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Golpe al bolsillo de los argentinos: La Carne subió 10% y las consultoras alertan

Las principales consultoras privadas detectaron una aceleración de precios en octubre, con un índice que rondaría el 2,5%, un 16% más que en septiembre. El aumento del precio de la carne y la devaluación del peso marcan la tendencia. Aunque el Gobierno busca mostrar una inflación “contenida”, los analistas advierten que el fenómeno está lejos de ser erradicado.
La inflación parece haber recuperado pulso en octubre. Según estimaciones de las principales consultoras privadas, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mes se ubicaría cerca del 2,5%, lo que implica un incremento del 16% respecto de septiembre. Detrás de ese repunte asoman factores conocidos: la suba de alimentos, el reacomodamiento del tipo de cambio y el efecto arrastre de las tarifas y los servicios.
El dato se alinea con las previsiones del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que realiza el Banco Central (BCRA), donde los economistas corrigieron al alza sus proyecciones. El sondeo marcó que el IPC esperado para octubre se elevó a 2,2% mensual, mientras que la inflación proyectada para todo 2025 se mantiene en 29,6% anual.
Entre los diez principales analistas, el promedio trepó a 29,9%, apenas 0,2 puntos más que el mes anterior, pero suficiente para reflejar un cambio de tendencia: el freno perdió fuerza.
“El ancla es el dólar, y el dólar se mueve”, sintetiza un economista de una consultora porteña. Desde abril, el peso se devaluó casi 20%, y ese desliz cambiario se trasladó con rapidez al resto de los precios. En una economía tan indexada como la argentina, cada movimiento del tipo de cambio reacomoda la estructura de costos. El impacto más visible, otra vez, está en los alimentos.
De acuerdo con la firma LCG, “en las últimas cuatro semanas la inflación promedio se aceleró a 3,3% mensual y la punta a punta llegó al 3,6%”, con subas marcadas en lácteos, frutas, verduras y carnes.
En efecto, el precio del novillo y del novillito mostró un fuerte salto en los últimos días de octubre y los primeros de noviembre. Si se mantiene la tendencia, el mes cerrará con un aumento de entre 8,5% y 10% en los cortes bovinos respecto al mes anterior.
Las diferencias regionales también ganan peso. “La Canasta Analytica”, un relevamiento de productos representativos del consumo de la clase media, registró incrementos más fuertes en las provincias patagónicas: Tierra del Fuego (5,3%), Chubut (4,3%), Río Negro (3,8%), Neuquén (3,7%) y Santa Cruz (3,7%). En cambio, los menores aumentos se verificaron en Jujuy (1,7%), Formosa (1,4%) y Misiones (1,1%).
En este sentido, la apertura de importaciones empieza a perder poder como herramienta de contención. En septiembre, los productos importados subieron 9%, el doble de las mayores alzas del año, según datos del Indec. Es una señal de que la estrategia de “disciplinar precios” con bienes externos empieza a mostrar límites.
El capítulo de los servicios públicos agrega una presión diferida. Aunque las tarifas acumulan aumentos que multiplican por diez la inflación general, los especialistas coinciden en que todavía están atrasadas. Un informe elaborado por una consultora a pedido de una empresa del sector estima que transporte, agua y energía se mantienen 35% por debajo de su valor pleno de mercado. Ese desfasaje anticipa nuevos ajustes en los meses por venir.
El panorama inflacionario sigue mostrando una estabilidad precaria. La combinación de dólar en alza, alimentos sensibles y tarifas con margen de actualización configura un escenario de riesgo para los próximos meses.
Como resume un analista financiero, “la inflación está dormida, pero con un ojo abierto. El día que el dólar se despierte, no habrá ancla que la frene”.