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Docentes universitarios lanzan nuevos paros semanales

El titular del gremio docente universitario ADICUS, Jaime Barcelona, advirtió que el sector atraviesa una situación crítica por la fuerte pérdida del poder adquisitivo y la falta de respuesta del Gobierno nacional. Tras un paro de 48 horas con alto acatamiento, los docentes profundizarán las medidas de fuerza con huelgas semanales que podrían extenderse durante los próximos días.

Así lo expresó Barcelona, quien señaló que la protesta refleja el profundo malestar que atraviesa el sector frente a la pérdida del poder adquisitivo acumulada en los últimos meses.

Según explicó, tanto el paro reciente como el realizado la semana anterior —que incluyó a docentes y no docentes— tuvieron un alto nivel de acatamiento en todo el país, incluso en un momento particularmente sensible del calendario académico: las mesas de exámenes de febrero.

“Estamos viendo un porcentaje muy alto de adhesión porque la situación salarial es muy grave”, afirmó Barcelona. En ese sentido, subrayó que las medidas de fuerza debieron convocarse incluso durante períodos de evaluación, algo que, según indicó, no ocurría desde hace muchos años en las universidades públicas.

Reclamo por la recomposición salarial

El eje central del conflicto es la recomposición salarial de los docentes universitarios, quienes sostienen que el deterioro del poder adquisitivo supera ampliamente el 100%.

De acuerdo con lo planteado por los gremios, la propuesta oficial de aumento salarial resulta insuficiente frente al atraso acumulado.

“En lugar de una recomposición que compense la pérdida que estamos teniendo, se plantea un incremento del 12,3% en tres cuotas del 4,1%”, explicó Barcelona.

Desde el sector docente consideran que ese esquema consolida el ajuste sobre los trabajadores universitarios y profundiza el deterioro de las condiciones laborales.

Plan de lucha escalonado

Ante la falta de avances en la negociación, los gremios analizan un esquema de paros progresivos que podría extenderse durante varios meses.

La primera medida sería un paro nacional de una semana a partir del 16 de marzo,
pero el conflicto no terminaría allí. Según adelantó el refente de ADICUS, el cronograma de protestas podría incluir:

nuevas semanas de paro durante marzo,
dos paros semanales confirmados para mayo,
y la posibilidad de tres semanas de medidas de fuerza en junio.

La estrategia apunta a intensificar gradualmente la presión sobre el Gobierno nacional con el objetivo de abrir una negociación que contemple la recomposición salarial reclamada por el sector.

Debate por el financiamiento universitario

El conflicto también se vincula con la discusión sobre el financiamiento del sistema universitario. Los gremios sostienen que el Ejecutivo busca modificar la legislación vigente en el Congreso, lo que, según denuncian, implicaría consolidar el ajuste presupuestario sobre las universidades.

Barcelona señaló que el gobierno pretende reformar el esquema aprobado anteriormente y avanzar con una nueva normativa que, a su juicio, no resuelve el problema de fondo: el atraso salarial de los trabajadores universitarios.

¿Puede haber una huelga por tiempo indeterminado?

En este escenario de creciente disputa, desde el gremio no descartan que el conflicto escale aún más.

Barcelona advirtió que, si la situación no cambia y el Gobierno nacional mantiene su postura, podría evaluarse la convocatoria a un paro por tiempo indeterminado.

“El nivel de apoyo que está teniendo el paro de una semana muestra el grado de enojo y preocupación que existe entre los docentes”, afirmó.

Un conflicto que vuelve a poner en tensión al sistema universitario

La profundización del plan de lucha abre un nuevo capítulo en el conflicto entre el Gobierno nacional y el sistema universitario público.

Mientras los gremios denuncian un deterioro salarial histórico y reclaman la aplicación efectiva de políticas de financiamiento, desde el Estado se impulsa una revisión del esquema vigente.

En medio de este escenario, las universidades se preparan para semanas de alta conflictividad gremial, con impacto directo en el desarrollo del calendario académico y en la actividad educativa de miles de estudiantes en todo el país.

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