destacada
Inflación: Más de 50 gremios cuestionan la medición oficial y denuncian manipulación y pérdida salarial

La Mesa Sindical rechazó la cifra oficial de 2,9% de inflación en enero y acusó al Gobierno de sostener un “collage” estadístico que no refleja el impacto real en los bolsillos. Advirtieron que crece la presión por reclamar aumentos salariales acordes a la inflación “verdadera” y denunciaron una pérdida acumulada del poder adquisitivo.
La Mesa Sindical —espacio que reúne a más de 50 organizaciones gremiales— lanzó un comunicado de fuerte contenido político bajo el título “El gobierno nacional le toma el pelo al pueblo argentino e insiste con una inflación trucha”. Allí calificó como “una verdadera burla” la comunicación oficial del 2,9% de inflación correspondiente a enero y sostuvo que el Ejecutivo “insiste con un relato que ya no funciona”.
Según la organización, la utilización de parámetros de 2004 para la medición del Índice de Precios al Consumidor (IPC) “hace que todos los argentinos desconfiemos de esta medición que poco tiene que ver con lo que sienten nuestros bolsillos”. En ese marco, consideraron que “no hay manera de sostener esta teatralización de la realidad”.
Críticas al INDEC y al Ministerio de Economía
El documento también hizo referencia a la renuncia del director del INDEC, Marco Lavagna, interpretada por el espacio como “un indicio de la degradación existente”. Además, cuestionaron declaraciones atribuidas al ministro de Economía, Luis Caputo, respecto a la conveniencia política de no modificar ciertos criterios de medición, lo que calificaron como un “signo indudable de autoritarismo estadístico”.
Desde la Mesa Sindical señalaron que el propio informe oficial admite subas significativas en rubros sensibles: alimentos cercanos al 5%, telecomunicaciones en torno al 4%, servicios públicos alrededor del 3% y hoteles y restaurantes por encima del 4%. Sin embargo, acusaron al Gobierno de “dibujar” otros componentes de la canasta —especialmente transporte, con un incremento informado del 1,2%— para amortiguar el impacto general del índice. “Más que un dibujo es un collage para confundir”, sintetizaron.
Reclamo por recomposición y deuda salarial
Más allá de la discusión técnica, el núcleo del planteo sindical apunta a la pérdida de poder adquisitivo. La Mesa sostuvo que el Estado “adeuda a trabajadores, jubilados y pensionados un 23% por medición desactualizada de la inflación durante estos dos años”.
En la misma línea, desde ATE-INDEC afirmaron que los trabajadores que cerraron paritarias atadas al IPC “perdieron aproximadamente un 5% de poder de compra entre 2024 y 2025”, y advirtieron que el Gobierno buscaría evitar una actualización de ponderadores en un contexto de aumentos tarifarios ya vigentes y otros proyectados para los próximos meses.
El malestar comenzó a traducirse en debates internos dentro de distintos gremios, donde —según indicaron fuentes sindicales— se analiza la necesidad de reclamar ajustes salariales vinculados a una medición alternativa o a la inflación percibida en bienes esenciales.
Un frente sindical amplio y en tensión con la reforma laboral
La Mesa Sindical está integrada por organizaciones estatales, docentes, judiciales, profesionales de la salud, sindicatos industriales y de servicios, entre ellos ATE, CTERA, SIPREBA, la Federación Gráfica Bonaerense, AGTSyP, FESPROSA, CICOP, Luz y Fuerza en distintas jurisdicciones y gremios del sector energético, aeronáutico y educativo, entre otros.
En su declaración final, el espacio reiteró su oposición a la reforma laboral en debate y vinculó la discusión inflacionaria con el deterioro general de las condiciones laborales. “Los que vivimos de un salario o de un ingreso diario lo sentimos todos los días”, señalaron, y convocaron a “restituir la verdad sobre los datos de inflación y lograr un aumento urgente de todos los salarios”.
Inflación, credibilidad y conflictividad
La disputa por la cifra oficial del IPC vuelve a instalar un eje histórico en la política argentina: la credibilidad de las estadísticas públicas y su impacto directo en paritarias, jubilaciones y contratos indexados.
En un clima de reforma laboral en trámite y negociaciones salariales abiertas en múltiples sectores, la tirantez entre el Gobierno y el frente sindical podría escalar si la discusión técnica se transforma en un conflicto distributivo más amplio. La inflación no es solo un número. Es el terreno donde se define, mes a mes, la puja por el ingreso. Y en esa arena, el debate recién empieza.