Circunvalación no solo es una promesa de gestión: es una intervención estructural que definirá el perfil de movilidad en los próximos años.

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