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Endeudarse para llegar a fin de mes: alerta por el avance de la mora en billeteras virtuales

Un informe de la consultora EcoGo revela que el 33% de los ingresos mensuales de los hogares ya se destina a pagar deudas con billeteras virtuales y prestamistas no bancarios. La morosidad se disparó en 2025 y los créditos irrecuperables crecieron con fuerza, en un contexto de salarios rezagados y consumo sostenido a crédito.
El panorama se vuelve aún más delicado cuando se incorporan los compromisos asumidos con la banca tradicional. En ese caso, el endeudamiento total de los hogares equivale hoy al 140% de sus ingresos mensuales, un indicador que refleja con crudeza la pérdida de capacidad de pago y la creciente dependencia del crédito para sostener gastos corrientes.
Este proceso acelerado de endeudamiento ya muestra consecuencias concretas. Los créditos clasificados como “irrecuperables” —aquellos con más de un año de atraso— pasaron del 2,6% al 6,4% en apenas doce meses, evidenciando un deterioro significativo en la salud financiera de los hogares.
El salto de la morosidad en el sistema no bancario
El informe de EcoGo señala que el mayor foco de tensión se encuentra en el sector no bancario. Durante 2025, la morosidad en billeteras virtuales y financieras alternativas se disparó hasta alcanzar el 21,4% de la cartera, casi triplicando el nivel registrado un año atrás, cuando se ubicaba en el 7,4%.
En términos absolutos, de los $12,6 billones otorgados en créditos por el sistema no bancario, cerca de $2,7 billones presentan irregularidades graves de pago. Se trata de una masa de deuda difícil de recuperar que expone los límites de un modelo de financiamiento rápido, flexible y con escasos filtros de solvencia, al que recurren crecientemente los trabajadores para cubrir gastos básicos.
Marina Dal Poggetto, directora de EcoGo, explicó que el fenómeno responde a un cambio profundo en la dinámica económica reciente. “Muchas personas que tienen acceso al crédito formal no llegan a fin de mes y utilizan mecanismos alternativos. Antes las cuotas se licuaban con la inflación; ahora eso ya no ocurre”, advirtió.
Impacto también en la banca tradicional
Si bien el sistema bancario muestra una mayor capacidad de contención —en parte por el uso del débito automático—, los indicadores también reflejan un deterioro sostenido. De acuerdo con datos del Banco Central actualizados a noviembre de 2025, la mora en préstamos personales alcanzó el 11%, un máximo histórico, mientras que en tarjetas de crédito trepó al 8,4%, multiplicándose por seis en relación con 2024.
La combinación de salarios que corren por detrás de los precios, mayor dependencia del crédito para afrontar gastos cotidianos y tasas que ya no se diluyen con la inflación configura un escenario de estrés financiero persistente para los hogares.
El informe de EcoGo pone números a una realidad que atraviesa silenciosamente a millones de trabajadores: endeudarse dejó de ser una herramienta transitoria y pasó a convertirse en un rasgo estructural de la economía doméstica. Con un tercio del salario absorbido por deudas con fintechs y una morosidad en fuerte ascenso, el crédito ya no actúa como puente, sino como una carga que erosiona ingresos y condiciona el consumo futuro. La advertencia es clara: sin una recomposición sostenida del poder adquisitivo, el problema del endeudamiento seguirá profundizándose y tensionando tanto al sistema financiero como al tejido social.