destacada

“La EMA no está muerta”: el gremio químico plantea una salida industrial para la histórica fábrica

El secretario general del Sindicato de Químicos, Mario García, aseguró que la planta Electrometalúrgica Andina ubicada en el departamento Chimbas, conserva infraestructura productiva operativa y que la inversión necesaria para reactivar al menos uno de sus hornos sería relativamente baja. Además, planteó que la fábrica podría convertirse en un actor estratégico para la industria de energías renovables en San Juan mediante la producción de silicio metálico para paneles solares.

Según explicó el dirigente , buena parte de la infraestructura industrial permanece en condiciones de funcionamiento, lo que permitiría iniciar un proceso de reactivación con una inversión relativamente acotada.

“La EMA no está muerta”, afirmó García, al tiempo que destacó que uno de los equipos centrales del complejo industrial todavía podría ponerse en marcha. El horno 2, que es el que fabrica carburo, está operativo. Lo que hay que hacer es comprar la materia prima y hacerlo funcionar”, detalló.

Un diagnóstico técnico que apunta a una inversión moderada

De acuerdo con el análisis realizado por el gremio junto al ingeniero Ariel Elizondo, el estado general de la planta permitiría iniciar un proceso gradual de recuperación productiva.
“El relevamiento fue minucioso y deja en claro que para iniciar las tareas la inversión no es demasiado grande”, sostuvo el gremialista.

Sin embargo, el principal obstáculo que enfrenta actualmente la empresa no está vinculado a la infraestructura sino a su situación financiera. Las deudas acumuladas, especialmente en el sistema energético, constituyen hoy uno de los puntos críticos para avanzar hacia una eventual reactivación.

El rol del Gobierno provincial en la negociación energética

Según explicó García, la intervención del gobierno provicnial, permitió avanzar en una alternativa destinada a ordenar las obligaciones de la firma con el mercado eléctrico mayorista. Ese esquema podría convertirse en una pieza clave para recomponer la viabilidad económica de la compañía, dado que el consumo energético representa uno de los factores más determinantes dentro del esquema de costos de este tipo de industrias electrointensivas.

Una planta preservada a la espera de definiciones

Mientras continúan las negociaciones para definir el futuro de la empresa, el predio industrial permanece bajo resguardo y con tareas básicas de mantenimiento. Actualmente un grupo de seguridad custodia las instalaciones, mientras un reducido equipo de trabajadores se encarga de preservar la infraestructura y evitar el deterioro de los equipos.

Para el gremio, esta situación demuestra que la planta todavía mantiene condiciones materiales que permitirían retomar la actividad si se resuelven los aspectos financieros pendientes.

Una posible reconversión hacia la energía solar

Más allá de la producción tradicional de carburo, desde el sindicato plantean una mirada estratégica que vincula el futuro de la EMA con el desarrollo de energías renovables.

Según el sindicalista, la planta cuenta con condiciones técnicas para producir silicio metálico, un insumo fundamental para la fabricación de paneles solares. Ese material constituye uno de los componentes centrales de la industria fotovoltaica y su producción local podría fortalecer la cadena de valor energética en la provincia.

Integrar minería, industria y energías renovables

Para el representante de los trbajadores químicos, la eventual reconversión de la planta permitiría aprovechar una infraestructura industrial ya instalada y, al mismo tiempo, potenciar un modelo productivo más integrado. Incluso sostuvo que la inversión necesaria para poner en marcha este esquema sería baja si se compara con los montos que hoy movilizan otros sectores productivos de la provincia.

“Con el 3% de lo que actualmente se invierte en proyectos mineros, la EMA podría ponerse en funcionamiento para abastecer a la fábrica de paneles solares y producirlos de principio a fin”, afirmó.

El destino de Electrometalúrgica Andina continúa sujeto a definiciones empresariales y financieras que permitan resolver los pasivos acumulados y garantizar condiciones operativas sostenibles.

Sin embargo, desde el sector sindical sostienen que la planta aún conserva potencial productivo y que su reactivación podría recuperar empleo industrial, revitalizar una infraestructura histórica y aportar valor a la estrategia de desarrollo energético de San Juan.

En ese marco, la discusión sobre la EMA vuelve a plantear un interrogante de fondo para la política industrial provincial: si una planta emblemática puede transformarse en pieza clave de la transición energética o si quedará definitivamente como un vestigio del pasado productivo sanjuanino.

Tendencias

Salir de la versión móvil