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El costo social del ajuste: Desde que asumió Milei se pierden 462 empleos formales por día

El comienzo de 2026 encuentra al mercado laboral argentino atravesando uno de los momentos más críticos de las últimas décadas. Los datos del informe de coyuntura elaborado por el Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (Mate) exponen con crudeza el impacto del programa económico impulsado por el gobierno de Javier Milei: desde diciembre de 2023 se perdieron casi 320.000 puestos de trabajo formales, a un ritmo promedio de 462 empleos destruidos por día, lo que equivale a un despido cada tres minutos.

El estudio, realizado por los investigadores Diego Kofman, Lavih Abraham, Marco Kofman, Natalia Pérez Barreda y Sergio Arelovich, advierte que la contracción del empleo formal y el creciente endeudamiento de las familias no son fenómenos aislados, sino dos dimensiones complementarias de un mismo proceso de ajuste estructural.

La mayor parte de la destrucción laboral se concentra en el sector privado, que acumula más de 194.000 bajas, seguido por el sector público, con alrededor de 96.000 puestos perdidos, y por el empleo en casas particulares, donde se registran otros 29.000 despidos. El informe subraya que este retroceso responde a una “crisis histórica de la industria”, profundizada por la apertura de importaciones, el desplome del consumo interno y el reemplazo de producción nacional por bienes del exterior.

Sectores estratégicos como la metalmecánica y la industria automotriz exhiben caídas de actividad superiores al 20 %, en un contexto en el que las importaciones alcanzaron un récord absoluto durante 2025, debilitando aún más la estructura productiva local.

Salarios en caída y pérdida de poder adquisitivo

La destrucción del empleo se ve agravada por una fuerte licuación de los ingresos. Según el informe, el salario real del sector público cayó un 20 % respecto de 2023, lo que implica una pérdida acumulada promedio cercana a los 10 millones de pesos por trabajador estatal. En el sector privado, el retroceso real alcanza el 6 %, con una pérdida estimada de casi 2 millones de pesos por trabajador.

El panorama es aún más severo para los jubilados. El poder de compra de las jubilaciones se ubica hoy 23 % por debajo de los niveles previos al cambio de gobierno, mientras que en el caso de las jubilaciones mínimas la pérdida llega al 28 %. Este deterioro generalizado de los ingresos derivó, según los autores del estudio, en una transferencia de recursos desde los asalariados y jubilados hacia otros sectores por un total de 67,2 billones de pesos.

Ajuste fiscal, endeudamiento y reprimarización

El informe de Mate también se centra en los mecanismos que permiten sostener este esquema económico. Por un lado, el Estado logró un “ahorro” de 107,7 billones de pesos mediante recortes drásticos en obra pública, jubilaciones y educación. Por otro, el modelo se apoya en un fuerte incremento de la deuda pública y privada, destinada a financiar la salida de capitales y la fuga de excedentes.

En este marco, los investigadores advierten que se profundiza un proceso de desplazamiento de las actividades generadoras de valor agregado, mientras se consolida un patrón basado en el negocio financiero y la reprimarización de la economía, que muestra serias dificultades para sostenerse sin un flujo permanente de financiamiento externo.

A poco más de dos años del inicio de la gestión de Javier Milei, los indicadores laborales y sociales reflejan el costo estructural del ajuste. La destrucción sostenida del empleo formal, la caída del salario real y el deterioro de las jubilaciones configuran un escenario de fuerte fragilización del tejido social y productivo. Lejos de un proceso de recuperación, el modelo económico exhibe una dinámica que profundiza la desigualdad y compromete las bases del desarrollo, dejando como saldo una sociedad más endeudada, con menos trabajo y menor capacidad de consumo.

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