destacada

Sáenz anticipó su respaldo a la reforma laboral y pidió avanzar con el cambio de “leyes viejas”

El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, recibió al ministro del Interior, Diego Santilli, y adelantó su acompañamiento a la reforma laboral que se debatirá en el Senado el 11 de febrero. En un gesto político clave para la Casa Rosada, el mandatario peronista habló de modernizar normas obsoletas y condicionó su respaldo a una agenda de obras e inversiones para la provincia.

En el marco de la gira federal que impulsa el Gobierno para asegurar los votos necesarios en el Congreso, el ministro del Interior, Diego Santilli, se reunió este lunes en Salta con el gobernador Gustavo Sáenz, quien anticipó su respaldo al proyecto de reforma laboral que impulsa el Ejecutivo.

El encuentro se llevó a cabo en la Casa de Gobierno salteña y fue calificado como “muy positivo” por ambas partes. Allí coincidieron en la necesidad de avanzar en consensos políticos que permitan la aprobación de la iniciativa, que será tratada en el Senado el próximo 11 de febrero.

“Ningún gobernador puede estar en contra de una ley que busca generar empleo privado, aumentar la productividad y promover inversiones para las provincias y para la Argentina”, afirmó Santilli, quien desde hace dos semanas recorre distintas jurisdicciones en busca de apoyos. Antes de arribar a Salta, el ministro ya había visitado Chubut, Chaco, Mendoza y San Juan, y tiene previsto continuar por Neuquén y Entre Ríos.

Posición política

Sáenz, uno de los principales aliados del Gobierno nacional por fuera de la estructura de La Libertad Avanza, se mostró dispuesto a acompañar el proyecto y a facilitar el diálogo legislativo. “No hay que tenerle miedo al cambio ni a avanzar. Son leyes viejas que hay que ir cambiando”, sostuvo el mandatario, en una definición que marcó distancia con sectores del peronismo que rechazan la reforma.

“Tenemos voluntad de diálogo, de no obstruir y de acompañar”, agregó, al tiempo que planteó la necesidad de una modernización de la legislación laboral que permita dinamizar el empleo y mejorar las condiciones para la inversión privada en las provincias.

Desde el entorno del ministro remarcaron que, con el respaldo de Sáenz, ya son cuatro los gobernadores que manifestaron su predisposición a acompañar el tratamiento de la ley, lo que representa un respaldo político relevante en la antesala del debate parlamentario.

La letra chica del apoyo

El acompañamiento del gobernador salteño no fue gratuito. Simultáneamente con el apoyo a la reforma laboral, Sáenz puso sobre la mesa una agenda de reclamos estructurales para la provincia, vinculados principalmente a la obra pública y a la infraestructura estratégica.

Entre los pedidos al Gobierno nacional, mencionó el avance y finalización de rutas clave, como las RN 9/34 y 51, los puentes sobre el río Vaqueros, además de plantas depuradoras en la zona sur de la capital salteña y en Cafayate, la escuela Tesla de General Güemes y la Ciudad Judicial de Orán.

“Defender a Salta es poner sobre la mesa lo que nuestra gente necesita”, afirmó Sáenz, y sostuvo que se trata de proyectos que buscan “cambiar la matriz productiva y turística de la provincia” y saldar “una deuda histórica de la Nación con el Norte Argentino”.

El tablero nacional

La estrategia del Gobierno apunta a cerrar acuerdos directos con los gobernadores, conscientes de que los mandatarios provinciales conservan influencia decisiva sobre los votos en el Senado. En el caso de Salta, la Casa Rosada cuenta con el antecedente favorable del voto afirmativo de la senadora Flavia Royón al Presupuesto 2026.

Además de Sáenz, el oficialismo busca sumar el respaldo de otros gobernadores peronistas del norte, como Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca), quienes ya han aportado votos clave en iniciativas anteriores.

La gira de Santilli continuará en Neuquén, donde será recibido por Rolando Figueroa, quien anticipó reclamos vinculados a la coparticipación del impuesto a los combustibles y al pago de la deuda del ANSES con la caja previsional provincial, estimada en más de 200 millones de dólares. Luego, el ministro viajará a Entre Ríos, gobernada por el aliado Rogelio Frigerio.

Tendencias

Salir de la versión móvil