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Arranque en rojo para el sector automotor: la producción automotriz se desplomó 30,1% interanual en enero

La industria automotriz comenzó 2026 con un marcado retroceso productivo. En enero se fabricaron apenas 20.998 vehículos, lo que implicó una caída del 30,1% interanual y del 20,7% respecto de diciembre. También se contrajeron las exportaciones, mientras que las ventas internas lograron sostenerse levemente en un contexto de crisis sectorial, apertura importadora y creciente presión de los autos chinos.

El sector automotor argentino inició el año con señales contundentes de enfriamiento. Según datos de la Asociación de Fabricantes de Automotores (Adefa), durante enero se produjeron 20.998 unidades entre automóviles y vehículos comerciales livianos, un volumen sensiblemente inferior al registrado tanto en diciembre como en igual mes de 2025, cuando la producción había alcanzado las 30.058 unidades.

El derrumbe del 30,1% interanual refleja el impacto combinado de la desaceleración económica, el freno de la actividad industrial y un contexto cada vez más desafiante para la producción local. A ello se suma la apertura de importaciones, con un crecimiento sostenido del ingreso de vehículos chinos, que ya representan el 11% del mercado automotriz nacional y presionan sobre la competitividad de las terminales instaladas en el país.

Desde Adefa explicaron que parte de la caída responde a factores estacionales y organizativos. En enero, la mayoría de las plantas implementó paradas por vacaciones, con tres días menos de producción respecto del mismo mes del año pasado, una dinámica que en ejercicios anteriores se distribuía entre diciembre y febrero. Además, varias terminales atravesaron procesos de adecuación de líneas para la producción de nuevos modelos, lo que redujo la cadencia diaria.

“Como estimamos a fin del año pasado, por la menor cantidad de días trabajados y la menor cadencia diaria por las adecuaciones en las plantas, los datos reflejaron una menor actividad comparado al mismo mes del año pasado”, explicó el presidente de Adefa, Rodrigo Pérez Graziano. No obstante, aclaró que para evaluar con mayor precisión el desempeño anual será necesario observar la evolución del primer trimestre.

Con un promedio diario de 1.750 unidades, los números de enero vuelven a encender luces de alerta en una industria que históricamente funciona como uno de los motores de la actividad manufacturera, el empleo y las exportaciones del país.

Exportaciones en retroceso y mercado interno estable

El deterioro también se reflejó en el frente externo. Las exportaciones totalizaron 9.759 unidades, equivalentes al 46,5% de la producción mensual. Esto implicó una caída del 51% respecto de diciembre y una baja interanual del 12,3%, profundizando las dificultades para sostener el perfil exportador del sector.

En contraste, el mercado interno mostró un comportamiento más estable. Las entregas a concesionarios alcanzaron las 34.333 unidades, lo que representó una contracción del 33,1% frente a diciembre, pero con una leve mejora del 0,7% en comparación con enero de 2025. Este dato sugiere que, pese al contexto recesivo, la demanda doméstica logró evitar un derrumbe mayor, aunque sin mostrar señales claras de recuperación.

Competitividad, impuestos y un escenario global adverso

Desde la conducción de Adefa advirtieron que el sector enfrenta un escenario internacional “cada vez más desafiante”, atravesado por la transformación tecnológica, la transición hacia nuevas motorizaciones y políticas activas de desarrollo industrial en los principales mercados del mundo. En ese marco, reclamaron profundizar el trabajo conjunto con el Estado para mejorar la competitividad sistémica.

Pérez Graziano destacó que en los últimos dos años se registraron avances a nivel nacional, especialmente en la reducción o eliminación de impuestos que tuvieron un impacto positivo en la actividad. Sin embargo, subrayó que resulta clave que provincias y municipios acompañen ese proceso, disminuyendo la carga fiscal que pesa sobre las exportaciones y facilitando el acceso a nuevos mercados.

El fuerte retroceso productivo de enero confirma que la industria automotriz atraviesa un momento crítico. La combinación de menor actividad, caída de exportaciones, apertura importadora y presión competitiva externa plantea un escenario complejo para uno de los sectores estratégicos de la economía argentina. Mientras el mercado interno muestra una estabilidad frágil, el desafío central sigue siendo recuperar volumen, competitividad y previsibilidad en un contexto económico que continúa mostrando señales de fragilidad.

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